Autor: Navarro, Julia. 
 Luis Gómez Llorente:. 
 Hay una exaltación del Superlíder     
 
 Sábado Gráfico.     Páginas: 2. Párrafos: 17. 

Luís Gómez Llorente:

Hay una exaltación del Superlider

"La palabra síntesis significa, a lo mejor cosas distintas según quien la

pronuncie".

Luís Gómez Llorente es uno de los protagonistas de la polémica desatada en el

seno del PSOE. Hombre

de prestigio en las filas socialistas, vicepresidente del Congreso de los

Diputados, miembro de la anterior

Ejecutiva como secretario de Formación, y con un amplio historial militante a

sus espaldas, Gómez

Llorente es el más firme candidato a ser alternativa de Felipe González en caso

de que el dirigente

sevillano no alcance los votos suficientes en el Congreso extraordinario de

septiembre, Y en caso, también,

de que no se logre esa Ejecutiva de síntesis de la que ahora todos hablan, Luís

Gómez Llorente, calificado

de "socialista histórico", es una voz con fuerza dentro del PSOE.

A raíz del vigésimo octavo Congreso, hay, en apariencia, dos bandos

diferenciados: los radicales, entre

los que parece estar, y los llamados modera dos, entre los que se encuentra

Felipe. ¿Es usted un radical?

—A mi lo que me parece es que se ha estereotipado esta polémica y se ha

distorsionado a nivel de prensa,

quizá porque no ha habido una información ciara y transparente de su tras fondo.

Otro factor es que hay

quienes están planteando la polémica, en parte, haciendo falsas y arbitrarias

clasificaciones maniqueas

que me recuerdan a fray Gerundio de Campazas, que lo que tratan es autosituarse

en la casilla más

simpática, arrojando a sus antagonistas a casillas antipáticas. Hay quien dice

que en el PSOE existen

marxistas dogmáticos, marxistas flexibles, evolutivos, cristianos, humanistas,

etcétera.

"Y estas clasificaciones escolásticas, de las que se podrían exigir algunos

ejemplos notables, son

clasificaciones intencionadas para poner etiquetas y adjetivos a los demás, y

elegir uno la etiqueta más

bella para su solar. Yo no conozco a ninguna persona significada del PSOE que se

pueda considerar con

justicia corno marxista dogmático o radical, en el sentido de exaltación de la

intransigencia, puesto que

todo aquel que esté habituado a la lectura de algunos textos marxistas sabe en

seguida que el marxismo

no se enterró en mil ochocientos ochenta y tres, sino que, por el contrario,

Carlos Marx abrió una escuela

de pensamiento que tiene varías etapas bien definidas y llega hasta nuestros

días.

—¿Qué significaría en mil novecientos setenta y nueve un PSOE marxista, que es

lo que algunos de

ustedes parecen creer?

—Evidentemente, algunos compañeros procuraremos defender en el Congreso la

afirmación de que el

marxismo, en el sentido lato, es la base fundamental del pensamiento socialista

del PSOE, enriquecido

por otras aportaciones de diversos orígenes. Ahora bien, una vez más. hay que

decir que el tema de la

polémica actual en el PSOE no es ni mucho menos con carácter exclusivo el asunto

del marxismo, y

menos planteado a nivel teórico y academicista. Sino que tan importante como eso

es el debate sobre los

temas de estrategia y organización. Y en estas materias lo que pretendemos en

líneas generales defender

algunos compañeros es que la estrategia del PSOE sea coherente con lo que

significa un partido de clase y

un partido de masas. Esto es, que el PSOE no reduzca en la práctica su actuación

casi exclusivamente a

tareas de representación y gestión de su electorado ante los órganos de poder

institucional (Parlamento,

municipios, entes preautonómicos, etcétera), sino que sea cuidadoso asimismo de

aquellas tareas,

absolutamente principales también en un partido de esta naturaleza, como son el

ser conciencia,

imaginación y nervio de la clase trabajadora.

El partido ha cambiado

—Luís, usted estuvo en la anterior Ejecutiva. ¿De qué manera? ¿Se sentía cómodo?

¿Qué tipo de

Ejecutiva era?

—La anterior Ejecutiva fue el fruto natural de la situación del partido al salir

de la clandestinidad y de la

correlación de fuerzas e influencias que en el seno del mismo había hace tres

anos. Hoy, el partido ha

cambiado mucho y esto debe tener su natural reflejo en la nueva Ejecutiva. En el

seno de la anterior

Ejecutiva creo que trabajamos con bastante confianza y con considerable nivel de

lealtad recíproca. De no

haber sido por los errores del compañero Felipe González en el vigésimo octavo

Congreso, a estas horas

existiría una Ejecutiva de relativa continuidad con la anterior, aunque en parte

considerable renovada por

la Incorporación de nuevos compañeros, dado que el Congreso aumentó el número de

ejecutivos. Y ello

no hubiera sido incompatible con un Congreso extraordinario o convención

ideológica para perfeccionar

algunos documentos acaso imperfectos en el modo de formular determinadas ideas.

