El congreso del PSOE reafirmó el marxismo. 
 Golpe frontal a la ejecutiva     
 
 Diario 16.    19/05/1979.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

Diario 16/19mayo79

El congreso del PSOE reafirmó el marxismo

Golpe frontal a la ejecutiva

MADRID, 19 (D16).- La reafirmación marxista del PSOE, así como el rechazo del

proyecto oficial de

estatutos, supusieron ayer dos importantes derrotas al equipo que capitanea

Felipe González. Incluso los

partidarios de una suavización del marxismo quedaron aislados, aunque dirigentes

socialistas afirmaron

que el pleno puede modificar estos acuerdos.

La propuesta de definición del partido aprobada en la comisión política dice:

«El PSOE es un partido de

masas, marxista, democrático y federal», a la vez que se hace una alusión a la

sociedad autogestionaria.

Esta propuesta nació de un documento presentado por los socialistas asturianos

frente a la resolución

propuesta por el equipo de Felipe González.

Las posiciones se dividieron en dos bloques: unos, partidarios de una

suavización del marxismo que

posibilitara la presencia de los no marxistas en el partido, y una segunda

posición, más radical. La

proporción entre unos y otros fue de unos 50 contra 90, ganando las posiciones

radicales.

Puede modificarse

Este acuerdo inicial puede modificarse en el pleno del congreso, puesto que las

votaciones en la comisión

son «un hombre, un voto», mientras que en el pleno son votos representados por

delegación y pueden

variar ampliamente los resultados.

El comité federal, la vía oficial del partido, fue derrotado, así, en su

intención de «suavizar» el término

«marxista» para el que Alfonso Guerra, en contra de la versión de la delegación

de Asturias, había

encontrado la fórmula de «asume el pensamiento de Carlos Marx y demás ideólogos

socialistas».

El «continuismo» aprobado por la comisión deja en entredicho el «pacto», que

según adelantó D16

habían suscrito Alfonso Guerra y Gómez Llorente sobre el tema.

Los debates sostenidos en torno a la ponencia política, en la que se dieron

cita, entre otros, Felipe

González, Gómez Llorente, Enrique Múgica, Joaquín Navarro y Francisco Bustelo,

continuaban a la hora

de cerrar esta edición, al igual que en el resto de las nueve restantes

comisiones.

Marx, arrojadizo

Felipe González reiteró. en su primera intervención vespertina en la ponencia

política, las incongruencias

y absolutismos que existen en los países que se denominan marxistas en cuanto a

su teoría del Estado.

Más adelante reconoció que el PSOE necesita un debate ideológico en profundidad

y subrayó que el

marxismo en estos momentos es un «arma arrojadiza en manos de la derecha, que a

veces actúa como un

dogma de fe en la clase trabajadora».

González aseguró ante los delegados que estaba «tratando de defender a los

militantes» que, no siendo

marxistas, no se atrevían a hablar en las tribunas ni en las mesas en las que al

parecer se les había

marginado en algunos casos. Incluso llegó a decir que «todos somos pequeños

burgueses», lo que produjo

airadas protestas.

Pasado enterrado

Con anterioridad, Luís Gómez Llorente había defendido una propuesta de enmienda

presentada por

Córdoba que propugnaba que el PSOE asumiese todos los principios ideológicos

desde su primer

congreso hasta el presente.

Francisco Bustelo se manifestó en contra por considerar que no bastaba con

recoger y asumir los

congresos anteriores, ya que a su juicio hay que adecuarlos a la actual

situación política.

El senador por Madrid declaró en la ponencia que para ser un partido de masas

hay que reafirmarse en el

programa máximo de su partido que recoge palabras y frases textuales de Carlos

Marx y Engels.

El secretario general de día Federación Socialista Madrileña, Alonso Puerta,

manifestó, asimismo, que no

bastaba reproducir los principios ideológicos aprobados por el XXVII congreso y

que era necesario una

nueva formulación más ajustada a la actual situación política.

