Cuando se dirigía en tren a Huesca. 
 Fraga sufrió una lipotimia  :   
 En contra de lo que se ha dicho, el líder de Alianza Popular y Martínez Esteruelas no salieron custiodiados al terminar el mitin que dieron en la capital oscense,sino entre aplausos y vítores. 
 Ya.    27/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

22 abril 1977

Guando se dirigía en tren a Huesca

FRAGA SUFRIÓ UNA LIPOTIMIA

En contra de lo que se ha dicho, el líder de Alianza Popular y Martínez Esteruelas no salieron custodiados

al terminar el mitin que dieron en la capital oscense, sino entre aplausos y vítores

HUESCA. (De nuestro corresponsal.)

Nunca es tarde si comentamos, creemos, lo que no se ha escrito de Fraga Iribarne y Martínez Esteruelas

en su reciente visita a Huesca presidiendo un mitin de Alianza Popular celebrado en el teatro Olympia, de

esta ciudad.

Fraga Iribarne, principal protagonista de los hechos que redactamos, había descansado la noche

anterior tres horas. Don Manuel comió en ruta y bebió agua mineral quizás en demasía. Por su irregular

tensión sanguínea o por alguna otra causa o concausa, lo cierto es que sufrió una lipotimia. Nadie advirtió

este serio inconveniente en el estado anímico del interesado c u a n do al descender ambos en la estación

férrea de Tardienta fueron saludados por quienes nos habíamos trasladado hasta allí para recibirles. Fraga

Iribarne, con su tradicional maletín de fuelle, bajó al andén, y, sonriente, al igual que Cruz Martínez

Esteruelas, abrazó a todos, interesándose por el ambiente reinante, advirtiéndoseles que los del PC

intentaban reventar el mitin.

Los ilustres viajeros, después, de visitar el domicilio social de A. P. y de ser tratado Fraga Iribarne por el

doctor Lacleta, reaccionando aquél magníficamente, se celebró el anunciado, cacareado y polémico mitin.

La muchedumbre se estacionó a la salida del teatro, quedando interrumpida la circulación en el Coso

Alto, vía principal de Huesca. Y aquí viene lo bueno, digo lo extraño: una inmensa mayoría, y, por

supuesto, los comunistas, aseguran que los oradores tuvieron que salir custodiados, protegidos queremos

decir, por la fuerza pública y por una puerta secundaria. Incierto a todas luces. Lo hicieron por una de las

entradas principales entre vítores y aplausos. Es más: andando, por el repetido Coso Alto y por la calle de

San Jorge, se trasladaron al hotel donde tuvo lugar la rueda de prensa y, posteriormente el banquete.

Ya en el nuevo día, los dos viajeros, en coche, fueron, acompañados hasta Zaragoza. Cruz Martínez

Esteruelas, aprovechando el retraso que traía el tren con destino a Madrid, se dirigió al templo del Pilar,

en cuya fachada oró. Fraga Iribarne quedó dormido en el interior del taxi, totalmente repuesto de aquel

trastorno, como muy bien demostró a lo largo de su vibrante intervención.

 

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