Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   El congreso del PSOE y la izaquierda necesaria     
 
 El Imparcial.     Páginas: 1. Párrafos: 7. 

El presente

JOSE MARIA RUIZ G ALLARDON

EL CONGRESO DEL PSOE Y LA IZQUIERDA NECESARIA

A todos nos interesa el resultado del congreso del PSOE que terminó ayer. Es un

interés no sólo

ideológico. También práctico. Y yo, que no soy socialista, y menos aún marxista

(aunque no niegue la

importancia del pensamiento de Marx en el mundo que nos ha tocado vivir), que

creo, además, que es una

enorme mentira eso de socialismo igual a libertad (Jean-François Revel,

recientemente, en «L´Express», si

bien en relación con el modelo comunista, ha demostrado que socialismo y

libertad son antitéticos),

pienso, sin embargo, que España necesita de una izquierda coherente, organizada

y defensora de los

valores que le son propios: como la implacable justicia social, el sentido de

defensa de los derechos de los

trabajadores sin dejar este término encordelado por el más belicoso de lucha de

clases y la redistribución

equitativa de la riqueza atendiendo al esencial deber de toda sociedad por hacer

posible, dignificar y

retribuir primordialmente al trabajo, dimensión Inequívoca de la dignidad

humana.

UNA Izquierda necesaria, pero además nacional. Quiere esto decir que,

precisamente por la

homogeneidad que sus bases representan, es a la Izquierda a quien interesa que

España no se desmiembre.

Naturalmente, todo lo contrario ocurre con el comunismo. Este por mucho «euro»

que se ponga por

delante— sigue siendo el «partido del extranjero», como le llamaba el general De

Gaulle. Y a la Unión

Soviética —marxista y también heredera del imperialismo de Pedro el Grande— le

resulta más útil que el

Occidente se fragmente en cantones ingobernables que se mantenga fuerte y unido.

Una Izquierda necesaria, nacional y democrática. En otras palabras, no sólo con

eso que se ha dado en

llamar «democracia interna», sino como partido que se somete al resultado de las

urnas con todas sus

consecuencias.

Una izquierda necesaria, nacional, democrática y antirrevolucionaria,

entendiendo el término como

execración de la lucha violenta en todos los terrenos en los que plantee sus

justas reivindicaciones. La

revolución, equivalente de violencia, ni engendra riqueza ni mejora el nivel de

vida de los trabajadores.

Y es lógico admitir que esa izquierda pida o aspire es su esencia a una sociedad

igualitaria. Yo no creo en

la Igualdad al modo como la predican los teóricos socialistas. Pero comprendo

que haya quien la pretenda

como solución real o utópica. Como tampoco comparto el principio de intervención

a ultranza del Estado

y su secuela de total planificación, pero entiendo que se defienda.

Lo que es de lamentar es que la Izquierda española que representa el PSOE caiga

o en la tentación

totalitaria marxista, o haga el juego a los enemigos de la libertad, o pase por

la ruptura de España, o

ignore que la dinámica social les obliga a defender los derechos de los

trabajadores, pero que estos - si no

queremos caer en una autogestionarísmo inoperante - pasan por el respeto de los

derechos de los

empresarios que, por cierto, también trabajan y además arriesgan.

¿Será ese el socialismo que salga del congreso extraordinario del PSOE? De

seguro que no, y eso es lo

malo.

 

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