Autor: Aguirre López, José María (AMÉRICO VÉLEZ). 
 El asesinato del presidente. Bruselas. 
 Una prueba para las instituciones españolas     
 
 Informaciones.    21/12/1973.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

BRUSELAS

UNA PRUEBA PARA LAS INSTITUCIONES ESPAÑOLAS

Por Américo VELEZ

BRUSELAS, 21.

El asesinato del jefe del Gobierno español es, con las perspectivas de apertura en Ginebra de la

conferencia de Paz en el Próximo Oriente, motivo principal de los grandes titulares de la Prensa europea

de anoche y de esta mañana.

Lo es igualmente, al parecer, de informes a sus respectivas Cancillerías de las misiones diplomáticas

destacadas en Madrid por las potencias que mantienen relaciones normales con España y también de

mensajes de pésame dirigidos a la Presidencia del Gobierno o al Ministerio de Relaciones Exteriores por

los primeros ministros y los ministros de Negocios Extranjeros de los Estados miembros de las

Comunidades Europeas y de otros países del viejo mundo asociados en la Alianza Atlántica o cuyas

posturas internacionales son de neutralidad. En general, el texto de los mensajes no se ha hecho público.

Los comentarlos de la Prensa de opinión, de sentido diverso en cuanto al planteamiento y conclusiones,

coinciden, sin embargo, en la unánime condenación del atentado. La circunstancia de que la E.T.A. haya

reivindicado la perpetración del crimen suscita consideraciones de signo preocupante, en cuanto al

recurso a la violencia como arma de luchas políticas. En ese orden de cosas, algunos editorialistas

establecen comparaciones o encuentran analogía entre los métodos del I.R.A. irlandés e incluso de los

terroristas palestinos. Los movimientos separatistas que encarna la E. T. A. - estiman algunos

observadores de la evolución de los acontecimientos en España, en él contexto europeo y mundial -

estarían de lleno comprometidos en las tenebrosidades de la agitación, internacional-mente dirigida y

financiada, que se centra en el objetivo esencial de minar los cimientos de las sociedades fundadas en

principios occidentalistas.

En cuanto al sentido de las comunicaciones que las diversas Embajadas en Madrid habrían remitido a

varios Gobiernos europeos con motivo de las circunstancias en que ha fallecido el almirante Carrero

Blanco, se referirían al funcionamiento de las instituciones políticas españolas. La muerte del presidente

del Gobierno, según algunos diplomáticos destacados en la capital de España, va a poner a prueba la

consistencia de esas instituciones. Estas se inspiran en el deseo del actual Jefe del Estado del estabilidad y

de continuación que ha inspirado sus decisiones respecto al proceso de su sucesión.

El cotidiano brúcense de inspiración cristiane-demócrata «La Libre Belgique» expone su comentario

sobre la muerte del señor Carrero Blanco en estos términos «Pese a la muerte trágica del jefe de su

Gobierno..., pese al dolor que debe haberle producido la desaparición de su más leal colaborador, Franco

se ha revelado como el verdadero Jefe desde los primeros instantes que han seguido a la explosión...»

Con la descripción detallada sobre las circunstancias que han concurrido en el fallecimiento del almirante

don Luis Carrero Blanco, los periódicos europeos publica la biografía del almirante y advierten el rastro

principal de su personalidad política: la lealtad a Franco.

También aparecen en las páginas dedicadas al trágico acontecimiento breves reseñas sobre los perfiles y

las inclinaciones políticas del vicepresidente, don Torcuato Fernández-Miranda y Hevia. Se destaca la

llamada que ayer hizo a la serenidad nacional y se considera como síntoma de templanza gubernamental.

En términos generales, los comentarios alrededor de la desaparición del presidente del Gobierno de

España abre interrogantes en cuanto al futuro. Algunos periódicos recuerdan que el último acto político

del señor Carrero Blanco fue su conversación con el secretario de Estado americano, señor Kissinger,

durante el reciente paso de éste por Madrid. En el diálogo, el señor Carrero Blanco habría manifestado

inclinaciones occidentalistas en cuanto al futuro internacional de España.

INFORMACIONES

21 de diciembre de 1973

 

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