Autor: Tarín Iglesias, José. 
 Barcelona al día. 
 Se cumplen quince años de la aprobación de la Ley de Régimen Especial     
 
 ABC.    21/05/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

BARCELONA AL DÍA

SE CUMPLEN QUINCE AÑOS DE LA APROBACIÓN DE LA LEY DE RÉGIMEN ESPECIAL

CE cumplieron ayer quince años de una fecha estelar para la historia municipal de la ciudad. El 20 de

mayo de 1960, en el Consejo de Ministros celebrado en el palacio de Pedralbes, a propuesta del titular de

la cartera de Gobernación, don Camillo Alonso Vega, se aprobaba la nueva ley de Régimen Especial para

el Ayuntamiento de Barcelona, que iba a abrir los cauces para un mejor ordenamiento ¡uridico y

urbanístico de la Ciudad Condal. Aquel año fue importantísimo para la urbe, puesto que en otro Consejo

se hacia donación del castillo de Montjuich y por aquellos mismos días las Cortes Españolas sancionaban

la Compilación del Derecho Civil catalán, lo que popularmente denominóse la política de las tres «C»:

• Fueron casi dos años de Ingente labor, de paciente trábajo, en el que muchas veces el desaliento parecía

cundir entre el grupo de personalidades que, capitaneadas por José María de Porcioles, Intentaban

configurar un anteproyecto de «Carta», pero al fin el nombramiento de una Comisión Interministerial,

Integrada por López Rodó, Herrero Tejedor, Bidagor, Pi y Suñer, Porcíoles, Ballbé y Bermejo, levantó los

ánimos y en unas pocas semanas el proyecto quedó más o menos dictaminado para su paso al Consejo de

Estado, y posteriormente al de Ministros.

• La Carta Municipal o Régimen Especial era una vieja aspiración barcelonesa que ya había solicitado

medio siglo antes don Francisco Cambó en los años en que ocupara un escaño en el Municipio, y

renovada más tarde en otras muchas ocasiones. La Ciudad Condal tiene una larga y gloriosa tradición

municipalista, iniciada en época de Jaime I con el famoso Consejo de Ciento, una de las instituciones más

famosas y acreditadas de nuestra historia, que se prolongó durante varios siglos, hasta la tristemente

promulgación del «Decreto de Nueva Planta».

• Con la «Carta», Barcelona intentaba recobrar en parte su vieja autonomía municipal. Era un paso más,

sin duda, que se daba para que la urbe pudiera superar unos años de vrisis y de depauperación. Tanto en el

aspecto hacendístico como en el urbanístico, representó la consecución de unos hitos Importantísimos,

que hicieron posible una renovación tota!, y fueron muchas las realizaciones que puedieron llevarse a

cabo y otras que quedaron plasmadas en sus respectivos programas de actuación, que por vez primera se

formulaban en España.

• Quien recuerde la ciudad de 1937 y la de ahora comprenderá perfectamente lo que representó la Carta

Municipal. En aquella fecha era una población carente de casi todo, mientras hoy se ha avanzado

extraordinariamente en todos los caminos, realizándose obras de extraordinaria envergadura, que fueron

posibles gracias a los medios que facilitó la nueva ley. ¿Quién hubiera podido predecir en aquellos días

un desarollo tan fabuloso como el que se ha experimentado en estos últimos fres lustros? Ahí están las

pruebas: ésa Barcelona rutilante, con espléndidas perspectivas para un mañana cercano en que, sin duda,

va a convertirse en una de las primeras ciudades mediterráneas.

• Al paso de los años, la Carta Municipal ha quedado pequeña y desfasada. Se hace imprescindible

revisarla, como lo prevé el mismo texto, y dar nuevas posibilidades ai Municipio, pero eso realmente ya

es harina de otro costal. Lo que, hoy hemos querido destacar ha sido la profunda huella que marcó en la

historia municipal de Barcelona la promulgación de la nueva ley de Régimen Espedal.—José TARÍN

IGLESIAS.

 

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