Autor: Petit Fontseré, Jorge. 
   Las relaciones económicas de Cataluña con el resto de España     
 
 ABC.    24/11/1963.  Página: 97. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

24 DE NOVIEMBRE DE 1963. EDICIÓN CE LA MAÑANA. PAG. 97.

LAS RELACIONES ECONOMICAS DE CATALURA CON EL RESTO DE ESPAÑA

El tema de las relaciones económicas entre Cataluña y el resto de España tiene una larga tradición. Se

plantea con la controversia económica más animada que conoce nuestro siglo XIX: la que enfrenta a

proteccionistas y librecambistas. Son verdaderamente importantes y casi desconocido los intentos de

cuantificar la discusión y plantearla en un plano científico. Desde este punto de vista, son de destacar los

trabajos de dos catalanes: Laureano Fi-guerola en su "Estadística de Barcelona (1849), por el lado

librecambista, y de Juan Güell y Ferrer, en su "Comercio de Cataluña con las demás provincias de España

y observaciones sobre el mismo asunto y otras cuestiones económicas" (1853), por el proteccionista.

Constituyen uno de los primeros intentos realizados en el mundo de establecer el tráfico de mercancías

entre zonas de un mismo país y son procedentes, pues, valiosísimos para la nueva ciencia económica

regional.

Los trabajos sobre el tema siguieron siempre una línea ininterrumpida, y debemos mencionar como hitos

en este camino las obras de Guillermo Graell, "La cuestión catalana" (1902), Carles Pi i Sunyer "El

Comercio de Catalunya amb Españya" (1931), y Ramón Trías Fargas, "La balanza de pagos interior"

(1960).

La última aportación a este problema es el estudio realizado en el Seminario de Política Económica de la

Universidad de Barcelona, bajo la dirección del profesor Ernesto Lluch y Martín. Merecen destacarse

algunos de los resultados de esta investigación.

Cataluña absorbió en 1957 del resto de la economía española productos por valor de 31.439 millones de

pesetas y los vertió en ella por un total de 55.129 millones. El superávit de la balanza comercial de la

región catalana fue, pue, en este año, de 23.690 millones.

Las exportaciones catalanas recaen casi exclusivamente sobre dos sectores: industrias mecánicas e

industria textil y confección. Es interesante subrayar el hecho de que las industrias mecánicas hayan

alcanzado el primer lugar, deshancando a la industria textil. Recordemos qne la producción catalana de

este sector es superior a la de Vizcaya y Guipúzcoa juntas. El superávit de este sector es importante, ya

que revela un profundo cambio en la estructura económica catalana.

Por el lado de las importaciones, el peso aparece más diversificado, recayendo principalmente en el sector

primario: los déficits de productos animales 5.686 millones), frutos (3.662), cereales y leguminosas

(2.552) figuran entre los más importantes. Un saldo importante se advierte en el sector secundario; pero

se debe fundamentalmente a los envíos del sector siderometalúrgico (9.317 millones). Ha de considerarse

en este caso como una importación de materias primas, que salen luego transformadas, habiendo

incorporado su correspondiente valor añadido.

Cataluña muestra, pues, en sus relaciones con el resto de España, las características de una economía

desarrollada industrial: importa materias primas y productos alimenticios y exporta bienes

manufacturados. Sale, pues, beneficiada tanto por su superávit global, como por las partidas que lo

integran.

Es sabido que las relaciones entre dos zonas no se agotan con la balanza de mercancías, sino que la

balanza de pagos total engloba otras partidas, tales como transacciones invisibles, movimientos de

capitales, ingresos y pagos del Estado, transferencias entre particulares, etc. El signo de estas cuentas es el

que apoyará o contrarrestará el carácter del saldo entre Cataluña al resto de España, que acusa la balanza

comercial. Tendremos ocasión de ocuparnos de ello en breve.—Jorge PETIT FONTSERE.

 

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