Autor: Ibáñez, Juan G.. 
 Lo afirmó Gómez Llorente, en una reunión socialista. 
 PSOE: Lucha por el poder absoluto     
 
 Diario 16.    10/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

Diario16/10-septiembre-79

Lo afirmó Gómez Llorente, en una reunión socialista

PSOE: Lucha por el poder absoluto

Juan G. Ibáñez

SANTANDER, 10 (Enviado especial DI6).- Luís Gómez Llorente, dirigente socialista

del sector radical

del PSOE, dijo ayer en Santander que «lo que nos pueden deparar los próximos

días es una lucha por el

poder absoluto por parte de un determinado sector del partido».

Esta alusión del dirigente socialista al sector moderado o «felipista» del PSOE

la hizo en el curso de una

reunión con unos 200 militantes de su partido. Afirmó también su concepción del

PSOE como «partido de

lucha», añadiendo que el partido «debe crear un contrapoder de clase frente a la

burguesía».

Criticó también el vicepresidente del Congreso a los dirigentes socialistas que

«desatienden la práctica

combativa en aras de las tareas de representación» y aseguró que la polémica

sobre el marxismo «ha sido

suscitada de modo artificioso y extemporáneo».

«El gran problema que tenemos planteado en el PSOE -aseguró en el debate con los

afiliados de la

Federación Socialista de Cantabria- es el del tipo de partido que queremos. En

el fondo de esta polémica

lo que hay son dos concepciones diferentes: la del partido como organización de

representación de unos

intereses e ideas determinados en las instituciones del Estado, y la del partido

como instrumento de lucha

para la transformación de la sociedad.»

«Iremos hasta el final»

Una semana después de que Felipe González afirmara en el mismo marco el

paraninfo de la Universidad

Internacional Menéndez y Pelayo- que en el PSOE subyace una lucha por el poder,

Gómez Llorente

comentó que «lo que nos pueden deparar los próximos días es una lucha por el

poder absoluto por parte

de un determinado sector del partido».

«Si no quiere que haya equilibrio e integración en el pensamiento y entre las

personas dijo refiriéndose a

la resolución política y a la ejecutiva que deben salir del congreso

extraordinario-, mantendremos una

alternativa de dirección del partido hasta el final; y hasta el último momento

defenderemos nuestras

posiciones.»

Gómez Llorente declaró pocas horas después a D16, en una rueda de prensa, que el

sector crítico del

PSOE «no va a arriar las banderas» por mal que vayan las cosas.

Gómez-Llorente (derecha), en una «guerra» distinta a la del ex secretario de

organización {izquierda).

El papel de la izquierda

El ex secretario de formación del PSOE aseguró que no existe, por parte de los

radicales, una candidatura

de ejecutiva en este momento, pero subrayó que hará todo lo posible por entrar

al congreso extraordinario

con una lista en el bolsillo para el caso de que no prosperen los intentos de

integración con «el felípismo».

Gómez Llorente, que subrayó en diversos momentos su deseo de llegar a un

equilibrio, en el ámbito

ideológico y orgánico, entre las distintas «sensibilidades», matizó que «sí la

apariencia de integración

quiere darse mediante la incorporación de un hombre a la ejecutiva no creo que

nadie de los críticos vaya

a aceptar».

Felípismo y chabacanería

«Lo que puede ocurrir -agregó- es que ese debate se produzca de modo integrado

en el seno de la

ejecutiva del comité federal... lo que hace, evidentemente, más difícil dirigir

el partido, pero a su vez

mucho más fecundo. Por el contrario cabe la posibilidad de que del congreso

salga un poder de dirección

"homogéneo" -y digo homogéneo entre comillas-, y dirigido por una superestrella.

Puede ocurrir entonces

que el debate se plantee en términos de poder y oposición dentro del propio

partido, de discusión entre los

que tienen el poder y los que no lo tienen.»

«El felípismo en los últimos días está diciendo que todas las ponencias

presentadas al congreso se parecen

y eso es una chabacanería intelectual más -añadió Gómez Llorente durante la

rueda de prensa-. Si dicen

eso es por justificar la homogeneidad del equipo ejecutivo. Porque si reconocen

las diferencias se

patentizaría la imposición de un sector y la marginación de otro.»

Gómez Llórente comentó en la reunión con los militantes que las ponencias de

Carmona y Málaga son

un mismo Evangelio, sólo que escrito uno por San Mateo y otro por San Lucas.

Sin rigor ni finura

Gómez Llorente aludió en varias ocasiones a la falta de «finura intelectual» y

de «rigor» de «quien ha

estado declarando -yo comprendo que tiene que hacer muchas declaraciones, claro-

que "Marx se jartó de

desir chorrás", y que las masas son algo amorfo, e incluso algo que puede

resultar ofensivo».

El parlamentario socialista se mostró a este respecto decepcionado de que

Alfonso Guerra haya

continuado «la línea de ataques personales en vez de haber elevado la categoría

de la polémica».

Tanto en el debate socialista como en la rueda de prensa, Gómez Llorente hizo

grandes elogios de la

inteligencia y capacidad de trabajo del ex secretario de organización antes de

formularle estas críticas.

Según el líder de la «corriente crítica»,el verdadero peligro de

socialdemocratización del PSOE no

consiste en la retirada del término «marxista» de la definición ideológica, sino

en la desvirtualización del

mensaje socialista dirigido a las capas medias de la sociedad, reduciéndolo a un

contenido populista.

Contra el populismo

«No podemos ir diluyendo nuestro pensamiento -insistió Gómez Llorente—. Hay que

decir lo que

debemos decir y no lo que les gusta que digamos. A los problemas de las clases

medias hay que darles

una respuesta socialista, no una respuesta populista. No decimos que no haya que

incorporarlas al partido.

Que nadie crea que el sector critico está apegado al obrerismo. Lo que decimos

es que no basta con

dedicar dos líneas a las mujeres en un discurso, otras dos a los ancianos, otras

dos a los jóvenes...»

Acción de masas

«Sectorializar el mensaje socialista -comentó Gómez Llorente a las palabras de

Felipe González,

pronunciadas ocho días antes sobre este aspecto— no consiste en dedicar

secciones a cada sector dentro

del discurso de un candidato a diputado. Quiere decir que hay que sacar las

consecuencias del

materialismo histórico y llevar el principio de unidad de clase a las

organizaciones de jubilados, de

jóvenes, de vecinos... Si en una agrupación hay quince compañeros que son

jubilados tiene que estar

participando en la asociación correspondiente, y si no la hay tiene que

crearla», dijo vehementemente ante

un auditorio con importante componente de militantes en edad madura.

«Tanta importancia como la actividad parlamentaria tiene la acción, de masas. La

masa tiene su

estructura. Y lo que tiene que hacer el partido es ir engarzando cada uno de los

eslabones.»

Según Gómez Llórente el PSOE tiene que ir creando un contrapoder frente a la

burguesía, para lo cual

tiene que cambiar la correlación de fuerzas.

El poder del sindicato

Según el ex secretario de formación de la ejecutiva socialista, el PSOE no ha

tenido el suficiente esmero

ni ha dedicado al movimiento sindical los fondos que ha dedicado al grupo

parlamentario.

Según él, el sindicato es «el principal instrumento de lucha» para modificar la

correlación de fuerzas y

obtener el poder social, el poder real.

 

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