Autor: Altares, Pedro. 
   Sin sorpresas     
 
 Diario 16.    29/09/1979.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Sin sorpresas

Pedro Altares

Aún aceptando la inevitable carga de formalismo que el inicio de todo congreso

lleva consigo (elección

de mesa, saludos, votaciones, etcétera), lo sucedido ayer en la reunión

socialista indica que esta vez las

aguas no van a salirse del cauce previsto.

Sin desconocer la labor que se efectúa en los pasillos (compromisos entre las

ponencias apoyadas

mayoritariamente, definitivo perfil de la ejecutiva), el ambiente es esta vez

más contenido.

Quizá porque, de antemano, las sorpresas parecen descartadas y el compromiso

ideológico está al alcance

de la mano entre las federaciones de Cataluña, Madrid, Andalucía y Euskadi

primordialmente, defendidas

desigualmente por sus respectivos representantes.

Mal Euskadi: sin unas referencias mínimas e imprescindibles a la actual

situación, la ideología queda

colgada y con un tremendo sabor a hueco, Es un aviso de esa peligrosa

abstracción ideológica que la

izquierda cultiva en exceso, Alfonso Guerra, como cabía esperar, robó espacio a

los críticos en una

intervención, la única, que hizo vibrar al congreso. Lástima que su inoportuna

frase, injusta y

decididamente de muy mal gusto en estos momentos, sobre la grupa del general

Pavia y Suárez, pusiera la

innecesaria guinda en una sala ávida de emociones fuertes que, por el momento,

el desarrollo de la

reunión no garantiza,

La incógnita de tarde estuvo en la ausencia de Pablo Castellano en la tribuna de

los oradores, que si la

ocupó por la mañana en una muy breve intervención, por lo demás muy suya, digna,

con perdón, de «los

cursillos de cristiandad».

Cabe decir, para terminar, que la división en tres ponencias de trabajo va a

disminuir aún más el peso

especifico de los críticos y, por supuesto, en los textos que a pesar de todo, y

eso está muy claro, no van a

ser moderados en la letra. Lo que no quiere decir que el PSOE vaya a seguir a

partir de este congreso una

política radical,

No es ningún galimatías, sino simplemente la constatación de la complejidad que

en este país va tomando

la política. A pesar de los pesares, y de alguna que otra incontinencia verbal,

la madurez suele terminar

imponiéndose, Este congreso nos está divirtiendo menos que el anterior. Hay que

congratularse de ello.

 

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