Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
   Barcelona: cerca de diez horas duró el Consejo de Guerra por los sucesos de San Adrián de Besós     
 
 Informaciones.    08/02/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

BARCELONA: CERCA DE DIEZ HORAS DURO EL CONEJO DE GUERRA POR LOS SUCESOS

DE SAN ADRIAN DE BESOS

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 8. — Casi diez horas duró ayer el Consejo de guerra ordinario seguido contra los obreros

don Manuel Pérez Ezquerra, don Leandro Ferrero Bodes, don Fernando Lozano Revuelto y don José

Moreno Armadas, a raíz de unos incidentes ocu-rridos el pasado día 3 de abril de 1973 en la localidad de

Sari Adrián de Besos, frente a la central térmica en construcción. Como se recordará (ver

INFORMACIONES de ayer y de los días siguientes a la fecha indicada de abril), esos incidentes

desembocaron en un erifrentamiento entre los trabajadores y la Policía, a consecuencia del cual falleció el

obrero de veintisiete años don Manuel Fernández Márquez, y resultaron lesionados otros trabajadores y

ocho policías. Al término del Consejo, el fiscal jurídico militar mantuvo sus conclusiones provisionales,

que son: cinco años y Un día de prisión para don Manuel Pérez Ezquerra y dos años para los otros

implicados. LOS abogados defensores, don Alberto Fina Sanglas, doña Montserrat Aviles, don José Solé

Barbera y don Luis Salvadores, solicitaron la absolución de sus patrocinados por falta de pruebas y Por

considerar que los hechos debían ser considerados en el contexto de las reivindicaciones laborales que

entonces se dirimían.

Del apuntamiento de la causa se desprende que el dia de autos se congregaron en la explanada, frente a la

factoría, alrededor de 1.700 obreros, pertenecientes a cuatro empresas diferentes que estaban

construyendo la térmica. La empresa estaba clausurada por la Dirección debido a determinados paros y

acciones reivindicativas llevadas a cabo en días anteriores. Carteles situados a la entrada indicaban que

todos los trabajadores estaban suspendidos de empleo y sueldo. Los trabajadores pidieron entrar, dado

que era día de pago. Asimismo, mostraron sus deseos de incorporarse a sus puestos. Sin embargo, no ac-

cedieron a entrar en grupos de cinco a fin de percibir sus emolumentos. Poco después comenzó el

enfrentamiento con la Policía, que vigilaba la rio alteración del orden. Las cargas1 de las fuerzas del

orden público y el apedreamiento se sucedieron a lo largo de una hora, un tren fue detenido por los

obreros, y tras avisar a los pasajeros que se escondieran, fue apedreado. El señor Fernández Márquez,

obrero, resultó muerto. La Policía, de entre los manifestantes, detuvo a los cuatro procesados.

Interrogado el procesado don Manuel Pérez Ezquerra, subrayó que había incitado a sus compañeros a no

recurrir a métodos violentos y a insistir en un diálogo cor, la Policía para que les dejase entrar en la

factoría. El señor Ferrero Rodes declaró que no había observado a ninguno de sus compañeros procesados

lanzar piedras.

Por parte fiscal comparecieron tres testigos: dos sargentos de la Policia y un inspector de la Brigada

Político-Social. Sólo el miembro de la Brigada Político-Social dijo reconocer al señor Pérez Ezquerra

como instigador de las arengas que pudieron escucharse incitando a entrar en el recinto empresarial a

pesar de la objeción de la Policía.

Por parte de la defensa acudieron varios compañeros de los acusados, quienes negaron haber visto a

ninguno de ellos a la hora de lanzar piedras o tener participación activa.

A continuación el fiscal leyó sus conclusiones, que elevó a definitivas.

Los defensores analizaron exhaustivamente el contexto laboral en el que se sucedieron los hechos.

Durante el parlamento de don Luis Salvadores, el presidente tuvo que indicarle por tres veces que sé

ciñera a lo acontecido, y tras concederle cinco minutos más para hilvanar de nuevo la defensa, el señor

Salvadores hizo constar a la sala su protesta. Reanudada la defensa, el presidente del Consejo le retiró

definitivamente el uso de la palabra.

Por último, el presidente hizo poner en pie a los procesados y les preguntó si tenían algo que alegar. El

señor Pérez Ezquerro hizo alusión a supuesta carencia de medios legales para el fundo laboral, pero fue

interrumpido por la presidencia, que puntualizó que sólo podía hablar sobre los hechos allí juzgados.

Después de unas breves frases del señor Moreno Rider alusivas a la retirada de la palabra a su abogado

señor Salvadores, terminó la vista pública y el Consejo de guerra se retiró a deliberar.

 

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