Pensamiento político del almirante Carrero Blanco     
 
 ABC.    21/12/1973.  Página: 40. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

PENSAMIENTO POLÍTICO DEL ALMIRANTE CARRERO BLANCO

Recogemos, del ideario político del almirante Carrero Blanco, una breve antología; son conceptos

referidos a una serie de temas concretos cuya vigencia cobra hoy una dimensión ejemplar y dramática.

FUTURO DE ESPAÑA

Lo que haya de ser España en los próximos años no sucederá en virtud de un mero proceso determinista

del paso del tiempo, sino por la voluntad histórica de trabajo de esfuerzo, de unidad y disciplina de

nuestras gentes.

APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DEL MOVIMIENTO

Los Principios del Movimiento Nacional, igualmente alejados de las concepciones marxista y capitalista,

imponen el análisis del perfeccionamiento de las estructuras económicas y sociales a la luz de las

exigencias de la justicia social, en relación con la concepción de la empresa, la lucha contra la inflación,

la cada día más perfeccionada distribución de la renta en la comunidad nacional, los problemas de la

migración exterior e interior y los de ordenación del territorio, defensa de la naturaleza y calidad de la

vida.

TÁCTICA DEL COMUNISMO

Para minar moral y económicamente a los países, se lleva la subversión a la unidad y a los centros de

producción, fomentando las huelgas, de las que son los propios trabajadores sus principales víctimas, Y

para llevar, por fin, el desasosiego al seno de las familias y a la calle, perturbando el orden y la paz in-

terior, el comunismo recluta bandas de desalmados a sueldo que se lanzan al sabotaje, al crimen, a la

piratería aérea y al secuestro de agentes diplomáticos. Y el frecuente pretexto de todas estas acciones

criminales suele ser, trágica paradoja, la demanda de libertad. El comunismo pide libertad contra toda ley,

en nombre de un desorbitado liberalismo, para después anular toda clase de libertades, en nombre de sus

propios principios.

ACCIÓN SUBVERSIVA

La táctica de acción subversiva es clara: se trata de «corromper», en el más amplio sentido de la palabra.

Se trata, en primer término, de hacer, sistemáticamente, tabla rasa de todos los valores espirituales en los

que, a fin de cuentas, radica la fortaleza del hombre y de la sociedad. Para ello se fomenta la disolución de

los hábitos morales; se atenta contra las creencias religiosas, contra las tradiciones y la conciencia

nacional, contra el sentimiento de patria y de independencia, y contra el principio de autoridad,

empezando por el concepto más primario y natural de autoridad, que es la del padre de familia.

UNIDAD DE LA PATRIA

La unidad que la fortaleza de la patria exige tiene el ámbito bien concreto en la sincera fidelidad a lo que

el pueblo español aceptó inequívocamente: las Leyes Fundamentales y, sobre todo los Principios del

Movimiento, que son, por su propia naturaleza, permanentes e inalterables.

DESARROLLO POLÍTICO

¿En qué debe consistir el desarrollo político? Evidentemente el desarrollo de nuestras Leyes

Fundamentales, haciendo que se cumplan sus preceptos con la mayor eficacia práctica cotidiana, por-

que tan importante es el precepto como su aplicación, porque las Constituciones se consolidan con los

usos sociales. Este camino venimos siguiendo y por este camino hemos de seguir, pero cuidando muy

mucho de que el desarrollo no cambie la naturaleza del sistema.

DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL

El desarrollo económico y social es un objetivo colectivo, un objetivo nacional, por el que todos debemos

esforzarnos. En la vida colectiva no existen compartimientos estancos y lo económico, lo social y lo

político no son, ni podrán ser nunca, más que tres aspectos de una misma realidad.

DEFENSA DE LA JUVENTUD

La defensa de nuestra juventud de los embates que hoy se laman contra ella para corromperla morad y

materialmente, constituye nuestra más grave responsabilidad. El «dejar hacer», el encogerse de hombros

ante esta situación, aceptando cómodamente las consecuencias de esta ofensiva que la juventud padece

como «moda de los tiempos», puede que no sea una figura de delito en los códigos humanos, pero sí lo es

ante la conciencia de cualquier hombre honrado y desde luego, ante el juicio de Dios.

MISIÓN DE LOS EJÉRCITOS

Los Ejércitos de España tienen asignada en nuestra Ley Orgánica del Estado una trascendental misión:

garantizar la independencia de la patria y defender el orden institucional. No son atributos de privilegio;

son carga gloriosa y exigencia de servicio, gozosamente aceptada. Este espíritu de patriótico servicio, que

en tal alto grado demostraron los combatientes de la Cruzada, alienta en la misma medida en las nuevas

promociones, fieles a la noble ejecutoria de sus mayores. Los españoles podemos tener la seguridad de

que las Fuerzas Armadas están en permanente alerta para cumplir los sagrados deberes asumidos al jurar

la bandera.

 

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