Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 Un desenlace comprometedor para la democracia en España. 
 Derrota de la moderación en el partido socialista  :   
 El triunfo del radicalismo marxista hace probable la renuncia de Felipe González. 
 ABC.    20/05/1979.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC

SIN SUPLEMENTO COLOR: 20 PESETAS

UN DESENLACE COMPROMETEDOR PARA LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA

DERROTA DE LA MODERACIÓN EN EL PARTIDO SOCIALISTA

El triunfo del radicalismo marxista hace probable la renuncia de Felipe González

Algo muy grave para el Partido Socialista y para la estabilidad de la democracia

en Esparta sucedió ayer

en el XXVIII Congreso del PSOE. El Plano del Congreso rechazó una enmienda

contemporizadora en

tomo a la cuestión del marxismo -posición de repliegue de la Ejecutiva tras lo

ocurrido el día anterior en

Comisión- y refrendó así el texto maximalista, radical y maniqueo de la

ponencia, demagógicamente

defendido por al senador por Madrid. Francisco Bustelo. Varios miembros de la

Ejecutiva manifestaron

de madrugada la alta probabilidad de que ni Felipe González ni ninguno de los

componentes de la actual

dirección se presenten hoy a la reelección.

El debate sobre la ponencia política comenzó al filo de las once de la noche,

procediendo a la lectura y

defensa Francisco Bustelo, quien compareció ante el Congreso exagerando

ostensiblemente su desaliño

indumentario. El texto elaborado por la Comisión reitera expresamente el

programa máximo del partido,

vigente des de hace cien años, que, como se sabe, comienza dividiendo a la

sociedad en «dos clases

sociales y antagónicas: los dominantes y los «dominados». A continuación la

ponencia desarrolla una

serie de principios de Identidad definiendo al PSOE como a un «partido de clase,

de masas, marxista,

democrático y federal».

La ponencia contiene afirmaciones tan contundentes, monolíticas y

descalificadoras como la de que «no

puede existir libertad sin socialismo, ni socialismo sin libertad», la de que

«nuestro Ideario nos lleva a

rechazar cualquier camino de, acomodación al capitalismo o su simple reforma», o

la de que el PSOE

deba figurar «a la cabeza en la lucha por la autonomía de las nacionalidades y

regiones oprimidas por una.

burguesía centralista y retrógrada».

Difícilmente podría comprenderse cómo un Congreso que cuarenta y ocho horas

antes había aprobado la

gestión de la Ejecutiva saliente pudo avalar un texto como este, si no se

tuvieran en cuenta las

características de la dislocada intervención de Bustelo. Tanto sus palabras,

como su entonación, como sus

gestos, recordaron los mítines decimonónicos de los más genuinos agitadores de

masas. Aunque

paradójicamente hizo expresa mención da la condición de profesional de, las

Ciencias Sociales, su

discurso fue un monumento a la superficialidad, la ligereza y el acientifismo.

Para Bustelo la sociedad actual queda resumida y ejemplificada en la situación

del minero que se sienta

oprimido por «los de arriba» y tiene en al marxismo su único instrumento de

emancipación. Para Bustelo

carece da sentido tratar de complementar la mención del marxismo con la

referencia a «otras

aportaciones», ya que «la teoría marxista resume todas las aportaciones

progresistas». Para Bustelo se

equivocan quienes piensan que siendo más moderados vamos a ganar mas votos: eso

ocurrirá en Austria o

en Suecia, pero no en España».

En claro contraste con esta comparecencia, el economista Joaquín Almunia

defendió la enmienda

presentada por la agrupación de Sevilla, en la que el marxismo quedaba definido

como «matriz

fundamental» del PSOE, «enriquecida y complementada por todas las «aportaciones

progresistas que se

han sumado al socialismo». Almunia empleó un tono mucho más apaciguado que

Bustelo, haciendo

hincapié en que. esta enmienda no suponía la renuncia al marxismo, sino tan sólo

una plataforma abierta,

que pudiera servir de punto de partida a un posterior debate Ideológico en

profundidad.

Apenas se hizo el recuento de los votos -61 por 100 en contra de la enmienda, 31

por 100 a favor-

comenzó a circular la especie de que ni Felipe González ni ninguno de los

miembros de la Ejecutiva

saliente se presentarían a la reelección. Luís Yañez así lo confirmó de forma

taxativa a un grupo da

periodistas. Por su parta, Enrique Múgica aseguró que él no se presentaría y

que, pensaba que Felipe

González tampoco lo haría. Todas las personas vinculadas de atguna manera a la

actual dirección o a la

tendencia mayoritaria dentro del grupo parlamentario mostraban claros síntomas

de preocupación en el

rostro. «Estamos ante una autentica situación límite, con la que no contábamos»,

resumió Alguien muy

vinculado a Felipe González.

El balance de esta desgraciada sesión supone un jarro de agua fría para todos

los que esperábamos una

progresiva adaptación del PSOE a la realidad de una sociedad compleja, plural a

integrada como la

nuestra. Tanto en el orden de la configuración d«i mapa político da fuerzas en

presencia como en el del

propio desarrollo de la democracia española, al amparo da la Constitución, el

irresponsable paso dado

ayer por los delegados socialistas puede desencadenar consecuencias

imprevisibles.

Pedro J. RAMÍREZ.

MADRID, DOMINGO

20 DE M A Y O DE l979 . NUM 22.808 VEINTICINCO PESETAS

 

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