Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Regiones. Con las tribunas vacías. 
 Barcelona: en el Ayuntamiento no se habló del catalán     
 
 Informaciones.    10/05/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

BARCELONA: EN EL AYUNTAMIENTO NO SE HABLO DEL CATALÁN

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 10.—«De haber podido asistir al Pleno, habría empleado la lengua catalana en mis

intervenciones. Sin pedir permiso alguno. ¿Acaso es Ilegal? Pero una inesperada gastroenteritis me ha

impedido asistir.» De esta forma se expresó el concejal don Jacinto Soler Padró, a preguntas de este

corresponsal, en torno al Pleno municipal celebrado en el día de ayer. Lo cierto es que ningún regidor osó

siquiera sacar a colación el tema del catalán; todos los parlamentos se efectuaron en castellano, y la sesión

siguiente al famoso Pleno del día 4 de marzo pasará a la pequeña historia barcelonesa sin pena ni gloria.

Como si nada hubiera ocurrido aquí durante estos dos meses largos, los ediles reemprendieron sus tareas

públicas.

Al principio ue la reunión, el alcalde, señor Masó, intentó —consiguiéndolo— frenar cualquier

sugerencia sobre el tema que flotaba en el ambiente. El señor Masó anunció que el Consejo de ministros

iba a aprobar un decreto —como así ha sido— regulando y favoreciendo los idiomas no castellanos. La

oportuna medida despejó él camino a los regidores barceloneses. El clamor de toda Cataluña exigiendo

explicaciones públicas y la dimisión de los 18 del «no» no afectó para nada a unos concejales que ayer,

por primera vez en muchos años, actuaron sin nadie en la tribuna pública. Los ciudadanos demostraron, al

menos de esa forma, su alejamiento real de la Corporación Municipal d3 Barcelona.

Aparte de estas circunstancias, el Pleno transcurrió sin mayores problemas, con un acento conciliador y,

en ocasiones, con muy pocos concejales en la sala, hasta el punto de que no había al final «quorum».

Tal vez lo mas destacado fue la aprobación de préstamos para los transportes públicos, tanto Metro como

autobuses. Los préstamos tratarán de conseguirse en el mercado de eurodólares. Ascienden a 3.000

millones de pesetas para el Metro y 6.000 millones para autobuses. Los déficit de este servicio son

abrumadores.

El señor Tarragona insistió, sin éxito, en que se explicaran los motivos de una situación económica tan

poco favorable. Los miles de millones fueron aprobados sin razón de fondo acerca de cómo se

administran los transportes barceloneses que conciernen al Ayuntamiento.

Finalmente, se debatió en torno al programa de actuación para 1975. El señor Tarragona reiteró que se

destinan pocas cantidades para necesidades sociales. Advirtió que los problemas de los barrios acabarían

siendo una cuestión política grave, si no se procede a mejorar sus deficientes condiciones de vida. «Con

las asociaciones de vecinos, cada día esto tendrá más carga política.»

EL señor Abella, teniente de alcalde, reveló que próximamente el señor Masó solicitará un préstamo de

10.000 millones para los barrios. Cada Tez que sale este tema, se anuncian préstamos para los barrios.

Estos continúan con los mismos problemas.

Ayer se registró un incidente cuando vecinos de Can Clos no fueron recibidos por el alcalde, a quien

querían exponer sus quejas por las deficiencias de este sector. Hace unos días dos niñas perecieron

muertas en un incendio. El suceso ha demostrado que más que una zona de Barcelona, Can Clos parece

una reserva inhumana; carecen de los servicios más elementales. Al entierro de las dos niñas acudieron

unas cuatro mil personas, cuatro mil subhabitantes de la capital de Cataluña.

MALAGA: MANIFIESTO ESTUDIANTIL EN LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO A

CÁNOVAS

MALAGA, 10. (CIFRA.) — un incidente se produjo ayer tarde en una glorieta del paseo -malagueño del

Parque, cuando se iba a proceder a la inauguración del monumento que la ciudad de Málaga dedica al

ilustre político nacido en esta tierra don Antonio Cánovas del Castillo.

Unas quinientas personas se habían congregado en el lugar de la inauguración para asistir al acto, y en el

momento que llegaban las autoridades se adelantó un grupo de estudiantes universitarios compuesto por

medio centenar aproximadamente, uno de los caules intentó dar lectura a un manifiesto. La Policía

Municipal trató de impedirlo e incluso le arrebataron el papel, pero el alcalde, don Cayetano Utrera

Bevassa, que era quien presidía la ceremonia, reclamó la presencia del estudiante y le animó a la lectura.

En el manifiesto se hacen constar diversas reivindicaciones universitarias.

Tras la lectura, el alcalde leyó a su vez un telegrama que había sido cursado por don Juan Antonio

Cánovas del Castillo, sobrino-nieto del político, -y seguidamente pronunció unas palabras, en las que

señaló la significación del acto que terminó dentro de la más absoluta normalidad.

 

< Volver