Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Afirma el comunista catalán señor López Raimundo. 
 Ya estoy en la legalidad  :   
 La libertad sin fianza decretada por el juez ha puesto punto final a la larga clandestinidad del dirigente comunista. 
 Informaciones.    23/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

23 de octubre de 1976

AFIRMA EL COMUNISTA CATALAN SEÑOR LOPEZ RAIMUNDO

«YA ESTOY EN LA LEGALIDAD»

LA LIBERTAD SIN FIANZA DECRETADA POR EL JUEZ HA PUESTO PUNTO FINAL A

LA LARGA CLANDESTINIDAD DEL DIRIGENTE COMUNISTA

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 23.

La decisión del juez de guardia don Francisco Talón, al decretar la libertad sin fianza de don Gregorio

López Raimundo, ha supuesto para el secretario general del P. S. U. C. (Partido Comunista Catalán) pasar

de la clandestinidad a la legalidad. El señor López Raimundo ha podido efectuar este importante paso

merced, paradójicamente, a la detención de que fue objeto el jueves al mediodía.

Veinte años de ser secretario general de P. S. U. C. en la sombra, sin carta de ciudadanía, viviendo de

forma oculta en Barcelona, terminaron ayer. El juez consideró, por lo que parece, que la militancia del

señor López Raimundo es ilegal, pero en todo caso legítima, y veinticuatro horas después de haber sido

detenido este aragonés, afincado en Cataluña, ha podido salir por fin a la calle sin miedo alguno respecto

a la vigilancia policial. Ahora, el T. O. P. habrá de decidir finalmente sobre el futuro jurídico del señor

López Raimundo.

«Ya estoy en la legalidad», declaró el máximo dirigente comunista catalán ante las 300 personas que se

habían congregado delante del Juzgado de guardia a las dos y media de la tarde, impacientes por conocer

la suerte de su líder. Todas las fuerzas políticas catalanas de la oposición —desde los liberales del Centre

Cátala hasta los centristas de Convergencia- Democrática, socialdemócratas y socialistas— habían

iniciado una intensa movilización para reclamar la libertad del señor López Raimundo. Su partido,

mientras, tenía impresos ya medio millón de pasquines explicando la detención y exhortando a la

ciudadanía a reivindicar la puesta en libertad del secretario general. Algunas empresas habían comenzado

actitudes de paro y de protesta.

DETENCIÓN MUY DIFERENTE A LA DE VEINTI CINCO AÑOS ATRÁS

Don Gregorio López Raimundo salía de una reunión del órgano rector del P. S. U. C. cuando varios

policías de la Brigada de Investigación (dependiente de la Social) se le acercaron, y tras identificarse, le

arrestaron con estas palabras: «Don Gregorio (sic) que somos cuatro de la Brigada de Investigación.» Sin

esposas, tratado con una corrección exquisita, el secretarlo general del P. S. U. C. (ocupa este cargo desde

1956) fue conducido a las dependencias de Jefatura Superior de Policía. «Han sido las circunstancias de

esta detención muy distintas de las que tuve que padecer hace veinticinco años. en que pasé casi un mes

en Jefatura con varios días de malos tratos e interrogatorios, que me dejaron marcas en la espalda y hasta

en los pies», precisó a los periodistas el señor López Raimundo «En el calabozo he dispuesto de

colchoneta y mantas y me fue servida la comida del restaurante más próximo», añadió a este corresponsal

en conversación telefónica mantenida para INFORMACIONES horas después de haber sido puesto en

libertad. «Yo asumí desde el primer momento mi condición de secretario general del P. S. U. C. y no

rehuí la responsabilidad que me corresponde por la actuación global del partido

-continuó el señor López Raimundo en su charla con este cronista—, pero me negué a facilitar a la Policía

detalles sobre la organización del partido e incluso de mi domicilio secreto en Barcelona. En cambio no

tuve inconveniente alguno de suministrar este dato al juez, señor Talón. Está misma noche dormiré ya en

el piso de mi esposa, con ella y con mis hijos.» El señor López Raimundo está casado con la escritora

Teresa Pàmies, también militante del P. S. U. C. La rapidez de la detención —que no fue advertida por el

discreto servicio de seguridad que rodea constantemente al dirigente comunista— hizo temer por un

secuestro o por un atentado, Otros responsables del P. S. U. C. iniciaron gestiones ante Jefatura Superior

sin obtener la confirmación de que hubiera sido detenido. Ayer por la mañana, no obstante, la noticia fue

corroborada. Incluso pudo ser visitado por su abogado, don Josep Solé Barbera, y por su hermana,

mientras era denegado el permiso a su esposa e hijos. Paralelamente, la operación «Libertad López

Raimundo» se ponía en marcha. Una comisión de letrados fue formada con esta finalidad. los señores

Salvadores y Solé Barbera (P. S. U. C.), el señor Roca i Junyent (Convergencia Democrática de

Catalunya, Pujolistas), el señor Casares (Partit Socialista de Catalunya, Congres). «Nos preparábamos

para librar una gran batalla cuando, afortunadamente, apareció en la calle Gregorio», explicaron fuentes

próximas a este Comité.

CANSADO DE LA ILEGALIDAD

«Estaba cansado de veintiocho años de ilegalidad y de clandestinidad. Desde el momento en que el juez

decretó mi libertad sin fianza he pasado a ser un ciudadano más, uno de tantos ciudadanos. Ahora sólo me

faltan algunos trámites, entre ellos la obtención del carnet de Identidad, lo que tenía previsto efectuar la

semana próxima», subrayó para INFORMACIONES el secretario general, con muestras evidentes de

alegría. Poco después, su primer acto público -a las siete y media de la tarde- consistió en asistir a la

inauguración de la exposición dedicada a los pintores Antoni Tapies y Ricard Canals promovida por la

Fundación Joan Miró. Alli se encontraba la plana mayor del P. S. U. C.

En febrero de este año, el señor López Raimundo mantuvo su primera rueda de Prensa, que fue rodeada,

sin embargo, de notables cautelas. Asimismo concedió paulatinamente diversas entrevistas periodísticas e

incluso —a principios de verano— invitó a los directores de los periódicos barceloneses a un almuerzo

conmemorativo de1 cuarenta aniversario de la fundación del P. S. U. C. Últimamente, su presencia en las

páginas informativas de los diarios y revistas había aumentado considerablemente y también había

acudido a algunos actos relacionados con su partido, en los que pudieron entrar los periodistas. La larga

clandestinidad barcelonesa del señor López Raimundo había alcanzado niveles de mito. Se afirma que el

cantante Raimon compuso uno de sus más conocidos poemas en homenaje a la figura del señor López

Raimundo. El retorno a la normalidad de este dirigente comunista es valorado muy positivamente en las

ediciones de hoy de los periódicos catalanes.

 

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