Luis Gómez Llorente. 
 El PSOE puede desviarse de su trayectoria histórica     
 
 Diario 16.    28/09/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 30. 

Luís Gómez Llorente

El PSOE puede desviarse de su trayectoria histórica

Luís Gómez Llorente sostiene que el congreso extraordinario del PSOE, que

comienza hoy, debe permitir

una integración de las distintas corrientes de opinión en la nueva ejecutiva

federal, pero confiesa en la

práctica sus profundas dudas ante una fórmula que la concrete.

El líder de la corriente «critica», claramente desmarcado de sus posiciones

contemporizadoras de hace

pocos meses, afirmó a D16 que el PSOE corre el peligro de desviarse de su

trayectoria histórica y

convertirse en domesticador de la clase trabajadora.

- ¿Cree que es posible que se llegue a una síntesis en la resolución política y

a una integración de las

diversas corrientes en la ejecutiva?

- Nosotros estamos dispuestos a que esa síntesis se produzca. Más aún, creemos

que esa seria la forma más

adecuada de servir a la unidad del partido. Pero dos no se unen si uno no

quiere.

Por otra parte, pienso que la mayor parte de las delegaciones aspiran a que se

produzca una integración de

las ideas y de tos hombres. Depende que se llegue en mayor o menor grado a ese

resultado de que no

exista por parte de alguien el afán de fundamentar su hegemonismo sobre un

«triunfo», porque si es así,

para que haya vencedores tienen que buscar «vencidos».

Concretando, en el terreno de las ideas la operación que se ha hecho en algunas

regiones como Andalucía

para unificar la representación ante el congreso extraordinario ha forzado ya

una cierta síntesis de ideas.

Cosa que por lo demás no es demasiado difícil, puesto que en el plano de las

declaraciones, por lo menos,

nadie rechaza el marxismo y nadie lo afirma dogmáticamente; nadie niega el valor

de las instituciones y

nadie rechaza la acción de masas.

De ahí la importancia de que, tras el documento, hubiese un equipo que en su

conjunto garantizase la

ejecución equilibrada de los distintos matices del texto que se apruebe.

La integración depende del proyecto político

- Pero, ¿es posible una incorporación a una ejecutiva que representa la

continuidad de una política que

globalmente se ha criticado?

- Cuando nosotros propugnamos la integración de «sensibilidades» diferentes en

la nueva ejecutiva, damos

por supuesto que eso tendría sentido si se da previamente la integración al

nivel de las ideas y pensando

que el nuevo equipo dirigente esté dispuesto a proceder, en verdad, dando tanta

importancia a la acción

institucional como a la acción de masas; a la atención de las reivindicaciones

cotidianas como a forjar la

conciencia de clase; a la consolidación de los cuadros como a una auténtica

colegiación del poder de

decisión dentro del partido, bien lejano del hegemonismo personal de las

superestrellas y de las mayorías

preestablecidas a su servicio.

- Parece que en el fondo estuviera advirtiendo contra una desviación del PSOE de

su tradición.

- La práctica que se siga es donde reside el peligro de desviación del partido

con respecto a su trayectoria

histórica, puesto que, vistas las ponencias presentadas, en su inmensa mayoría

obedecen a una inspiración

válida.

Este partido no fue jamás un partido de domesticación de la clase trabajadora,

un partido que llevase a la

clase trabajadora al acomodo dentro del orden social vigente, sino un partido de

contestación a ese orden.

Peligro electoralista

El peligro consiste, concretamente, en una práctica regida por el electoralismo,

de ir por el camino más

corto, y un poco de cualquier forma a conseguir el mayor número de votos,

expresando lo que ya piensan

las mayorías, con renuncia tácita a convencerles de lo que nosotros pensamos, a

fijarnos con exceso en lo

que puede conseguir el Parlamento con olvido de lo que puede conseguir los

trabajadores a través de las

luchas sindicales y de los movimientos populares, aún sin tener la mayoría

parlamentaria.

Un partido que sea una máquina electoral, un partido desideologizado, de cargos,

hegemonizado por un

líder, no puede ser el partido de militancia, el partido apto para la lucha de

clases, si se quiere llegar a

tener gobernantes socialistas que puedan actuar como socialistas.

Contra el superlíder

- Está insinuando que hay alguien dentro del PSOE que está actuando con criterio

hegemónicos...

- El problema del superlíder no es un problema personal o subjetivo. Un hombre,

cualquier hombre, realiza

distintas funciones según el entorno que le rodea. Un mismo hombre puede ser muy

útil o puede ser

nefasto, según su ubicación dentro de un conjunto.

Un partido como el nuestro, que se inspira en una filosofía de tipo colectivo,

no puede considerar a nadie

imprescindible y tiene que confiar, a cualquier nivel, en los colectivos.

- Afirma que ese líder no es imprescindible ¿Y sustituible? ¿Tiene el sector

«critico» alguna alternativa de sustitución?

- Nuestro planteamiento para estos momentos del partido no tiene por objetivo

eliminar a nadie; no nos

consideramos incompatibles con nadie, sino que nuestra posición lo que reclama

es el equilibrio y la suma

de aportaciones diferentes.

Acuerdo coyuntural con «tercera vía»

- ¿ Va a haber en el congreso federal las coincidencias previstas para el

congreso de la Federación

Socialista Madrileña entre la «tercera vía» y la línea «crítica»?

- Los acuerdos con la llamada «tercera vía» en Madrid han sido limitados a unos

fines específicos en el

congreso regional y no entrañan ulterior compromiso de ninguna especie.

- Pero, los críticos acudirán al congreso con una estrategia propia, ¿no?

- Las actitudes de los delegados del sector «crítico» son muy sencillas:

pretenden aportar su línea de

pensamiento a las ponencias con el más abierto ánimo de integración.

Nuestra preocupación consiste en que, bajo unas y otras palabras, se mantenga el

espíritu de lo que quiso

decir el XXVII congreso cuando afirmó que el PSOE es un partido «de clase, y por

tanto de masas,

marxista y democrático».

Esto es la acotación de nuestro campo como partido de los trabajadores, no

interclasista, partido que no

está por el modelo socialdemócrata, sino por continuar su trayectoria histórica.

- ¿Cuál es su explicación al hecho de que se haya diluido el tema del marxismo a

lo largo de estos cuatro

meses?

- El tema del marxismo no creo que se haya diluido, sino que, al no existir

obcecación por unas fórmulas

rituales, se han encontrado otras que puedan ser válidas, como, por ejemplo, la

misma formulación que

ofrece la ponencia de Barcelona.

Sin embargo, a medida que se desarrolló la polémica, los compañeros fueron

tomando conciencia de que

tan importante o más eran los problemas de estrategia y organización.

- ¿Cree que las condiciones actuales de la sociedad española permiten una

estrategia globalmente diferente

de la seguida desde 1977 por la dirección del partido? Algunos observadores

aseguran que la izquierda

del PSOE no tiene una alternativa a esa línea política.

- La política llevada a cabo desde la muerte del general Franco hasta el

presente no puede arrogársela nadie

como una cosa propia, a menos que confunda el partido con su huerto. Y me cuesta

creer que un socialista

tenga un sentido tan patrimonial de lo hecho.

Nadie se atreve a negar que resulta imprescindible, si queremos seguir siendo un

partido de la clase

trabajadora y no un partido que se presenta ante el pueblo en periodos

electorales, atender a la lucha

sindical y a los movimientos ciudadanos y culturales como no se ha hecho hasta

el presente.

Luís Gómez Llorente.

 

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