Autor: González Rubio, Magín (MAGÍN REVILLO). 
   Felipe, en la retaguardia     
 
 Diario 16.    24/07/1979.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

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Felipe, en la retaguardia

Magín Revillo

Las diferentes corrientes ideológicas representadas en el Partido Socialista

Obrero Español (PSOE)

demostraron, en los días pasados, su intención de llevar adelante una profunda

clarificación de la

identidad y papel a jugar por su partido en el momento presente,

La «batalla socialista», que se ha caracterizado por la ausencia en los debates

de las primeras espadas,

sirvió al menos para poner la primera piedra al congreso extraordinario de

septiembre y esperar lo que se

promete como una profunda remodelación de los cuadros ejecutivos.

Después del primer «tete aÇ tête», Felipe González lo tiene difícil pero menos.

El ex secretario general,

más ausente que nadie en los debates, prefirió esperar en la retaguardia con la

confianza puesta en sus

fieles.

Aun a pesar de salir «mal parado», críticos, independientes, nacionalistas,

tercera vía... cierran filas a la

hora de la verdad en torno al que fuera, hace tan sólo dos meses, su secretario

general.

Sin embargo, los resultados condicionarán en mucho la formación de la nueva

ejecutiva. Parece que todos

los socialistas y todos se sienten socialistas quieren verse más representados

en el partido, y para ello más

representados en su ejecutiva,

La línea crítica, además del marxismo, aboga por una dirección de síntesis en la

que estén representadas

todas las tendencias. Alonso Puerta, en un campo intermedio, defiende que «no

son necesarios los pactos

para intentar la clarificación».

Los moderados o felipistas, asegurada la presencia de la ponencia de «las 59

tesis» en el congreso

extraordinario, jugaron y juegan a la agudización de contradicciones. En su

papel de «buenos»,

acorralados por el resto de las tendencias, buscaban ayer nuevas estrategias.

La experiencia de la «primera batalla» servirá para sacar adelante las primeras

conclusiones. De

momento, a pesar de los primeros resultados, no hay nada decidido. Los congresos

que las federaciones

celebrarán en septiembre podrán clarificar más aún un mapa político todavía

indeciso y, lo más

importante, elegir quienes serán sus delegados en un «congreso no tan

extraordinario».

 

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