Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 Pujol, posible neopresident de la Generalitat     
 
 El Alcázar.    22/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

CRONICA DE CATALUÑA

En la recepción del presidente Suárez en el Gobierno Civil se entrevistaron brevemente

PUJOL, POSIBLE "NEO-PRESIDENT DE LA GENERALITAT"

BARCELONA, 22 (Una colaboración especial de JAUME DE LLANSA, por teléfono).— La «Gran

operación "charme" (seducción)» del presidente del Gobierno en la Ciudad Condal, el lunes, montada con

un gran despliegue previo de contactos, conversaciones, invitaciones "íntimas" y un protocolo

"democrático" contundente, tuvo algunos detalles anecdóticos, todos de significado político, que merecen

ser destacados. Uno de ellos, por ejemplo, —ya me referiré a otros más adelante—, se produjo en la

"Casa Gran" o Ayuntamiento, inmediatamente después de haber terminado la recepción oficial municipal.

Le fue ofrecido al señor Suárez el "Libro de Oro" de la ciudad para que estampase en él su firma; en el

momento de ir a hacerlo preguntó el presidente del Gobierno: "¿En qué día estamos?". Uno de los que

estaban cerca le dijo: "A 20 de diciembre; hoy es el tercer aniversario del asesinato de Carrero Blanco".

Don Adolfo firmó y no dijo nada. AI parecer, no sabía en que día estaba (!).

Más: durante la recepción en el Gobierno Civil, a la que acudieron unas setecientas personas

cuidadosamente elegidas dé todos los grupos y partidos catalanes —los que integran el "arco" de derecha

hasta centroizquierda—, integrando una lista de los que fueron "exiliados" hombres del Movimiento en

"compañía" de los sucursalistas catalanes del Partido Comunista, el PSUC, y, por supuesto, todos lps

demás grupos y grupitos comunistas y los radicales separatistas; durante dicha recepción, digo, una

especie de "happening" democrático, el señor Suárez se apartó de los grupos con Jordi Pujol, no pudiendo

aproximarse ni siquiera a un metro de donde mantenían su confidencial "tête à tête" por impedirlo el

enérgico servicio de orden interno del Gobierno Civil. Uno de los periodistas allí presentes, que se

caracteriza por captar y molturar rumores para la sección del periódico en que está, comentó,

irónicamente: "¡Vaya!, como cuida el presidente "al" Pujol, que puede ser "neo-president de la

Generalitat". ¡Pobre senyor Tarradellas!".

(A propósito del senyor Tarradellas y en relación con el protagonismo del senyor Jordi Pujol al que, al

parecer, el Gobierno prefiere como interlocutor "Veu Vactant de Catalunya", he podido constatar en va

rios medios políticos catalanes que, efectivamente, hubo enviados "oficiosos" de Prensa del Gobierno a la

residencia francesa del viejo "Presidente" muy recientemente, al objeto de proponerle, "oficiosamente"

que se le admitiría como "Presidente honorario" del futuro "Consell General de Catalunya" —a formar

con diputados y senadores elegidos en las próximas elecciones, más representantes electivos de las cuatro

Diputaciones catalanas—, lo que le proporcionaría un escaño valioso en el Senado, siempre y cuando

dejase de reivindicar su "personalidad" de "presidende la generalitat" de exigir volver a España como tal y

de reivindicar como condición política para "negociar en nombre de Catalunya", la inmediata restauración

del "Estatut de 1932". Tarradellas, al parecer se negó airadamente y convocó a las "instancias catalanas

democráticas" para "poner las cosas claras". Y de ahí, según se dice, la otra "operación seducción" del

señor Suárez con el senyor Jordi Pujol y su Partido CDC).

