Resaltan la honestidad de Felipe. 
 La clase política preocupada     
 
 Diario 16.    22/05/1979.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Resaltan la honestidad de Felipe

La clase política preocupada

MADRID, 22 (DI6).-Una auténtica conmoción ha causado la decisión de Felipe

González entre la clase

política, cuyos dirigentes han coincidido en resaltar la honestidad del líder

socialista y no han ocultado

también cierta preocupación, especialmente UCD, por la situación creada en el

mayor partido de la

oposición.

Para el ministro de Relaciones con las Cortes y secretario general de UCD,

Rafael Arias-Salgado los

resultados del congreso socialista «son preocupantes» por la interinidad que

podría afectar a la resolución

de los problemas que tiene que abordar el Parlamento. Y también porque a su

juicio la línea representada

por Felipe González y Alfonso Guerra «es la más adecuada para la consolidación

de la democracia».

«Esta crisis es mala para todos», manifestó el ministro de Comercio, Juan

Antonio García Díez y

manifestó su «tristeza y preocupación» por el abandono de Felipe González.

Por su parte, Manuel Clavero Arévalo, ministro de Cultura, resaltó que «esta

crisis hubiera sido muy

grave si el PSOE, hubiera estado en el poder».

El presidente del Congreso, Landelino Lavilla, opinó que la crisis del PSOE «no

se verá reflejada en la

actividad parlamentaria de los socialistas» y aventuró que al final la crisis

será buena para el PSOE.

También el portavoz gubernamental en el Congreso de Diputados Antonio Jiménez

Blanco coincidió que

lo ocurrido «no es bueno para la política española».

A juicio de Francisco Fernández Ordóñez, que encabeza el ala socialdemócrata de

UCD, «Felipe

González ha planteado con honestidad y oportunidad una necesaria clarificación

en el PSOE», proceso

que según él no está cerrado.

«En tanto comunista y uno de los dirigentes políticos responsables de este país

—manifestó Santiago

Carrillo—, yo hago votos porque esta crisis se resuelva favorablemente. El

interés de la izquierda

española y el de la democracia consisten en eso.» Respecto a Felipe González,

dijo que «es un valor

político que no debería perderse».

Manuel Fraga Iribarne declaró que «es de lamentar que en estos meses

difíciles la voz del segundo

partido parlamentario pueda verse insegura y opaca, pero es de esperar que del

próximo congreso salgan

resoluciones definitivas. Y, de momento, ojo al Partido Comunista».

Según el líder del Partido Socialista Andaluz, Alejandro Rojas Marcos, «la

dificultad del PSOE es hacer

compatible su aspiración de acceder en el más corto plazo posible al Gobierno, y

al mismo tiempo,

representar los intereses de unas clases populares, que no tienen en nuestra

sociedad actual

poder suficiente para acceder de verdad al gobierno político».

En el ámbito catalán, el comunista Antoni Gutiérrez dijo que «indirectamente

esto refuerza la orientación

derechista de los sectores que hoy están en el Gobierno», mientras Jordi Pujol

afirmó: «La dimisión de

Felipe González no me parece positiva, porque está en la línea de radicalización

que siempre hemos

combatido». Para Carlos Sentís (Centristas de Cataluña) se abre un camino de

reforzamiento de la línea

de Felipe González.

Xavier Arzallus, diputado del Partido Nacionalista Vasco (PNV), se manifestó

cauteloso al enjuiciar la

crisis del PSOE. «Salvo que detrás hubiera una operación de más envergadura —

dijo—, considero que la

actitud de Felipe González hay que valorarla en toda su nobleza como una gran

lección política.»

El secretario general de HASI (Herri Batasuna), Txomin Zuluaga, manifestó:

«Decir que hay que ser

socialista antes que marxista es una estupidez teórica.»

Marcelino Camacho, líder de Comisiones Obreras, expreso su agrado por la

declaración de marxismo

recogida en el congreso del PSOE. Lamentó que se aplace el tema y expresó su

preocupación por la

incidencia negativa que podría tener la crisis en UGT y su cooperación con CC

OO.

 

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