Franco y el Príncipe asisten al funeral por Carrero Blanco  :   
 Asistieron también el Gobierno en Pleno, Consejo del Reino, cuerpo diplomático, mesas de las Cortes y del Consejo Nacional y otros altos organismos, autoridades y jerarquías de la nación. 
 Ya.    23/12/1973.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

INFORMACION MACIONAL

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FRANCO Y EL PRINCIPE ASISTEN AL FUNERAL POR CARRERO BLANCO

Asistieron también el Gobierno en Pleno, Consejo del Reino, Cuerpo diplomático, Mesas de las Cortes y

del Consejo Nacional y otros altos organismos, autoridades y jerarquías de la nación

El Jefe del Estado, acompañado por el Príncipe de España, asistió a los funerales que por el eterno

descanso del alma del que fue presidente del Gobierno almirante Carrero Blanco, se celebraron en la

basílica de San Francisco el Grande. Asistieron, con los familiares del finado, el Gobierno en pleno y

altas jerarquías de la nación, así como el Cuerpo diplomático.

LLEGAN EL JEFE DEL ESTADO Y EL PRINCIPE

Minutos antes de las doce del mediodía llegaron en automóvil, ante la puerta principal de la

basílica, Su Excelencia el Jefe del Estado, que vestía uniforme de capitán general con brazalete

negro en señal de luto, y el Prín-ipe de España, con uniforme de general y también brazalete

negro en señal de luto. Fueron recibidos por el ministro del Ejército, con el que pasaron

revista a. una compañía del batallón del Ministerio del Ejército, que, con escuadra, bandera,

banda y música, rindió honores.

En la puerta principal del templo, Su Excelencia y Su Alteza Real fueron cumplimentados por el

presidente del Gobierno, señor Fernández Miranda; presidente de las Cortes Españolas y del Consejo del

Reino, señor Rodríguez de Valcárcel; miembros del Gobierno y otras personalidades. El cardenal

arzobispo de Madrid, monseñor Tarancón, ofreció al Jefe del Estado y al Príncipe el agua bendita, y el

prior de la comunidad que rige la basílica les dio a besar el "lignum crucis".

Seguidamente, el Jefe del Estado, bajo palio, penetró en el templo, mientras el órgano interpretaba el

himno nacional. Se situó en un lugar destacado, bajo dosel, en el antepresbiterio. En un segundo plano se

situó e1 Príncipe de España, y en otros sitiales, los miembros del Gobierno. Enfrente se situaron los

miembros del Consejo del Reino, Mesa de las Cortes y del Consejo Nacional del Movimiento. La familia,

integrada por la viuda e hijos del finado, ocuparon un lugar preferente.

ASISTENTES A LA CEREMONIA

En otros lugares del templo se encontraban e1 Cuerpo diplomático en pleno, presidido por su decano, el

nuncio de Su Santidad, monseñor Dadagllo; Tribunal Supremo de Justicia, Alto Estado Mayor,

Comisiones de la Presidencia del Gobierno y de todos los Ministerios, Diputación de la Grandeza de

España, Instituto de España y sus Reales Academias, Audiencia Territorial, Ayuntamiento de Madrid,

Diputación Provincial de Madrid, Claustro Universitario, gobernadores militar y civil de Madrid,

agregados militares de las Embajadas extranjeras.

En otros lugares estaban el capitán general de la primera región militar, los jefes y representantes de los

Estados Mayores de los tres Ejércitos, Centro de Estudios Superiores de la Defensa Nacional, consejeros

nacionales del Movimiento, procuradores en Cortes, Casas Militar y Civil del Jefe del Estado, comisiones

de jefes y oficiales de los tres Ejércitos, de la Guardia Civil y de la Policía Armada.

Entre los asistentes se encontraban los ex ministros señores Castiella, Solís Ruiz, Martín Artajo,

Fontana Codina, Rein Segura, Fernández-Cuesta, Barroso, Castañón de Mena, González Gallarza, Sanz

Orrio, González Bueno, Arrese, Galicano Goñi, Monreal Luque, Nieto Antúnez, Silva Muñoz, Sánchez

Bella; los duques de Cádiz, el Consejo de Estado, el Tribunal de la Rota, Consejo de Economía Nacional;

capitanes generales de diversas regiones militares de Tierra, Mar y Aire y otras personalidades militares y

civiles.

MISA CONCELEBRADA

El acto religioso fue concelebra-do por el cardenal arzobispo de Madrid, doctor Tarancón, concelebrado

con el cardenal primado, doctor González Martín, los obispos auxiliares de Madrid monseñores Echarren,

Estepa y Oliver; el vicario general castrense y arzobispo de Grado, fray López Ortiz, y el antiguo abad de

la abadía del Valle de los Caídos fray Justo Pérez de Urbel.

Una orquesta, y escolanía, dirigida por el maestro Orbegozo, interpretó la misa fúnebre.

Después del evangelio, el cardenal Tarancón pronunció una homilía, que reproducimos íntegra en otro

lugar de este número.

Terminado el canon de la paz, el cardenal Tarancón abandonó el presbiterio y se dirigió al Jefe del

Estado, al que abrazó, haciendo lo mismo, a continuación, con el Príncipe de España, y dando la mano

después a los miembros del Gobierno, presidente de las Cortes Españolas y del Consejo del Reino y a los

familiares del finado.

 

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