Autor: Santos, Carlos. 
 El domingo, congreso clave de los fraguistas catalanes. 
 Denuncian un desembarco del Opus en el aparato de Alianza Popular     
 
 Diario 16.    04/02/1983.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Diario 16/4 – febrero – 83

NACIONAL

El domingo, congreso clave de los fraquistas catalanes

Denuncian un desembarco del Opus en el aparato de Alianza Popular

Sectores críticos de Alianza Popular aseguran que se está produciendo un desembarco del Opus Dei en la

organización. Uno de los pasos visibles de esta operación se dará, según estos sectores, el próximo

domingo, cuando Doménec Romera sea elegido presidente de AP por Barcelona. Romera, que sustituirá a

Miguel Ángel Planas, ha desmentido tajantemente cualquier vinculación con la «obra de Dios» y afirma

que no va a ser submarino de nadie en AP.

Carlos SANTOS

Madrid/Barcelona — Militantes de Alianza Popular, en Madrid y Barcelona, aseguran que en la última

etapa se está produciendo un crecimiento de la influencia del Opus Dei en el partido.

En el caso concreto de Cataluña, no se habla ya de un crecimiento de influencias, sino de «una auténtica

operación de desembarco, perfectamente medida y controlada desde el aparato central de Madrid, donde

es cada día más visible la escalada en AP del Opus Dei y del holding empresarial Rumasa».

El próximo domingo, día 6, se presenta como una fecha clave en esta operación. En esa fecha, y con la

oposición de un amplio sector de los fraguistas catalanes, se confirma la elección de Doménec Romera

como nuevo presidente provincial del partido.

A dedo

Doménec Romera Alcázar, empresario de cuarenta y siete años, mantiene, según sus detractores,

estrechas vinculaciones con las dos organizaciones mencionadas, el Opus y Rumasa. Tras pasar por una

larga serie de empresas (Banco Condal, Castellblanch, S. A., Fidecaya, Marítima del Mediterráneo,

FOIM, etcétera) es en la actualidad director de la Feria de Muestras de Barcelona, que se trata de una

designación «a dedo» y que no pueden aceptar la Imposición de un presidente «que no tiene ninguna

trayectoria política y que ingresó en Alianza Popular hace cuatro meses».

Su designación como presidente de la organización barcelonesa de AP obedece directamente a los

designios de la dirección central del partido. Cuenta con el beneplácito firme de Manuel Fraga y con la

oposición, también firme, de la junta provincial de AP.

Militantes y dirigentes de AP catalana aseguran conjunto de intereses. Romera cuenta, por un Jado, con el

apoyo directo de José María Figueras, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Barcelona. La

Cámara parece tener mayor capacidad de presión que la organización empresarial Fomento Nacional del

Trabajo, cuya influencia en AP ha disminuido.

Pero Romera cuenta con apoyos más significativos, según las fuentes consultadas. Uno es el de Manuel

Grau Villa, empresario catalán a quien se considera estrechamente vinculado con Rumasa. Los otros hay

que buscarlos en las esferas opusdeístas de AP. Se menciona el nombre de Sandín.

En todo caso se cree que tienen que haber sido muy fuertes las presiones para que Fraga acceda a

escucharlas. El líder de AP nunca ha mostrado especiales simpatías por monseñor Escrivá.

Por el contrario, el poder alcanzado por algunos afiliados al Opus en el aparato del partido había

menguado bajo el mando único de Manuel Fraga. Es el caso de Barcelona. La organización provincial de

AP había surgido en torno a López Rodó, cuya influencia desapareció tras el fracaso electoral de 1977.

Ahora, sin embargo, y coincidiendo con el éxito electoral, el retorno de esta organización religiosa al

aparato del partido «es un hecho evidente, creciente e imparable», según las fuentes consultadas.

Aparte del temor a estas presuntas influencias, los militantes «históricos» de AP en Barcelona temen dejar

las riendas del partido en manos de una persona hasta ahora lejana a la organización.

 

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