Autor: Minondo, José Luis. 
 Alfonso Guerra, en San Sebastián. 
 Sólo acepto el reto del no a la Constitución si no hay coacciones     
 
 Informaciones.    22/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ALFONSO GUERRA, EN SAN SEBASTIAN

-Sólo acepto el reto del "no" a la Constitución si no hay coacciones»

SAN SEBASTIAN, 22 (INFORMACIONES, por José Luís Minondo).

«SI en unas condiciones de tranquilidad el País Vasco dijera que no a la

Constitución, entonces existiría la

necesidad de modificarla. Pero sólo acepto ese reto si no hay coacciones, porque

en unas condiciones de

tranquilidad, insisto, será fácilmente aprobada en Euskadi», ha declarado don

Alfonso Guerra, número dos

del P.S.O.E., a «El Diario Vasco», de San Sebastián, al término de un mitin en

el que intervino en

Rentería.

Añadió que con coacciones de uno u otro signo, el resultado no puede ser válido,

porque sólo quedarían

los partidarios del no o de la abstención.

Respecto al comentario del Partido Nacionalista Vasco, según el cual no tiene

intención de capitalizar el

abstencionismo normal en este tipo de consultas populares, el señor Guerra

afirma que «si se aplica un

descuento del 30 por 100 de la población electoral, como ocurriría en cualquier

otro sitio, entonces sí,

entonces estaré de acuerdo con ellos».

Sobre el sector del pueblo vasco que no quiere una Constitución española,

asegura que esos grupos son

menos importantes de lo que algunos dicen, «son las urnas las que tienen que

hablar. Yo no tendría

ningún miedo, en un referéndum, a las posturas independentistas. Esas minorías

hoy, no están

respaldadas; están jugando sucio. Están manipulando a la opinión con el mismo

sistema que utilizaba el

franquismo para combatir a tos demócratas.»

En una consideración general del problema vasco, el líder socialista dice que

argumentar con que no tiene

solución es una postura sin solidez: «Siempre existe una solución, no podemos

sumirnos

en el pesimismo. Y la solución es. evidentemente, política. En Inglaterra,

cuando hay una minoría, se

defiende de una manera muy dura, pero con legitimidad democrática, aunque allí

hay una Policía que no

odia a los demócratas, sino que defiende a la mayoría, en España es distinto; no

puede ser normal que

Martín Villa esté donde está, si es el mismo que ha contribuido a machacar al

país con una política

opresora y dictatorial. Sólo las Fuerzas que tienen la legitimidad democrática

pueden ir a la negociación

política. Martín Villa no tiene fuerzas para acabar con el problema. Nosotros,

los socialistas, sí las

tenemos, porque contamos con la legitimidad democrática que a él le falta.»

Guerra rechaza el argumento esgrimido por las fuerzas «abertzales» en el sentido

de que un partido

"sucursalista" pueda acabar con los problemas del País Vasco. Considera que la

conciencia de clase está

por encima de los nacionalismos y que es preciso elaborar un Estatuto de

autonomía en el que participen

todos, que ofrezca al País Vasco un Gobierno de coalición durante unos años para

salvar la crisis política

y económica, y la necesaria pacificación.

 

< Volver