Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 Intentos de desvalorizar la crida del 20 de noviembre  :   
 Manejo de rumores para conseguir que el Gobierno la prohiba. 
 El Alcázar.    04/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

INTENTOS DE DESVALORIZAR LA "CRIDA" DEL 20 DE NOVIEMBRE

• Manejo de rumores para conseguir que el Gobierno la prohiba.

BARCELONA. (Una colaboración especial de Jaume de Llansá, por télex).— No tengo más remedio, y

lo hago complacido a pesar de que de él me separan distancias ideológicas no excesivamente

pronunciadas, que citar elogiosamente en esta crónica de hoy del que, en otra reciente, dije era y es "el

joven lobo del liberalismo conservador catalán". Me refiero al joven dirigente de la "Liga de

Catalunya-Partit Liberal Cátala", Jordi Trias Sagnier. Porque ha escrito y firmado en "La Vanguardia" del

pasado domingo uno de sus artículos que publica el matutino de la calle Pelayo barcelonesa, en el que

propina un severo palo a las "plataformas democráticas", escribiendo:

"Acabo de leer en la prensa que se ha constituido la plataforma de organizaciones democráticas. Parece

que existe una determinada tendencia, supongo sostenida por ciertos partidos políticos, que consiste en

unirse siempre en organismos que se auto-denominan democráticos. Poco menos como si ellos fuesen los

únicos capacitados para repartir la credencial de demócratas o decidir quiénes están en esa tendencia y

quiénes no. Pienso que existen muchos organismos y partidos políticos que no están incluidos en esas

plataformas unitarias y que son tanto o más democráticos que ellos, y no necesitan que nadie les conceda

la credencial de demócratas": (Ahí queda esto.)

¿INSINUACIÓN PROVOCADORA O REVELACIÓN DE UN PROPOSITO YA ADOPTADO?

Los neo-demócratas que nos han salido, como sarpullidos primaverales, que publican amores con todos

los socialismos y comunismos que pretenden dominar la "nueva" vida política nacional, persisten en sus

intentos de desvalorizar la "crida" del 20 de noviembre hecha por la Confederación Nacional de

Combatientes; hasta tal punto, que manejan los más burdos rumores y las más venenosas insinuaciones

para intentar conseguir que el Gobierno se "llame aparte" y "gubernamentalice" —perdón por el

barbarismo— la convocatoria para "aguarla". Así, por ejemplo, el corresponsal en Madrid del catalanista

"Avui", Josep María Sanmartí, al dar cuenta de un comentario sobre el tema publicado en un colega

madrileño, bajo el ladillo de (traduzco del catalán) "20 de noviembre, la marcha del inmovilismo", se

atreve a hacer una insinuación provocadora o puede que sea la noticia de un propósito ya adoptado.

Escribe:

"López Agudín concede mucha importancia a la coincidencia entre la "Marxa sobre Madrid" prevista para

el 20 de noviembre y la inmediata discusión en las Cortes. Es fácil interpretar la primera como un intento

de movilización popular para presionar a los parlamentarios, más que como una auténtica rememoración

del General Franco. Por eso, afirma el comentarista, lo más probable es que el Gobierno "estatalice" el

aniversario y prohíba taxativamente cualquier manifestación partidista en las calles. Cabe tener presente

que la misma "Coordinación Democrática" ha renunciado a los actos de masas en las calles. Según él,

algunas de las manifestaciones del teniente general Gutiérrez Mellado, fueron como una advertencia

oficial de que el Gobierno no tolerará desórdenes por parte de la ultra derecha, y que en eso el Ejército

estaría de acuerdo". Pues, ¡qué bien!

¿POR QUE "EL PAÍS" DEFIENDE A GARCÍA TREVIJANO?

