Autor: Sánchez Martínez, Alfonso. 
   La ciudad quemada  :   
 Albéniz. 
 Informaciones.    10/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

"LA CIUDAD QUEMADA" (ALBENIZ)

Nacionalidad: Española. Director: Antonio Ribas. Guión: Á. Ribas y Miguel Sanz. Fotografía en

eastmancolor: Teo Escamilla. Decorados: Jorge Massaque. Intérpretes: Javier Elorriaga, Nuria Espert,

Pablo Garsaball, Teresa Gimpera, José Luis López Vázquez, Marta May, Adolfo Marsillach, Jeannine

Mestre, Angela Molina, Montserrat Salvador, Ricardo Palmerola, Fernando Repiso, José Vivó, Mary

Santpere, etc.

MADRID, 10 (INFORMACIONES, por Alfonso SANCHEZ.)

Ha compuesto Antonio Ribas un amplio fresco de la vida catalana que abarca des-de el regreso de los

vencidos en Cuba hasta la. Semana Trágica. A través de la saga de los Palau, una familia de la burguesía

industrial que puede simbolizar a tantas otras, van desfilando los acontecimientos socio-políticos de ese

periodo histórico. La película se inserta en las manifestaciones de la cultura catalana. Su producción está

financiada por 132 catalanes y por sus imágenes desfilan muchas destacadas personas, del arte catalán

—Nuria Espert, Serrat, Ovidi Montllor...y algún político, como Jordi Pallach. La versión original es en

catalán. Aquí se exhibe la castellano. Propósito elogiable, pues no se pueden ignorar las grandes

aportaciones de la cultura catalana a toda la española.

Los guionistas Antonio Ribas y Miguel Sanz se han entregado a un minucioso trabajo de reconstitución

para dar fidelidad a su crónica histórica. Esta parte exige del espectador un previo conocimiento de los

hechos, pues no todos quedan bien explicados en su referencia cinematográfica, aunque motiven

espléndidas imágenes. La crónica es objetiva en la exposición de los acontecimientos, pero Antonio Ribas

procura destacar cuánto puede incidir en la situación actual. Los políticos de aquel tiempo — Cambó, Prat

de la Riba, Carner... — pronuncian las mismas frases que podían decir hoy. En esto se revela con claridad

la intención de Ribas: tomar el pasado para referirlo al presente. Es una intención valida y muy en la línea

del actual cine impregnado de política. Este subjetivismo lleva a, Ribas a una más que discutible

interpretación de la Semana Trágica, de la que elimina cuanto tuvo de anarquismo desaforado. Confieso

que no acabo de entender del todo la intención de caricaturizar hasta el ridículo la figura de Lerroux, por

esos tiempos llamado «el emperador del Paralelo». Ribas, en cambio, salva casi siempre el riesgo de las

apariciones de los personajes históricos, que suelen dar rigidez a la acción y romper su ritmo, pues entran

en escena para pronunciar sus frases más «recordadas. Hay distintos homenajes. a los Coros Clavé, al

equipo del Barcelona, a Jacinto Verdaguer... El de este último es emocionante. La secuencia logra ese

tono de cine nacional-popular a lo Gramcsi, que Antonio Ribas tantea en muchos momentos de su

realización.

«La ciudad quemada» no es una fría reconstitución de hechos, pues se presentan al hilo de la saga de los

Palau, con lo que nos aproxima a sucesos y personajes. Antonio Ribas dispone de mayor libertad en el

tratamiento de la historia de esta familia, y así brilla más su trabajo de creación. El personaje de José está

magníficamente tratado. Es el obrero que se casa con la hija del patrón y acaba por integrarse en la

burguesía. Una película con riqueza de anotaciones y una sugestiva realización que alcanza sus cotas más

altas cuando Ribas se libera de la sumisión a la crónica histórica y se entrega a la creación personal.

Alternar la saga de los Palau con las reconstituciones históricas tiene el riesgo de frenar el ritmo narrativo.

Antonio Ribas sólo lo elude en parte y no siempre da a la secuencia su ajustada cadencia dentro del relato.

Pero a cambio nos ofrece una película de singular ambición, importante por su contenido, méritos

suficientes para paliar los defectos a nivel cinematográfico. Gran revelación de Javier

Elorriaga, que interpreta de modo convincente el personaje de Palau. Se destacan también en el extenso

reparto, Pablo Garsaball, Jeannine Mestre, Angela Molina y Montserrat Salvador. Es lógico, pues sus

personajes son propicios a1 ejercicio de actor, en tanto la mayor parte de los demás solo ofrecen motivos

para 1a creación física del personaje. La excelente fotografía de Teo Escamilla pone belleza plástica en

las imágenes y con-tribuye a la creación ambiental.

 

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