Autor: C. M.. 
 Presentación del nuevo libro de Juan Larrea. 
 Felipe González quiere que se cuelgue en los despachos la reproducción del Guernica     
 
 Informaciones.    28/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

PRESENTACION DEL NUEVO LIBRO DE JUAN LARREA

Felipe González quiere que se cuelgue en los despachos la reproducción del

«Guernica»

MADRID, 28 (INFORMACIONES, por C. M.)

«MI obra no es sino la avanzadilla de la llegada del "Guernica," de Picasso, la

de una situación que permita

la integración de Picasso en España», dijo Juan Larrea, el última representante

de la generación del 27 en

el destierro, cuya obra «Guernica» fue presentada ayer en Madrid después de

treinta años de veto.

Don Joaquín Ruiz Giménez, don Santiago Amón, don Felipe González y don Antoni

Tapies fueron las

personas elegidas por la editorial Cuadernos para el Diálogo, promotora de esta

publicación, primicia en

España y en lengua castellana, para presentar "Guernica". El único que no

asistió al acto fue Tápies,

quien, junto con su disculpa, envió una nota que fue leída en público, y en la

que se lamentaba de la

prohibición o relegación del Guernica, en España y hacia votos para que las

nuevas generaciones, que

«quizá pudieran discutir la estética de esta obra», encontraran en ella una

bandera de paz.

En su breve comentario, don Joaquín Ruiz Giménez calificó el libro de Larrea de

«duro y polémico»,

prediciendo que sería objeto de alabanzas y ataques. Dijo que en la obra había

puntos que inquietaron su

espíritu, pero que se trataba de comentarios que incitaban a la reconciliación.

«Larrea —añadió— intenta

una interpretación en profundidad de la más representativa obra de Picasso y nos

coloca ante la visión de

un tiempo posible en el que los hombres no se destrocen.»

Felipe González declinó hacer comentarios sobre la calidad artística de la obra,

a su juicio, por encima de

todas las interpretaciones, y esto referido tanto al libro como al cuadro.

Aprovechó, sin embarco, la

oportunidad que se le brindaba para defender al "Guernica" como arma de combate

al servicio de la

libertad, enarbolada por las últimas generaciones de españoles: «No es sólo un

símbolo, sino una denuncia

feroz contra la destrucción que encarna el despotismo franquista, al tiempo que

posee un sentido

instrumental profundo contra todas las tiranías.»

Sobre la vuelta del «Guernica» explicó que en su visita a Estados Unidos tuvo

oportunidad de constatar

que el subdirector del Museo de Arte Moderno de Nueva York, donde actualmente se

conserva la obra,

tenia muy buena disposición mental en lo que se refería a la vuelta del

Guernica, a España, «El gran

peligro —dijo— está en los partidismos por la gloria de la recuperación de esta

obra y por su posesión.

Falta también por saber cuando el Gobierno español se va a sentir representativo

en el sentido de aceptar

los valores profundos que impregnan el "Guernica". La legitimidad de la

exigencia de Picasso no se

consuma —a pesar de ser esto muy importante— con el 15 de junio. Y es muy

posible que en la

actualidad no estamos preparados, quizá porque la reproducción del "Guernica" no

se haya colgado de

muchos despachos, quizá también porque no se haya utilizado, en muchos casos,

como arma de combate.»

Juan Larrea, el autor de esta obra diez años después de la terminación de la de

Picasso, el eterno poeta

exiliado, poco amigo de que se le incluya sin aclaraciones dentro de la

generación del 27, comentó varias

anécdotas sobre su obra y sus viajes a España en los años que precedieron a la

guerra, cuando él vivía en

París. Habló del Guernica, como de una tragedia en la que esta representada toda

la fuerza y todo el vigor

de la naturaleza humana, como de una catarsis, como de un arma de guerra

construida para ganar la paz, y

de Picasso como de un miliciano con pinceles. Habló también de la historia de

España, presagio del

Apocalipsis, de la «hora de la verdad», que va a sonar, que ya ha empezado a

sonar, y de la gran cruzada

«del alma» en la que habremos de combatir. «No una cruzada irrisoria como la del

36, sino una verdadera

cruzada del pueblo español."

 

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