Tienen sesenta y ocho militatntes para ocupar cargos. 
 Radicales, dispuestos a gobernar el PSOE     
 
 Diario 16.    12/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Diario 16/12-septiembre-79

Tienen sesenta y ocho militantes para ocupar cargos

Radicales, dispuestos a gobernar el PSOE

MADRID, 12 (D16).-Dirigentes de la corriente «crítica» del PSOE presentaron ayer

en Madrid un amplio

equipo de militantes que «estarían dispuestos a asumir dentro del partido los

trabajos de responsabilidad

que sea menester», a la vez que ratificaron su deseo de llegar a un

entendimiento con los «felipistas».

Luís Gómez Llórente subrayó que la línea «crítica» cuenta con militantes

dispuestos a ocupar cargos de

dirección en la ejecutiva federal, comisión de conflictos y comisión revisora de

cuentas.

«No es una precandidatura -matizó Gómez Llorente-. No se excluye de ningún modo

que otros

compañeros que no figuran en la lista se incorporen a cargos de responsabilidad,

así como que algunos de

los que constan en la relación no figuren en una posible candidatura de

ejecutiva.»

«Aquí no ha habido un juego en el que se lanzaban ideas como armas arrojadizas,

sino que detrás de esas

ideas existe el compromiso de una serie de hombres para asumir los trabajos de

responsabilidad que sea

menester», insistió el diputado asturiano.

Sesenta y ocho hombres

La relación de militantes conviene sesenta y ocho hombres de todas las regiones,

según sus promotores,

excepto de Galicia y Canarias - que, al parecer, están pendientes de asambleas.

Entre otros, figuran los parlamentarios Gómez Llorente. Bustelo, Castellano,

Martínez Bjorkman,

Sánchez Ayuso, García Ladrón de Guevara, Joan Pastor y Fernando Moran, así como

los concejales del

Ayuntamiento de Madrid Enrique Moral y María Gómez de Mendoza.

Se incluyen en la relación el secretario general de la Federación Socialista de

Aragón, Rafael Zorraquino;

un miembro de la ejecutiva de la Federación Socialista Madrileña, José Antonio

Elola, y otro del comité

regional de la misma Federación, Carlos López Riaño.

Luís Gómez Llórente reiteró que «sí una cosa está a salvo en este debate es la

unidad del partido y que no

va a haber escisiones». Francisco Bustelo reafirmó que «vamos a aceptar los

resultados del congreso y

acatar los estatutos del partido, en los que se prohíbe la formación de

tendencias organizadas. No somos

una tendencia, ni lo seremos, hasta que los estatutos no lo acepten».

Diferencias no antagónicas

Luís Gómez Llorente -que fue de los presentadores al que más preguntas se le

dirigieron- declaró que

«con la misma serenidad que digo que hay diferencias entre las ponencias,

presentadas al congreso, digo

también que esas diferencias no son, hoy por hoy, antagónicas».

«Si no hay gente con afán de masacrar, sí sería factible un documento que

reflejara gran parte del

pensamiento político de la mayor parte del congreso.»

Según Gómez Llorente, la línea «crítica» no ha bajado el pistón de sus

exigencias en relación con el

XXVIII Congreso. «Se han buscado -dijo- formulaciones que puedan ser suscritas

por el mayor número

de personas, lo que apunta por nuestra parte a un horizonte de unidad no sólo

numérica y material, sino

también moral.»

A este respecto, el diputado asturiano criticó a quien de la gestora «ha tenido

posturas polémicas dentro

de la polémica general y ha afirmado que todas las ponencias dicen lo mismo. Eso

denota una falta de

rigor intelectual para advertir la muy distinta melodía de las diferentes

ponencias».

Las diferencias, al congreso

Preguntado por la aplicación del principio de integración con los «felipistas»,

en el ámbito ideológico,

estratégico y orgánico, Gómez Llorente declaró a D16 que no podía dar una

respuesta geométrica ni

rectilínea, «porque no se ajustará con el carácter fluctuante de un congreso».

«Es allí, en el congreso -añadió Llorente-, donde han de verse las diferencias y

las posibilidades de

integración. No se puede tener la visión infantil de decir que hay que tener uno

o dos compañeros en tal

órgano; o si tienen que ser tres o siete- seria una falta de respeto al

congreso.»

Gómez Llorente calificó de «nefasta y condenable» la hipótesis de que tal

«mayoría mecánica» pueda

funcionar en la próxima ejecutiva, en detrimento de los posibles representantes

«críticos».

«Esa hipótesis comentó Llorente- entrañaría una concentración de poder que sería

corruptora. La

concentración de poder corrompe las costumbres políticas, porque no sólo afecta

a quienes detentan ese

poder, sino a quienes están a su alrededor.»

«Y aunque a algunos les moleste mis continuas citas a la historia de este

partido -continuó—, yo sigo

diciendo que el PSOE debe ser, en su interior, una escuela ejemplar de lo que

quiere llevar a la sociedad.»

 

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