Autor: Castellano Cardalliaget, Pablo. 
   Democracia ritual y acción paralela     
 
 Diario 16.    08/11/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Democracia ritual y acción paralela

Pablo Castellano

Si se sufre la tentación de examinar el funcionamiento de nuestras

«Instituciones Democráticas» el

resultado más que sorprendente es realmente caricaturesco:

¡Un Parlamento que sirve de mera cobertura o en el mejor de los casos de Cámara

Ratificadora de los

acuerdos que un conjunto de notables establecen a sus espaldas con el más

absoluto desprecio de la

Institución, y en temas tan baladíes como la Constitución y sus leyes de

desarrollo! De vergüenza, ya que

esta dinámica impuesta por el partido en el poder es recibida con toda clase de

beneplácitos y

protagonizada con satisfacción por los llamados líderes de la oposición.

¡ Unos Ayuntamientos y Diputaciones que a las primeras de cambio descubren como

forma de

procedimiento administrativo municipal el encierro y en un esfuerzo de

rejuvenecimiento de vida local

empiezan a parecerse a las asambleas de Facultad! El Gobierno traga y la

oposición aplaude. Si se tratase

de obreros encerrados en una fábrica, más de uno de ellos estaría ya en el

cementerio, pero hay que

procurar no deteriorar las Instituciones Democráticas.

Es evidente que con el pésimo ejemplo dado con la Constitución, los pactos de la

Moncloa y los Estatutos

de autonomía se carece de autoridad moral pura decir a los alcaldes y concejales

extremeños, catalanes,

valencianos, vascos y andaluces, que los problemas sobre nuclearizacion del

país, sobre agresiones de la

Fuerza Pública, sobre el paro y sobre insultos y lindezas al presidente del

Consell valenciano no se

pueden tratar, por lo menos en el Ayuntamiento, de esa manera.

Por si fuera poco y para la seguridad ciudadana, el Ministerio del Interior nos

da un libro de instrucciones

acerca de como debemos dar el suficiente número de rodeos y hacer los más

dispares itinerarios para

llegar a nuestros lugares de habitual emplazamiento y de como hemos de

irregularizar nuestra vida en los

horarios y yo creo que hasta tener varios domicilios para que no nos cace nadie.

Algunos que desde el principio veníamos diciendo que esto no se está haciendo

bien, cuando hemos

aliado la voz contra la sustitución del Parlamento por un juego de capilla, se

nos ha llamado destructivos e

iconoclastas, pero yo creo que merece una reflexión y ver que los enemigos de la

democracia no están

entre los que la queremos real y auténticamente, sino entre los que la

desprecian con su comportamiento y

sus conductas la tienen tan ignorada como al propio País, por lo que luego se

sorprenden cuando el

volumen de desencanto ciudadano y de abstencionismo aumenta día a día. Habrá que

declararse

impotente frente a la farsa.

 

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