Declaraciones del equipo económico del PSOE. 
 Felipe González: Política económica más audaz sin miedo al endeudamiento     
 
 ABC.    29/05/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

VIERNES 29581

ECONOMÍA

Declaraciones del equipo económico del PSOE

Felipe González: «Política económica más audaz, sin miedo al endeudamiento»

MADRID. «La política económica debe ser más audaz y afrontar con valentía una

política de

endeudamiento que favorezca la lucha contra el paro», dijo el secretario general

del PSOE, Felipe

González, en el curso de una reunión Informativa con la Asociación de

Periodistas de Información

Económica. Acompañaban al señor González los miembros del equipo económico del

partido, Javier

Solana, Joaquín Almunia, Ernest Lluch, Carlos Solchaga y Enrique Barón.

Según Felipe González, «no se pueden separar crisis política y económica. Nos

encontramos con un grave

problema de desconfianza, motivado por el terrorismo y tos riesgos de involución

que afectan gravemente

a la economía y paralizan en muchas ocasiones la acción del Gobierno».

ATENCIÓN A LAS AUTONOMÍAS

El desarrollo del estado de las autonomías tiene una gran influencia sobre la

economía española. «Hay

que despejar las incógnitas del nuevo Estado de las autonomías —afirmó— y

aseguramos de que cuando

se haya superado la crisis no aumenten las diferencias entre regiones ricas y

pobres.» El secretario general

del PSOE manifestó también que en el desarrollo autonómico había que tener

cuidado de que no se creen

varios marcos económicos y laborales.

Al referirse a la política de acción concertada entre el Gobierno, los partidos

políticos, centrales sindicales

y organizaciones patronales, Felipe González afirmó que es muy diferente la

negociación política de la

social. «Los partidos políticos —dijo— pueden negociar con el Gobierno aspectos

muy diferentes a tos

que deben tratar empresarios y trabajadores." Y explicó que ambas conversaciones

son diferentes.

«Se ha dado un paso gigantesco en las relaciones industriales», dijo al

referirse al Acuerdo Marco

Interconfederal y a la actual negociación tripartita de fomento del empleo. Y

añadió que «esta

negociación es necesaria, aunque difícil, porque los sindicatos se encuentran

con una solicitud de

moderación salarial por debajo de la inflación, sin que la patronal pueda

cuantificar la inversión que

piensa nacer y los puestos de trabajo que se pueden crear».

PLAZO FIJO: 1983

También dentro de la política concertada, Felipe González afirmó que «el PSOE

está dispuesto a negociar

un auténtico programa de gobierno con el gabinete Calvo-Sotelo, en el que se

incluyan todos y cada uno

de los aspectos, incluido el económico».

En este sentido, el secretario general del PSOE dijo que el Gobierno no está

dispuesto a negociar de

forma global, sino solamente algunos aspectos, como el autonómico o el paro.

En cuanto a los plazos que deberían fijarse para cualquier política conjunta,

manifestó que «cualquier

acuerdo de carácter económico, autonómico o de cualquier tipo debe fijarse como

plazo mínimo

principios de 1933. Y aquí tengo que dejar bien dará que cualquier intento de

convocar elecciones generales antes del plazo fijado de 1983 sería un error.

Dentro de la política económica enunciada por los dirigentes socialistas,

Enrique Barón y Carlos Solchaga

hicieron referencia a la política presupuestaria, criticando algunas de las

líneas maestras del Gobierno

para la elaboración del Presupuesto 82 y enunciando la política presupuestaria

que propone el PSOE para

el próximo año.

En resumen, los principales puntos que propusieron fueron los siguientes:

- El cuadro macroeconómico debería basarse en un crecimiento económico del 4 por

100 y una

inflación del 11-12 por 100.

- La política de contención de los gastos corrientes debe basarse en un

crecimiento de los salarios de los

funcionarios en tomo al 6 por 100 y un control sobre el resto de los gastos, de

forma que nunca se supere

la cifra total del 13 por 100 de incremento.

- Hay que congelar las transferencias en términos reales, aunque sea a costa de

un bajo crecimiento de las

pensiones y jubilaciones.

- La aportación del Estado a la Seguridad Social debe incrementarse a un ritmo

superior al actual. Para

1982 debería ser del orden de tos 350.000 millones de pesetas, que representaría

el 14 por 100 de la

financiación de la Seguridad Social frente al 10 por 100 actual.

- Parece razonable un déficit presupuestario de 700.000 millones de pesetas,

siempre que la inversión

pública se sitúe en por encima de los 900.000 millones de pesetas. Se pueden

hacer crecer los ingresos en

un 1920 por 100, con lo que no habría problema de financiación del Presupuesto.

- Para la financiación del déficit habría que hacer un reparto entre deuda

exterior, interior y apelación al

Banco de España. «No hay que tener miedo al endeudamiento exterior», dijo Felipe

González.

En cuanto a las relaciones del PSOE con el sector empresarial y preguntado sobre

el miedo de este sector

a un Gobierno socialista, Felipe González afirmó que «el empresariado siempre

recibe con cierto miedo

una posible llegada de los socialistas al Poder. Sin embargo, hemos aumentado la

comunicación con los

empresarios».

En éste sentido, los dirigentes socialistas expusieron las líneas de política

económica del PSOE, haciendo

especial mención á que en el programa del PSOE no hay ningún proyecto de

nacionalizaciones, aunque

no descartó que en un momento dado se podría nacionalizar alguna empresa o

sector. Felipe González

defendió la iniciativa privada como fuerza motora y afirmó que «no hay sistema

que funcione mejor que

la economía de mercado, aunque no sea el becerro de oro y carezca de conciencia

social».

Preguntado por las diferencias entre una posible política económica socialista y

la del actual Gobierno de

UCD, el secretar» general del PSOE dijo que ambas políticas no son

diametralmente opuestas».

 

< Volver