El dirigente socialista rompe su silencio. 
 Guerra ataca a los radicales del PSOE     
 
 Diario 16.    05/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Diario16/5 septiembre-79

El dirigente socialista rompe su silencio

Guerra ataca a los radicales del PSOE

SEVILLA, 5 (D16).-Alfonso Guerra, ex secretario de organización del PSOE, rompió

su silencio con los

medios informativos, iniciado tras la crisis abierta en el PSOE en mayo, y atacó

con dureza a Bustelo y

Gómez Llorente, líderes del sector «critico», a la vez que profetizó la

influencia de las tesis andaluzas en

el próximo congreso extraordinario.

«Algunos llamados radicales sólo conocen de Marx lo que han visto en las

portadas de los libros

expuestos en las librerías», declaró el diputado socialista a «El Correo de

Andalucía».

Alfonso Guerra manifestó que había decidido guardar un «deliberado y consciente

silencio hasta

septiembre», y que muchas personas que son calificadas de radicales batallaron

en los dos últimos años

por lograr un Gobierno de coalición con UCD, y que otras, que igualmente se

dicen radicales, estuvieron

presionando ante la dirección del PSOE para que este partido aceptase la ley de

Asociaciones de Arias

Navarro, dejando en la cuneta al PCE.

Contra Bustelo y Gómez Llorente

«En el congreso nuestro de mayo -declaró Alfonso Guerra-, cuando alguien

defendió una ponencia en la

que se hablaba de la necesaria igualdad entre los hombres, de la solidaridad y

de la libertad, un señor

llamado Francisco Bustelo, con cierto halo de radicalismo, vino a decir que eso

era decimonónico y

conservador, que pertenecía a la Revolución francesa; y a renglón seguido

defendió su radicalismo

con palabras del Evangelio, hablando del vino nuevo y los odres viejos.»

El ex secretario de organización del PSOE opinó que «Luís Gómez Llorente ha

dejado escrito, con su

firma debajo, que cuando en el congreso de mayo intentaron una candidatura, esa

candidatura fracasó

porque yo había dado la consigna de abstenerse. Eso es una falsedad y lo peor es

que Gómez Llorente

tiene conciencia de ello. Eso, más que dejarme dolorido, me deja decepcionado».

Nos devoramos a nosotros mismos

Sobre el actual período de «interregno» socialista, comentó Alfonso Guerra: «la

organización se ha visto

ante un reto curioso se ha parado ante sí misma, ha analizado el aspecto

freudiano que podía tener el

congreso de mayo y ha llegado a la conclusión de que abrir la botella de

champán, agitando previamente

el líquido, es un mal procedimiento para una organización política.

Un partido político no puede vivir en una autofagocitosis continua de sus

propias vísceras. Tiene que ser

algo abierto a los demás. Cuando un partido crea Casas del Pueblo, deben ser

lugares para que vaya el

pueblo, no para que los militantes se dediquen a destrozarse entre sí.»

Añadió que en el próximo congreso «ya va a haber un acuerdo amplio, nunca total;

se dará asimismo una

importancia fundamental al trabajo que a de desarrollar el partido en los

próximos años, a la federación

más intensa del mismo y a la apertura de un debate permanente que evite

situaciones como las de mayo.

En resumidas cuentas, creo que el partido saldrá fortalecido del congreso».

Presión andaluza

A su juicio, el papel de Andalucía en el próximo congreso del PSOE será «sí no

determinante, si

condicionante». De todas maneras, en Andalucía se hace necesario que las fuerzas

políticas se pongan de

acuerdo en una serie de puntos fundamentales, y en este sentido elogió el

esfuerzo que realizan el

presidente de la Junta andaluza, Rafael Escuredo, y el secretario de la

Federación Socialista de Andalucía,

José Rodríguez de la Borbolla.

Alfonso Guerra rompió su silencio sobre la espalda de los radicales.

 

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