Autor: ;Roldán, Gregorio. 
 Advirtió el peligro de derechización del PSOE. 
 Guerra, contra la tentación socialdemócrata y la comunista     
 
 Diario 16.    29/09/1979.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

nacional

Ayer comenzó el congreso

Advirtió del peligro de derechizacion del PSOE

Guerra, contra la tentación socialdemócrata y la comunista

La jornada de apertura del congreso extraordinario del Partido Socialista Obrero

Español (PSOE)

transcurrió con absoluta normalidad, no exenta de expectación. Los primeros

rasgos fueron el predominio

«felipista en la elección de los órganos de control de la asamblea, así como una

importante intervención

del ex secretario de organización, Alfonso Guerra,

Guerra, con seguridad y contundencia, hizo suyas las argumentaciones sostenidas

por los representantes más radicales del PSOE, si bien contrapesadas. Así,

rechazó tanto la socialdemocracia como las

inclinaciones procomunistas.

La asamblea socialista, que proseguirá sus trabajos durante todo el día de hoy,

recoge la representación de

67 delegaciones, con 421 delegados que representan a 101.098 militantes

socialistas. En la jornada de hoy

se prevé la elección de la nueva dirección del PSOE, así como la adopción de su

definitiva línea política.

La continuidad del «felipismo» parece asegurada. Juan G. Ibáñez y Gregorio

Roldán, informan.

Alfonso Guerra, como portavoz de la delegación de Andalucía, se pronunció contra

la tentación

socialdemócrata y contra la tentación comunista, y destacó del debate interno

que se había tomado

conciencia del peligro de derechización.

En una intervención seguida con el máximo interés por los congresistas, el

hombre de confianza de Felipe

González utilizó algunos conceptos que ha venido defendiendo el sector «critico

del PSOE.

Guerra advirtió del peligro de derechización que corre el partido al acercarse

al poder y defendió la idea

de un partido que combine el parlamentarismo con la movilización social.

Si en 1974, dijo Guerra, el Partido Socialista tuvo que renovarse interiormente

respecto de posturas

ancladas en el pasado, hoy estamos ante otra necesaria adaptación que provoca

algunas resistencias de

compañeros que se refugian en esquemas de otra etapa de la lucha política.

Ni Gobierno, ni clandestinidad

Mientras algunos piensan, añadió, que el PSOE nunca va a estar en el poder,

manteniendo casi una

situación clandestina, otros tienen el síndrome del Gobierno y están dispuestos

a participar colaborando

con intereses de la burguesía. No aceptamos ni una ni otra posición.

El PSOE, dijo Guerra, no debe ser un colchón que amortigüe el choque de la lucha

de clases, es un

instrumento de transformación, que debe huir de la tentación que se presenta a

los partidos de izquierda

de sustituir a la derecha utilizando los mismos modos y métodos de poder nada

mas, tal vez con un poco

más de justicia social y de democracia formal.

Eso es la tentación de la socialdemocracia, y otra tentación es el convertirse

en vanguardia de la sociedad

sustituyendo la propia estructura del Estado, que es la tentación comunista.

Parlamentarismo y movilización

El partido, añadió, no es un fin en si mismo. Debe atender al ritmo de

transformación que la propia

sociedad esté pidiendo, a través de un procedimiento también transformador.

democrático y

representativo, que no se reduzca al parlamentarismo, combinando la democracia

directa y la indirecta,

mediante la movilización social y de masa y procurando que los colectivos

grandes y pequeños sean

dueños de su propio destino.

De su valoración sobre el debate interno destacó que este había servido pura

fijar algunos criterios

fundamentales, que resumió en dos: toma de conciencia del peligro de

derechización y la comprensión de

los militantes del auténtico significado de la palabra democracia.

G. Catalán

Alfonso Guerra, hombre de la máxima confianza de Felipe González, utilizó ayer

argumentos de los

críticos.

 

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