Fuerte lucha en el Congreso madrileño del PSOE. 
 Felipe González intentó diviir a la oposición     
 
 Diario 16.    23/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Diario 16/23-septiembre-79

Fuerte lucha en el Congreso madrileño del PSOE

Felipe González intentó dividir a la oposición

El congreso de la Federación Socialista Madrileña puso ayer de manifiesto tas

diferencias que separan a

moderados, «tercera vía» y críticos, al no haberse alcanzado un acuerdo en las

primeras siete horas de

negociaciones.

El presidente del grupo parlamentario socialista, Felipe González, ante la

imposibilidad de imponer sus

condiciones, intentó romper el pacto entre los representantes de la «tercera

vía» y los del sector crítico.

Poco antes de las doce de la noche, hora de cerrar esta edición, en el Congreso

se barajan cuatro listas —

tres de ellas encabezadas por Felipe y la otra por Gómez Llórente- con lo que se

ponía de manifiesto,

como se esperaba, que Madrid era la antesala del congreso extraordinario que se

celebrará la próxima

semana.

El congreso extraordinario de la federación socialista madrileña comenzó con una

clara «entente» entre el

sector crítico y la «tercera vía», que encabezan respectivamente Luís Gómez

Llórente y Alonso Puerta.

La primera manifestación del acuerdo fue la elección de la presidencia del

Congreso. Pedro González

Martín de la «tercera vía» obtuvo cinco mil quinientos setenta y seis votos,

mientras que

Paulino Barrabes, candidato de los hombres de las «cincuenta y nueve tesis»

obtuvo tres mil seiscientos

uno.

Este acuerdo se alcanzó pese a los intentos de los moderados por atraer a Alonso

Puerta, con cuyo sector

había mantenido conversaciones hasta el mediodía del viernes.

La «tercera vía» sostuvo hasta el último momento que debería obtener alrededor

de veinticuatro delega-

dos al congreso extraordinario de finales de mes, garantizando a los moderados

cuatro representantes.

Divergencias

Aunque Puerta se mostró, al parecer, inflexible en estas tesis, otro de los

líderes de este sector, Carlos R.

Revilla era partidario de bajar el listón de las exigencias.

El presidente de la Diputación madrileña declaró a D16, pocas horas después de

iniciarse el Congreso,

que creía conveniente una representación paritaria de los hombres de la

«cincuenta y nueve tesis» y de la

«tercera vía» en la delegación para el congreso extraordinario, asegurando una

representación a los

críticos que podría oscilar entre los ocho y diez delegados.

La postura de Revilla revelaba para algunos una falta de cohesión dentro de la

«tercera vía», debida quizá a personalismos que habrían herido al presidente de

la Diputación, mientras otros interpretaban que se

trataba más bien de la otra cara de la moneda.

Aunque miembros del sector crítico aseguraron a D16 que Alonso Puerta mantendría

su acuerdo hasta el

final, a pesar de las presiones de algunos sectores de los moderados, medios

próximos a las «cincuenta y

nueve tesis» opinaban, por el contrario, que era probable un entendimiento con

los representantes de la

«tercer vía» o al menos conseguir un acuerdo con un importante sector de esta

línea.

A puerta cerrada

A media tarde Felipe González se reunió con Alonso Puerta, Javier Solana y

Carlos Revilla, con objeto de

llegar a un entendimiento que unificara las tres listas con que acudieran al

Congreso los respectivos

sectores, de forma que moderados y hombres de la «tercera vía» quedasen

representados en una fórmula

de equilibrio, que además incorporase a representantes de los críticos.

Fuentes solventes del sector moderado manifestaron a D16 que el jueves por la

noche Javier Solana le

propuso a Carlos Revilla, durante una cena, un proyecto de candidatura que

incluía a dieciocho

representantes de los moderados, diez de la «tercera vía», ocho de los críticos

así como Felipe González y

al propio Solana.

Según las mismas fuentes el acuerdo con la «tercera vía» consistiría en una

representación equilibrada

entre estos y los moderados, dejando espacio suficiente a los críticos para que

estos pudieran defender sus

tesis en el congreso extraordinario.

La delegación de la Federación Socialista Madrileña quedaría completada con

Felipe González y alguna

otra persona, a quienes se aludía como militantes ajenos a cualquiera de las

listas.

Medios solventes aseguraron que Puerta hizo llegar días atrás, a los sectores

próximos a Felipe González,

su expectativa de acceder a la vocalía municipal de la futura ejecutiva federal

del PSOE, a lo que los

moderados se habrían negado rotundamente.

Constatada la mayoría que formaban la «tercera vía» y los críticos, los

colaboradores de Felipe González

comenzaron a elaborar una candidatura de delegación que pudiera satisfacer,

durante el receso de una

hora concedido por el Congreso para presentar listas de delegados al pleno.

Antes de comenzar la sesión, Felipe González declaró que no era posible el

formar una ejecutiva federal

en las que «continuamente se esté replanteando un debate».

El presidente del grupo parlamentario socialista aludió a la primacía de la

solidaridad entre los socia-

listas, sobre las discrepancias mostradas en el debate previo al congreso

extraordinario

Felipe González, en segunda fila.

 

< Volver