El P. Gómez Acebo dio la extremaunción a Carrero  :   
 Entrevista con el conde de los Andes. 
 ABC.    21/12/1973.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL P. GOMEZ-ACEBO DIO LA EXTREMAUNCIÓN A CARRERO

Entrevista con el conde de los Andes

Nuestro colaborador el conde de los Andes ha sido testigo de excepción en el suceso en que

ha perdido la vida el presidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco. El conde de los Andes

tuvo oportunidad de subir hasta la terraza de la finca donde quedó el automóvil en que viajaba

el señor Carrero a causa de la explosión. Esta es su relato:

- Efectivamente, he tenido la oportunidad de ver el coche del presidente. Yo es-taba en mi casa

y un amigo me llamó para darme la noticia del suceso. Entonces salí para ir a ABC y me

encontré en la calle con mi amigo el teniente de alcalde don Ezequiel Puig Maestro Amado, que

se dirigía al lugar del suceso. Me invitó a acompañarte y fui con él hasta la calle de Maldonado,

esquina a Claudio Coello. Así pude subir hasta la terraza del edificio, hasta donde saltó por los

aires el automóvil del presidente del Gobierno. El automóvil estaba, convertido en un

impresionante «retortijo» de hierros; algo tremendo, impresionante, como nunca había visto.

Parece imposible que de allí hubieran podido sacar tres cuerpos enteros. Estaba todo lleno de

policías. Vino con nosotros también el padre Gómez-Acebo, que es quien dio la extremaunción

al señor Carrero, pues el presidente vivió después del accidente algún tiempo. Según me contó

el padre Gómez-Acebo, que estaba profundamente emocionado, consternado, él estaba en su

celda, que precisamente da a la terraza hasta la que saltó el coche, cuando se produjo la

explosión. De manera que al volver la cabeza hacía la ventana para ver qué pasaba vio el

coche volando como un bólido por los aires. Y él fue quien dio, como digo, la extremaunción al

señor Carrero, que estaba todavía con vida. Los otros dos estaban ya muertos. El propio padre

Gómez-Acebo me ha comentado que Carrero Blanco iba todos los días, sin excepción, a misa

de nueve. La explosión ha tenido que ser tremenda para elevar el coche hasta esa altura. Y no

cayó al patio central porque tropezó con la cornisa, que hizo que se parara el golpe. Por eso

quedó en la terraza, convertido en añicos. Parece como si hubieran laminado el automóvil.

TESTIGO EXCEPCIONAL

Una compañera de la Redacción de «Blanco y Negro», asidua asistenta a la misa de nueve de

la iglesia de San Francisco de Borja, de los padres jesuitas, en la que durante años coincidió

con don Luis Carrero Blanco, es uno de los fieles que se encontraban en el interior del templo

al producirse la explosión. Este es su relato:

- Estábamos arrodillados todavía. Sentimos de pronto una tremenda explosión y pensé que se

derrumbaba el templo sobre nosotros. Me fui primero a un extremo y salí en seguida a la calle.

Aunque pude ver un coche en el tejado del claustro, no creí que se tratara de un vehículo

ocupado, sino de uno de los estacionados en la calzada. Un guardia de la Policía Armada, que

subía por Maldonado, nos avisó de que nos retiráramos de allí, ante el temor de nuevas

explosiones. Ni por un momento supuse que se tratara de un accidente tan terrible. Durante

años he visto diariamente a don Luis Carrero Blanco en misa de nueve, incluso horas antes de

jurar como presidente del Gobierno. Su devoción profunda y sin ostentación producía un gran

respeto. Solía reunirse allí con su hija y comulgaba todos los días.

 

< Volver