Felipe considera imposible un compromiso con los radicales     
 
 Diario 16.    15/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Diario 16/15septiembre79

Felipe considera imposible un compromiso con los «radicales»

MADRID, 15 (D16).Las espadas siguen en alto dentro del PSOE. Ante la inminencia

del congreso

extraordinario, las declaraciones de los líderes de las tendencias en litigio

toman virulencia, Felipe

González manifestó ayer en Madrid que es imposible llegar a un compromiso total

entre los sectores

enfrentados.

Pablo Castellano, uno de los dirigentes que encabezan el sector «crítico», atacó

en Oviedo a quienes

favorecen dentro del partido «el nepotismo y el amiguismo» y repudió a las

«gentes llegadas tras la

muerte de Franco, que han convertido al PSOE en una oficina de expedición de

actas de diputados,

Alcaldías y Concejalías y que, además, cobran del partido».

Los «radicales» cada día reafirman más sus planteamientos izquierdistas,

defendiendo el marxismo frente

a la socialdemocracia «felipista». Castellano afirmó, según Efe, que «la reforma

monárquica y la reforma

Suárez continúan siendo un frente de lucha contra la clase obrera».

El marxismo, una aportación

Mientras el diputado Castellano defendió que el marxismo es la única vía para

que el PSOE esté al

servicio de los trabajadores, Felipe González advirtió que únicamente es una

aportación al acervo

inspirador del PSOE «al igual que otras aportaciones no marxistas», matizó.

El ex secretario general del PSOE, que mantuvo un debate en la agrupación

madrileña de Tetuán, dijo que

no tenía especial interés en aparecer en la dirección del partido. «Sólo

aceptaré agregó si los compañeros

me lo piden.»

González, que es presidente del grupo parlamentario socialista del Congreso,

señaló que se identifica con

muchas de las ponencias presentadas al Congreso, pero que sólo entrará en una

lista.

«Desde luego afirmó, no apareceré en la candidatura "radical".» Según Felipe

González lo que hay que

conseguir en el congreso extraordinario «es una línea política lo más respaldada

posible e intentar llevarla

a la práctica».

Felipe González explicó que entiende el marxismo con visión renovada. «Se trata

añadió, de una

aportación teórica y sociológica para construir el socialismo.»

Militantes o votantes

Para el ex secretario general es falsa la polémica entre los que favorecen una

acción política del partido en

función de los posibles votantes y en contra de quienes se fijan en los

militantes, «El PSOE existe al

servicio de la sociedad y no se pueden invertir los términos, es decir, que la

sociedad es más importante

que el partido, ya que éste se encuentra en función de ella», prosiguió.

González no cree que exista riesgo de escisión en el PSOE. «El debate interno

puede ser muy positivo. El

congreso ha de decidir una línea política y una dirección que se correspondan

con coherencia», concluyó.

Por el contrario, Pablo Castellano piensa que el PSOE «está dividido

dialécticamente en un cincuenta por

ciento».

Ejecutiva de integración

La solución para Castellano es que en el congreso se elija una ejecutiva de

integración. En su opinión

existen tres posibilidades: Una ejecutiva de integración, que es la que

prefiero; una ejecutiva hegemónica,

que inicie posteriormente una caza de brujas, y una ejecutiva de transición que

aplace los problemas.»

El «radical» socialista señaló que su facción no ponía ningún velo a otras

tendencias. «Somos los que

sufrimos los vetos, y lo que pretendemos es que el PSOE sea el partido de la

clase obrera. Una

organización que luche por transformar la sociedad, no que desaloje gente, sino

que la integre; un partido

donde no prevalezca el nepotismo ni el amiguismo.»

Pablo Castellano reconoció que los intentos de acercamiento entre «radicales» y

«felipistas» han sido

baldíos, y rompió una lanza en favor del ex secretario general. «Felipe González

ha sido víctima de

influencias de gentes llegadas tras la muerte de Franco.»

Síntesis de amiguismo

El «disidente» se mostró partidario de una ejecutiva donde convivan todas las

formas de pensamiento,

«pero no una síntesis de amiguismo, donde los íntimos de Felipe González, por

ejemplo, Alfonso Guerra

y Peces-Barba, representen la síntesis progresista y moderada».

Aseguró que no se sintió aludido por el calificativo dado por Felipe González a

algunos radicales de

«criptocomunistas». «Prefiero continuó que me llamen criptocomunista a

colaboracionista con la

dictadura.»

«Nosotros no postulamos un marxismo dogmático. Lo que pedimos es que se conserve

la declaración de

principios del partido, síntesis de la teoría marxista. No es otra cosa que lo

que pretendió su fundador, que

el partido fuera una organización obrera.»

Castellano cree que la crisis del PSOE es consecuencia de la negativa de la

anterior ejecutiva a continuar

con el término marxista en la declaración del partido.

 

< Volver