Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 Pere Ardiaca, número 2 del PSUC. 
 Nuestra política es la del Partido Comunista, en cuya elboraión participamos     
 
 El País.    27/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

"Nuestra política es la del Partido Comunista, en cuya elaboración participamos"

E1 pasado día 23 se cumplía el 40 aniversario de la creación del Partit Socialista Unifícat de Catalunya

(PSUC), como resultado de la fusión de cuatro partidos: Unió Socialista de Catalunya, Partit Comunista

de Catalunya, Federación Catalana del Partido Socialista Obrero Español y el Partit Catala Proletari.

ALFONS QUINTA, Barcelona

Pere Ardiaca es indudablemente el «número dos» del PSUC, siguiendo en importancia a su secretario

general Gregorio López-Raimundo, quien reside en la clandestinidad, en Barcelona, desde 1960. Ardiaca,

además, vivió muy directamente momentos históricos sin cuyo conocimiento es imposible comprender la

realidad del PSUC.

Nuestro entrevistado fue detenido en 1963 y condenado a una pena de 23 años de cárcel, de la cual

cumplió ocho años y tres meses. En la actualidad representa a su partido en el seno del Consell de Forces

Polítiques de Catalunya.

Nacido en la localidad leridana de Balaguer en 1909 (donde también nacieron José María de Porcioles y

Eduardo Tarragona), Ardiaca ingresó en el Partido Comunista Francés en 1929, después de haber

emigrado a aquél país para trabajar en su profesión: pintor de la construcción. Anteriormente había tenido

contactos con grupos anarquistas barceloneses. En 1933 ingresó en el Partit Comunista de Catalunya.

La creación del PSUC hace ahora 40 años —manifiesta Pere Ardiaca— fue consecuencia del proceso de

unificación que se dio en el seno de todos los partidos obreros del Estado español después de los hechos

de octubre de 1934.

El 31 de julio de 1936, el PSUC entra a formar parte del gobierno de la Generalidad con tres carteras

(Economía, Abastecimientos y Comunicaciones).

Total identificación con el PCE

Desde 1939 y hasta 1948 el PSUC propugna y lleva a cabo una táctica de enfrentamientos militares,

sosteniendo guerrillas en zonas montañosas de Cataluña.

Fue en 1948 —afirma Pere Ardiaca- cuando decidimos cambiar de táctica e iniciamos la disolución del

movimiento guerrillero. Al mismo tiempo empezamos a penetrar en el interior de la Organización

Sindical. Aquel cambio lo llevamos a cabo conjuntamente con el Partido Comunista de España (PCE) y,

puedo afirmar que, a la hora de decidirlo, pesaron decisivamente las experiencias desarrolladas

inmediatamente antes en Cataluña.

El tema de las relaciones entre el PSUC y el PCE merece todo un apartado. «Ambos partidos —comenta

Ardiaca— llevan a cabo una misma política y, además, los comunistas catalanes participamos como tales

en la elaboración del programa del PCE».

Señalemos también que gran número de dirigentes del PSUC pertenecen paralelamente a órganos de

dirección del PCE. Tal es el caso de Ardiaca, que es miembro del comité ejecutivo del PSUC y del comité

central del PCE. Por otro lado, los militantes de uno y otro partido forman parte automáticamente del

otro, si dejan de residir en Cataluña para establecerse en otro lugar de España o viceversa.

El problema interno de mayor entidad con el que se hubo de enfrentar el PSUC en sus 37 años de

clandestinidad fue el de la exclusión, en 1947, del que había sido desde la fundación del partido su

secretario general, Joan Comorera. La causa de tal exclusión fue, según la «Gran Enciclopedia Catalana»,

el haber sido «acusado de ser partidario de la política de Tito».

Comorera fue expulsado del PSUC —afirma Ardiaca— después de haber defendido, sin conseguir su

aprobación, una política de unidad que habría consistido en crear alrededor del PSUC unos partidos

incondicionales.

Ardiaca agrega que las versiones según las cuales Comorera se habría enfrentado con el predominio del

PCE sobre el PSUC no son ciertas y que «fueron difundidas, después de su expulsión, por el propio

Comorera». Este último falleció en la cárcel de Burgos en 1958.

La verdad —comenta Ardiaca— es que no sabemos exactamente cuántos somos los militantes del PSUC.

Han sido editados 20.000 carnés y una vez distribuidos se sabrá si estamos por encima o por debajo de

esta cifra.

 

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