Don Rodolfo Martín Villa. 
 Barcelona, un primer paso de la política desconcentradora del Gobierno     
 
 Informaciones.    04/09/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

DON RODOLFO MARTIN VILLA:

«Barcelona, un primer paso de la política desconcentradora del Gobierno»

BARCELONA, 4. (LOGOS.)

CREO que es bueno que el Gobierno haya pensado en Barcelona como un primer paso en su política

desconcen-tradorai), declara en «El Noticiero Universal» el gobernador civil de Barcelona, don Rodolfo

Martín Villa. Añade el gobernador: «Si, como es de esperar y nos proponemos, estamos a la altura de la

confianza en nosotros depositada, la fórmula podrá extenderse a otras provincias, por supuesto, no

solamente catalanas. Soy de los que creen que Cataluña tiene problemas y soluciones propias.»

En la entrevista, entre otras cosas, el gobernador civil de Barcelona dice:

«No, no puede hablarse de carta provincial. Una fórmula de este tipo es la que, después de promulgada la

ley de Régimen Local, y en su ámbito, podrá establecerse para la organización, funciones y medios de la

Diputación Provincial.

Kl decreto que aprobó el Consejo de ministros, que puede suponer una reforma profunda de la

Administración central en Barcelona, extiende su ámbito únicamente a dicha Administración; sin

embargo, la relación en un orden político me parece evidente. La realidad que supone Barcelona y su

provincia DO debe enmarcarse en los cauces que pueden servir para la actuación política y administrativa

en otras provincias; se hace necesario dotar a todas las instituciones políticas, sean de la Administración

central o local, de una configuración apta para dar respuesta a la amplia, conflictiva y esperanzadora

situación barcelonesa.

Comprendo q u e la figura del subgobernador haya causado una cierta impresión. Pienso que favorece,

pero creo que será una óptica demasiado estrecha la que contemplará el decreto exclusivamente desde ese

ángulo, que no es, ni mucho menos, el más interesante. Lo primordial es que el Gobierno Civil de

Barcelona, en el que el Estado se juega mucho, tenga los medios funcionales y personales para desarrollar

su tarea, tan esencial para la convivencia en libertad y orden de casi cinco millones de españoles. Uno de

los medios personales es la puesta en práctica de la figura del subgobernador, dotándole de la categoría de

director general, que es la propia de todos los gobernadores, excepto los de Madrid y Barcelona. Por otra

parte, es evidente que la desconcentración pueda suponer nuevas cargas, aunque si bien se mira, a veces

da menos trabajo resolver que proponer, aunque entraña mayor responsabilidad.

Veremos, en suma, si la organización que estamos creando en base al decreto, es suficiente. Caminaremos

antes de plantear las insuficiencias del camino a iniciar.

El papel —dice el señor Martín Villa— de las distintas corporaciones locales barcelonesas no variará con

el decreto. Cambiará y mejorará notablemente con la ley de Régimen Local, ya que incrementará su

representatividad, medios y funciones. Lo cierto es que las competencias que el Estado haya de

desarrollar en relación a la vida local, podrán sustanciarse y decidirse en mayor medida que hasta ahora

en Barcelona; también pienso que la colaboración mediante consorcios o cuantas figuras pueden utilizarse

para la realización de" obras y servicios públicos será más fácil.

 

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