Hacia la consolidación del eurosocialismo. 
 Brandt y Felipe, estrellas del congreso socilista europeo     
 
 Diario 16.    05/03/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

Hacia la consolidación del eurosocialismo

Brandt y Felipe, estrellas del congreso socialista europeo

Willy Brandt y Felipe González fueron las «vedettes» del XI congreso de la Unión

de Partidos Socialistas

de la CEE —en el que por primera vez han participado con voz y voto España y

Portugal junto a los

«nueve» del Mercado Común— reunido ayer en Luxemburgo para tratar de la

contribución socialista a la

paz europea. El líder del PSOE defendió la creación de una organización regional

de los países del

Mediterráneo y la retirada de las flotas soviética y norteamericana de sus

aguas.

Luxemburgo (Enviado especial) — Los ponentes del tema económica fueron el

socialista holandés Joop

Den Uyl —elegido la víspera presidente del movimiento— y el laborista británico

Tony Benn, los cuales

preconizaron un nuevo orden económico mundial con la participación del plano de

igualdad del Tercer

Mundo. Las estrellas del congreso fueron, sin embargo, el ex canciller alemán

Willy Brandt y Felipe

González, que trataron del tema «Europa, factor de paz».

Willy Brandt deploró el deterioro de las relaciones entre las grandes potencias

y se refirió a las acciones

«imprevisibles» de los mismos. Preconizó una acción solidaria de Europa

destinada a controlar el

desarme y la limitación de las armas nucleares en Europa, lo que dicho sea de

paso está en flagrante

contradicción con la posición adoptada por el Gobierno alemán que preside el

socialdemócrata Schmidt y

miembro del mismo partido que Brandt (SPD).

Alabanzas a Suárez

Sobre la Conferencia de Madrid, Willy Brandt dijo que tenía esperanzas de que

pudiera celebrarse en la

fecha prevista y que había que acelerar los preparativos en este sentido.

Alabó los esfuerzos realizados por el Gobierno español en la preparación de la

misma, aludiendo incluso

al viaje de Suárez a Bonn la semana pasada.

Brandt dijo que esperaba que la cooperación que se alcanzaría en Madrid sería

más activa que la

alcanzada en la Conferencia de Belgrado. En el contexto de la Conferencia de

Madrid, Willy Brandt se

felicitó de la iniciativa soviética de una conferencia europea sobre la energía.

Willy Brandt se refirió también a la posibilidad de una conferencia

paneuropea —sin la participación

de la U.R.S.S. ni de U.S.A. y Canadá— sobre el desarme y la cooperación,

proyecto del que el primer

ministro polaco Gierek habló con Giscard d´Estaing en ocasión de su última

entrevista.

Bettino Craxi, secretario general del PSI, saludó a Tito como un gran

combatiente de la independencia de

su pueblo, de la paz y de la doctrina del no alineamiento. Dijo que el estado de

dicho país era sólido y que

no tenía necesidad de protectores (alusión al mensaje de Carter a Tito). La

inestabilidad de Yugoslavia,

añadió, sería un terremoto para el resto de Europa.

Para el líder socialista italiano «la paz en Europa no está amenazada» y, por

tanto, «no debemos alimentar

una psicosis hecha de alarmas y de excesos no justificados».

Felipe: Paz para el Mediterráneo

Felipe González propuso la creación de «una organización que agrupe a los

Estados del área

mediterránea, y que como tal permita el establecimiento y ofrezca las garantías

necesarias para el

mantenimiento de la paz en el Mediterráneo».

«Así llegaríamos —prosiguió— a la piedra angular para una paz mediterránea que

consistiría en el

establecimiento de un sistema de seguridad que implicaría la retirada del

triángulo Bósforo-Gibraltar-

Suez de las flotas de los países ajenos a esta área.»

Añadió que ello necesitará de las oportunas garantías de y para las dos grandes

potencias.

El líder del PSOE no precisó si la organización regional mediterránea que

propone tiene que tener

carácter militar o si debe limitarse a ser un foro político más como los muchos

ya existentes, al estilo de

las Naciones Unidas.

Lo que sí está claro es que será difícil obtener la colaboración de las dos

superpotencias en un proyecto

que, de cuajar, equivaldría a la «expulsión» de sus flotas respectivas del

Mediterráneo (con la excepción

evidente del mar Negro que de hecho es un mar interior ruso).

Cabe añadir que, en su conjunto y comparada con las de sus homólogos

comunitarios, la intervención de

Felipe González fue de un marcado talante neutralista.

Recordó al «gran líder» que ha sido el mariscal Tito, especialmente en este

momento en que está

luchando contra la muerte.

Felipe González comenzó su discurso diciendo que de imponerse la hegemonía

mundial, en ningún caso

constituiría una solución a las graves tensiones internacionales de la década

que acabamos de iniciar.

Después de recordar que Europa está actualmente dividida a pesar de haber venido

rechazando desde el

final de la segunda guerra mundial -a veces de un modo violento (referencia a la

rebelión húngara de

noviembre de 1956 y a la Primavera de Praga)- su adscripción «automática» a una

de las dos grandes

potencias mundiales.

No a la «guerra fría»

El fortalecimiento de los vínculos intraeuropeos contribuye, según el líder

socialista español, a diluir las

diferencias nacionales y de bloques que afectan a los europeos y subrayan la

importancia de Europa como

factor de paz mundial.

Para Felipe González, que recordó la oposición de su partido al ingreso de

España en la OTAN,

«cualquier gesto destinado a reafirmar la bipolaridad sólo puede conducirnos de

nuevo a la "guerra fría" y

acercarnos hacia la posibilidad de una tercera guerra mundial», que sin duda

alguna tendría efectos

catastróficos para toda la humanidad y especialmente para Europa, ya que es

difícilmente imaginable que

no fuera a ser el teatro principal de las operaciones bélicas.

Cooperar con el Tercer Mundo

Otra razón por la que los no alineados no han podido lograr plenamente sus

objetivos la sitúa Felipe

González en la falta de tecnología y financiación que sólo Europa puede

proporcionarles sin que tengan

que hipotecar su independencia.

Felipe González considera que los países de Europa occidental gozan de un mayor

margen de maniobra y,

por tanto, recae en ellos, especialmente en los de CEE, la responsabilidad de

ser los iniciadores y los

impulsores de una política que «aleje a los europeos de su dependencia con

respecto a alguna de las

superpotencias».

En este sentido, González propuso las tres líneas de actuación siguientes para

Europa:

Profundizar la unificación europea, mantener y vigorizar a toda costa y

prioritariamente los vínculos con

Europa del Este, especialmente con los que no son grandes potencias, y

desarrollar una política

coordenada de cooperación con los países en vías de desarrollo. En este sentido

el líder del PSOE propuso

la creación de un organismo europeo de cooperación «en el que podrían integrarse

todos los países

europeos con excepción de la U.R.S.S.».

 

< Volver