Yo lo convierto en interrogante. Pero es Carlos Semprún el que, en "Destino", sin interrogaciones hace

pública su extrañeza —en la que le acompaño—, ante el hecho de que el periódico "independiente" que

dirige el joven "bárbaro" del nuevo periodismo político madrileño, Juan Luis Cebrián, defienda al

"conmis voya-ger" de los "asuntos guineanos" y de los "partidos" comunistas más radicales y

antiespañoles. Transcribo lo que, al respecto, escribe Semprún en la revista barcelonesa:

"Más aún, en un momento en que rumores y alusiones corren por todas partes y el escándalo Trevijano

puede que salte a la calle —como así lo esperamos— debido en parte a las reservas, tan tímidas, del

PSOE hacia la catadura moral del personaje, uno de los diarios más importantes de España, "El País" sale

en su defensa en su número del domingo 17 de octubre. Sería interesante indagar por qué sale "El País" en

defensa de ese comisionista político y comercial. ¿Qué intríngulis e intereses tendrá Trevijano en "El

País" o este diario en Trevijano? Ya se sabrá un día, porque todo se sabe". (A ver "si es verdad.)

INNOBLES, DEMAGÓGICAS Y FALSAS EXALTACIONES DE LLUIS COMPANYS

De siempre he tenido un profundo y sincero respeto hacia quienes morían o eran muertos por limpias

actitudes de defensa de sus ideales políticos. No sólo por aquellos de mis camaradas a los que vi partir

hacia la muerte desde las cárceles "Modelo" y "Porlier" hacia Paracuellos —siendo comisario de Orden

Público de la Junta de Defensa de Madrid "don" Santiago Carrillo—, en noviembre de 1936, sino,

también, hacia aquellos otros que tuvieron el supremo valor humano de combatir cara a cara, aunque

obedeciesen órdenes o silencios de personajes que disfrutaban del poder, como, por ejemplo, el

"honorable" Lluis Companys. "President de la Generalitat" de Catalunya en octubre de 1934 y durante

nuestra guerra. Ahora, por parte, de ciertos grupos, partidos y personajes catalanistas, se están poniendo

en circulación, innobles, demagógicas y falsas exaltaciones de Companys. No sin respuestas de catalanes

demócratas que, valientemente, mediante "Cartas al Director" de los mismos medios informativos que

"engordan" la campaña, aportan datos "desmitificadores" del político catalán. Ejemplo, las cartas de un

testigo del juicio y ejecución de Companys, quien desmiente, que el "president" pisara "la tierra de

Catalunya descalzo para sentirla bajo sus pies" o que dijese antes del fusilamiento las palabras de

vigoroso catalanismo nacionalista que dicen sus exegetas que dijo. Recientemente, "Cambio 16" abunda

en tales exageraciones y falsedades, especialmente en la magnificación del senyor Companys como

"demócrata por excelencia".

No me gusta —me disgusta profundamente— "hacer banderas"- de´ muertos políticos. No obstante, ante

tal campaña de exageraciones y torpes falsedades propagandísticas, creo merece la pena transcriba la

carta del senyor J. Almiralls Fuste a "El Correo Catalán" y publicada por éste:

"En su artículo del 22-X-76, Josep M. Trias de Bes i Serra, insiste en calificar de demócrata a

Companys". La palabra "demócrata" está desprestigiada, porque hasta se titulan así algunas Repúblicas

del Este, pero debería de escribir al ciudadano gobernante que actúa de acuerdo con la voluntad de la

mayoría del pueblo. Estudiar la relación directa de la actuación de Companys y la represión anticatalana

que sufrimos, sería demasiado extenso. El 22 de julio de 1936, Companys dispone de toda la Guardia

Civil, los mozos de escuadra íntegros, casi todos los guardias de seguridad y asalto y varias unidades del

Ejército, que no se habían sublevado. Había prometido solemnemente dar su vida por la libertad y por

Catalunya, pero entregó el poder a las masas armadas de CNT-FAI, UGT POUM y comunistas (aún no se

había formado el PSUC), empezando con ello los asesinatos de miles y miles "de catalanes inocentes, que

cubrieron las cunetas de todo el principado. Desearía saber si la anterior conducta es la de un demócrata".

(Yo también desearía, y conmigo muchísimos catalanes, que los torpes y demagógicos manipuladores del

"mito" —que no de la respetable memoria— político de Companys, "actualizando" nos explicasen lo que

solicita el catalán firmante de la carta transcrita.)

 

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