Y todo ello se hubiera

realizado sin el ambiente de crispación que inicialmente produjo la situación

anómala creada.

Ahora, hasta Felipe habla de una Ejecutiva de síntesis...

La palabra "síntesis", en primer lugar, es evidente que expresa el deseo de la

inmensa mayoría de los

militantes. Ahora bien, en su concreción práctica, me temo que en estos momentos

significa, a lo mejor,

cosas distintas según quien la pronuncie. Porque, a mi modo de ver, no es válido

considerar una Ejecutiva

satisfactoria por el mero hecho de que en ella concurran personas de distintas

regiones y personas de

distintos matices ideológicos, porque todo ello puede considerarse como que

existe un núcleo prepotente

que predetermina todas las decisiones, siempre de acuerdo con la opinión de

algunos componentes

estables. Me parece que es absolutamente decisivo para preservar la democracia

real interna más allá de la

democracia formal estatutaria, el que la Ejecutiva se componga de suene que la

diversa personalidad de

sus integrantes asegure la existencia de un debate interno operativo

y se asegure la colegiación del poder de decisión.

El "felipismo"

Últimamente habla usted del fenómeno del "felipismo". Sin embargo, usted mismo

ha participado en la

construcción del mito.

—Sí, porque me parece un mal que existe en estos momentos en el partido y no es

consecuencia de afán

de poder de Felipe, sino más bien una consecuencia de cómo hubo que hacer las

campañas electorales y

cómo se llevaron las cosas en esta fase tan extraordinaria y tan singular de la

construcción de un sistema

político. Todo esto ha generado una exaltación del "superlíder", engendradora de

posiciones seguidistas

que dificultan el normal funcionamiento de un partido democrático, en el que las

decisiones no pueden ser

personales y subjetivas, sino colectivas y colegiadas. Yo creo que durante estos

años se hizo lo que

imperiosamente exigían las circunstancias, pero ante este pasado próximo se

puede tomar la actitud

triunfalista de santificarlo todo, o la actitud crítica de valorar nuestras

propias actuaciones en su

ambivalencia, distinguiendo lo que tuvieron de positivo y la carga negativa que

también llevaban a la vez,

para tratar de corregir estos efectos negativos.

—Si no se logra la síntesis, ¿encabezará una candidatura alternativa a Felipe

González ?

—Cara al próximo Congreso, yo creo que todos debemos mantener la actitud de

intentar la síntesis de

todas las ideas que se están poniendo en juego y que, por ahora, no me parece

que representen actitudes

contradicciones en sentido estricto o irreconciliable. Pero si al final no

predomina ese ánimo de

entendimiento o si alguien pretende un control absoluto para sí, entonces se

hará inevitable el manifestar

las discordancias a escala de la redacción del documento ideológico y

presentando una candidatura

alternativa, de la que formaré parte.

—La derecha tiene miedo de que triunfe una línea alternativa a Felipe por

considerarlos radicales y un

tanto enloquecidos, ¿Qué tiene que decir a esto?

—Creo que la derecha no se siente particularmente preocupada por el problema en

el género de la

definición ideológica, lo que le importa no sólo a la derecha sino a la sociedad

española es saber si el

socialismo, y en este caso nosotros, jugamos o jugaremos en el marco de la

Constitución. En este sentido,

mi postura es rotunda: Sí a la Constitución y respeto y acatamiento leal a todas

y cada una de sus

instituciones. Porque en el marco de la Constitución creo que podemos realizar

un enorme trecho de

nuestros ideales.

"Cuando fuera necesario, a largo plazo, modificarla, para una realización más

integral de nuestras últimas

aspiraciones, es que existirían condiciones en el país para promover

ordenadamente una revisión. Yo lo

que creo que preocupa a la derecha y en lo que si creo que tendría miedo es de

que el PSOE, por la

práctica de su actuación, sea un partido de contestación al sistema económico-

social y no un partido

integrado.

J. NAVARRO

"Todos debemos intentar la síntesis"

"EI PSOE debe ser conciencia, imaginación y nervio de la clase trabajadora".

"Si no predomina el entendimiento, formaré parte de una candidatura alternativa

a Felipe".

 

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