Tras ser derrotada la propuesta de Córdoba, los representantes sevillanos

propusieron un texto en el que

se establecía que la teoría política y la metodología marxista plasmadas en la

declaración de principios

del PSOE deben ser la matriz de la elaboración teórica y práctica política de

los socialistas, pero

enriquecida y complementada por todas las aportaciones progresistas que se han

sumado al socialismo.

En contra de esta tesis defendida por Alfonso Lazo y José Rodríguez de la

Borbolla, intervinieron López

Riaño y Manuel Abejón, de Madrid, quienes se pronunciaron radicalmente en contra

de ampliar

expresamente la definición marxista del PSOE ya que según ellos— el marxismo es

un concepto lo

suficientemente amplio y conocido por todos los militantes de su partido.

Autodeterminación

La comisión de organización y estatutos tampoco aceptó la propuesta del comité

federal por preferir las

ponencias presentadas por Castelldefels y Barcelona Vieja.

La Comisión acordó mantener en los mismos términos aprobados por el anterior

congreso federal el

apartado referido a la discrepancia de opiniones con los órganos de dirección y

la libertad de expresión.

La ponencia de organización y estatutos aprobó el mantenimiento de la

denominación de su organización

como Partido Socialista Obrero Español e incorporó una enmienda presentada por

Sevilla que define al

PSOE como «una organización lícita de la clase trabajadora, que se configura

como el instrumento de esta

para la consecución de su completa emancipación a través de la transformación de

la sociedad».

En la comisión de autonomías, en la que se tomó como base los textos que

proponían Castellón y

Cataluña, se aprobó, según se informó en medios del congreso, el derecho a la

autodeterminación de los

pueblos, aun cuando hay varios votos particulares que serán defendidos ante el

plenario.

Coordinar la información

La comisión de información, presidida por Salvador Clotas, secretario de prensa

del partido de los

Socialistas de Cataluña, parceló el tenia general de su discusión en apartados

sobre propaganda, análisis

de los medios de comunicación social y análisis de la prensa de partido.

Algunas intervenciones reclamaron, a poco de comenzar el debate, mayor

coordinación entre el secretario

ejecutivo federal de propaganda y los secretarios provinciales y regionales con

objeto de evitar desajustes

como los que se produjeron en las últimas campañas electorales.

El presidente de la ponencia sobre formación y documentación lamentó en su

primera intervención la

pérdida de interés por los problemas formativos desde el anterior congreso,

hecho que, según él, reflejaba

la adscripción de tan sólo 43 delegados a la ponencia.

La comisión sindical, presidida por Pedro Luís Piñeiro, comenzó sobre

aspectos formales, ya que no

coincidían las divisiones en agrupaciones locales efectuadas por la mesa del

congreso y manifestadas por

algunos de los asistentes.

Pueblos colonizados

La ponencia sobre política internacional acordó que el PSOE exija en el futuro

«un control democrático y

electivo del actual sistema de comercio exterior de armamentos». La ponencia

consideró que el PSOE

debe reiterar «el derecho de los pueblos a la libre determinación establecida en

la Carta de las Naciones

Unidas».

Los ponentes consideraron que su partido debe ofrecer su ayuda a los pueblos

colonizados o sometidos a

explotación neo-colonial. De acuerdo con la parte del dictamen aprobado por la

ponencia, «el PSOE

tratará de estimular el desarme internacional y se opondrá a la venta de

material militar a aquellos

regímenes políticos que pretendan imponerse por la fuerza, tanto en las

relaciones internacionales cono

frente a sus propios pueblos».

Al principio del dictamen el PSOE « se reafirma como partido de trabajadores

inserto en el Movimiento

Obrero y Socialista Internacional y dedicado a la consecución de la paz y la

coexistencia entre los

pueblos».

La comisión sindical comenzó su debate tras arduas discusiones y

cuestiones de procedimiento que

originaron un voto de censura de mesa, que se vio obligada a dimitir y ser

sustituida. La ponencia tomó

como texto de apoyo para la discusión el documento elaborado por el comité

Federal sobre el tema.

 

< Volver