Autor: Figueruelo, Antonio. 
 Cataluña. 
 No hay acuerdo ni para redactar un anteproyecto en el Consell     
 
 Pueblo.    27/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

CATALUÑA

NO HAY ACUERDO NI PARA REDACTAR UN ANTEPROYECTO (en el Consell)

BARCELONA. (PUEBLO, por Antonio FIGUERUELO.) — A falta de conocer los resultados de su

habitual reunión semanal, cuyas discusiones vienen prolongándose cada vez más, sin llegar a hechos

concretos, todos los indicios dan a entender que persiste la división en el seno del Consell de Forces

Politiques de Catalunya. Sus doce partidos integrantes mantienen el empate inicial y la irreductibilidad de

las respectivas tesis acerca de la reforma Suárez y la estrategia de la oposición democrática.

Precisamente en la reunión de ayer, que debía haber contemplado la aparición de un documento conjunto

de los tres partidos designados como «secretariado rotativo», escrito que sería presentado como

declaración inicial de trabajo, se produjo el pintoresco fenómeno de que cada grupo aportara su

declaración particular. No hay acuerdo, por lo visto, ni para redactar un anteproyecto. Nadie se fía de

nadie, al menos que no pertenezca a una de las dos partes en pugna y así se pierde el tiempo en prólogos

inútiles, que, sobre dar escasos frutos concretos, están ofreciendo un lamentable espectáculo a la opinión

pública.

Pese a la "mano tendida" ofrecida por los representantes de la Assemblea al Consell en relación con los

últimos acuerdos constitutivos del P. O. D. en Madrid, todos los inicios dan a entender que los seis

partidos «del no» en el seno del Consell mantienen intactas sus posturas y no desean dejarse seducir por

los «cantos de sirena» procedentes de su izquierda. Mantienen la tesis de que Cataluña no es negociable,

como si los otros persiguiesen tal cosa: siguen con su tesitura de «negociar directamente con Madrid», y

recurren a argumentos, como el del señor Tarradellas que no pueden por menos que eternizar las

discusiones. Anoche se debatió la constitución de la Cambra Nacional (cámara o parlamento catalán idea

de Tarradellas), que asumiría el Gobierno provisional de la transición. Parece que el punto de mayor

fricción estaría en el papel a jugar por el presidente de la Generalitat en el exilio, pues mientras la

izquierda considera que puede constituir un obstáculo para la aceptación

por parte del Gobierno de un inicio de diálogo, para los grupos nacionalistas de centro tendría que ser lo

que ha dado en llamarse «una figura activa», es decir, reasumir la presidencia del organismo pancatalán.

Paradójicamente, según manifestaba ayer Jaume Casanovas, líder del P. S. D. C., el señor Tarradellas

estaría en favor de la reforma Suárez, con lo que el lío se complica y no sabe uno a qué carta quedarse.

 

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