Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Si actúa en Cataluña. 
 La Lliga, en contra de la alianza conservadora     
 
 Informaciones.    01/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SI ACTUA EN CATALUÑA

LA ((LLIGA)), EN CONTRA DE LA ALIANZA CONSERVADORA

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 1.

Ya lo saben, pues, los Fraga, los Silva, los Esteruelas y los Fernández de la Mora. Ya lo saben también los

Cantarero y compañía: si actúan en Cataluña, serán decididamente adversarios nuestros.»

Esta explícita declaración de guerra a Alianza Conservadora fue lanzada ayer por la tarde, durante la

presentación de Lliga de Catalunya, por don Salvador Millet i Bel, uno de los miembros del Comité

político de este nuevo partido, fusión de la Lliga Liberal y de Acció Democrática. La Lliga de Catalunya,

que pretende continuar la historia del más importante partido conservador-liberal de esta región, quiere

desempeñar el papel de derecha no comprometida en absoluto con el franquismo, y de ahí sus explícitas

declaraciones distanciadoras del mismo.

Con un programa típicamente liberal —el subtitulo es Partit Liberal Catalá—, la Lliga «expresa su

esperanza en que la Monarquía de Juan Carlos, haciendo honor a su palabra, llevará el país hacía la

libertad, la democracia y la prosperidad». En consecuencia, este nuevo partido no se quiere alinear con los

partidarios de la ruptura, aunque tampoco se muestra plenamente partidario de las tesis reformistas: «Si el

señor Suárez —dijo el señor Millet i Bel— quiere sacar adelante su proyecto, será indispensable que, con

rapidez, trate de ahuyentar los recelos que su programa ha suscitado, garantizando a la oposición la

celebración de unas elecciones sinceras y no mediatizadas. Para ello vemos sólo un camino: la entrada en

el Gobierno del propio señor Suárez de elementos representativos de la oposición moderada —-tanto de la

central como de la regional—, elementos que nos garanticen que el juego será limpio.»

Dentro de esta línea, la Lliga no desea ingresar en el Consell de Forcés Politiques. La justificación que

fue ofrecida en este sentido es que el mencionado organismo pretende un Gobierno provisional de la

Generalitat. «Queremos la Generalitat —subrayaron los portavoces del partido—, pero deseamos que el

primer Gobierno de la Generalitat restaurado sea un Gobierno democrático, elegido por todo el pueblo,

pues no querernos Gobiernos provisionales de ningún tipo ni en Cataluña ni en España.» Sin embargo, la

cierta ambivalencia de la Lliga se pone de relieve porque no rechazaron la futura colaboración directa en

acciones unitaria (ya participaron en la «Diada» del 11 de septiembre) y, al mismo tiempo, aceptaron

plenamente la sugerencia de don Josep Taradellas —presidente, en definitiva, de la Generalitat en el

exilio— de constituir la Asamblea Nacional Provisional, cuya descripción, según las declaraciones de

ayer, debiera ser así: «Verdaderamente representativa del pensamiento catalán, dedicada a trabajos

constructivos y no protestatarios, dedicada a revisar y a modificar, de acuerdo con las necesidades

actuales, el Estatuto de 1932». Entre esta asamblea y el proyecto que parece tomar cuerpo propugnado

por el señor Tarradellas y por Convergencia Socialista media una notable diferencia, mucho más

acentuada si el punto de comparación es la actual Asemblea de Catalunya.

 

< Volver