Los ultras se lanzan a la calle     
 
 Diario 16.    20/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Los ultras se lanzan a la calle

Valle de los Caídos para asistir a la misa conmemorativa de la muerte de José

Antonio Primo de Rivera y recordar también al general Franco, en cuyas tumbas

depositaron sendas coronas de laurel.

Al terminar la ceremonia religiosa, los falangistas de uniforme se desplegaron

por la explanada para constituirse en una formación para militar, con saludos

castrenses y banda de tambores y cornetas.

Raimundo Fernández-Cuesta se dirigió a los falangistas por medio de un megáfono:

«La Falange es imparable —dijo— y pronto volveremos las juventudes falangistas a

traer la alegre primavera, con la paz, el pan y la justicia.» «España os

necesita —añadió—, porque España se está partiendo en dos pedazos por las mismas

causas por las que Franco y José Antonio lucharon.»

«Tejero, libertad»

Unas seis mi personas, según cálculo aproximado de un teniente de la Policía

Nacional, despidieron anoche en Madrid con gritos de «Tejero, libertad» la

marcha falangista al Valle de los Caídos.

Cuando toda la liturgia falangista había terminado —poema a José Antonio,

responso, arenga del jefe nacional de Falange Española de las JONS, Raimundo

Fernández Cuesta, y desfile marcial de los más jóvenes— varios cientos de

ultraderechistas se apiñaran en torno al jeep de la Guardia Civil que cerraba y

custodiaba la comitiva, para vitorear al teniente coronel Tejero y reclamar la

libertad del que ocupara por ¡as armas el Congreso de los Diputados el pasado 23

de febrero. El mando del vehículo acogió con sonrisas el fervor de los

manifestantes.

Junto a las proclamas y llamamientos para la concentración del próximo domingo

en la plaza de Oriente, el diario «El Alcázar», portavoz de los sectores

ultraderechistas, publica en su edición de hoy un largo artículo del teniente

coronel Tejero Molina. En su escrito, de carácter «técnico», el jefe golpista se

pronuncia contra el proyecto de crear un servicio auxiliar con voluntarios,

dentro de la Guardia Civil, para encargarse de las misiones no judiciales que

corresponden a la Benemérita.

 

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