Finalmente, con deliberada intención ,de simpática, pero política, concesión a los periodistas que más

estaban dispuestos a plantearle lo de la amnistía total" —que responder a un planteamiento exigente y de

múltiples slogans de "Per Nadal tots a Casa", lanzado por "el" Xirinachs, al que acaban de secuestrar un

libro sobre sus huelgas de hambre en la cárcel, atentatorio contra Franco y el Régimen que creó y rigió

por España, el presidente del Gobierno, apostillando festivamente "eso no lo escriban ustedes", manifestó:

"Esta es una cuestión en la que no hay puerta cerrada, si bien no hay duda de que la libertad del señor

Oriol podría facilitar las cosas". (¡Ya lo saben los del GRAPO, secuestradores del presidente del Consejo

de Estado; ya lo saben los familiares de los victimados por terroristas del GRAPO y; de los demás grupos

terroristas, incluidos, por supuesto, los familiares del Almirante Carrero Blanco —para el que no tuvo en

Barcelona ni una palabra de recuerdo el señor Suárez—, y de los de las víctimas de la madrileña calle del

Correo...!).

RECHAZOS, CON DIVERSAS MATIZACIONES

Días antes de te fecha anunciada para esta visita oficial del presidente del Gobierno, el lunes de la semana

pasada, ya dijimos en una de nuestras crónicas cuáles serían los planteamientos y ofrecimientos que haría

el jefe del Ejecutivo: cooeficialidad del catalán con el castellano, anuncio de la creación del "Consell

General de Catalunya", "Mancomunitat", y operación de "Un Estátut, en el plazo de un año, que habrían

de votar las Cortes resultantes de.las elecciones. Esto, en verdad, no es ningún mérito; es, simplemente,

trabajo periodístico de información fiable, que tuve cuando se reunió en Tarragona la "Comisión". Ahora

bien, todo eso que, simplemente, según opinan muchos catalanes, no es más que "un pase mirando al

tendido" del presidente del Gobierno —sin dejar de valorar lo de la "institucionalización de la Región",

petición de todos los moderados de Catalunya, es apoyado por una "clase política catalana" afecta al

Gobierno y radicalmente opuesta a la llamada "oposición democrática catalana"; pero es objeto de fuertes

rechazos, con matizaciones diversas, por los grupos catalanistas y socialistas o comunistas o catalanes"

integrados en el "Consell", aunque con especial dureza por la "Ássemblea". Esta, claramente y sin

tapujos, ha hecho público un comunicado en el que, además de poner en ridículo los "ofrecimientos" del

señor Suárez, así como sus cautelas amables, exige el "tot o res", y ha programado una campaña bajo el

slogan de "Voleu 1´Estatut" (de 1932), con la apoyatura de exigencias de "Llibertats per Catalunya";

propuestas que fueron hechas por Gutiérrez —no apellido muy catalán—, del PSUC Comunista, y por

muy dilecta conocida Empar Pineda del MCC, también comunista.

En "Diario de Barcelona" editorialmente, le dicen al señor Suárez: "Para que los catalanes no lleguemos

al final con un resultado adverso, será necesario que la Ley Electoral —como culminación de

acercamiento al pueblo por parte del segundo Gobierno de la Monarquía— signifique ya, sin más dilación

y de una forma indivisible, la llegada de la democracia, no sólo para las personas sino también para todas

las nacionalidades periféricas". En el mismo periódico, Alvárez Solís, gallego ejerciente de marxista-

separatista catalán, le dice: "El presidente Suárez habrá comprobado en este viaje, como va comprobando

en tantos otros, sobre todo si huye de cacerías y comidas demasiados discretas, que el Gobierno ha

contraído, con la victoria en el referéndum, nada menos que el compromiso de abrir las últimas ventanas

y de ensayar cotidianamente una praxis política, que nos lleve de hoz y coz a un periodo constituyente...

Ha llegado, pues, la hora de dar ese paso adelante. ¿Cómo? ¿Quizá con la dimisión del Gobierno y la

formación de un Gabinete más amplio que rija las elecciones? ¿Con la recuperación de legislaciones que

fueron populares hace ahora cuarenta años?. Por ahí va la calle, señor presidente. Al menos, la calle de

Catalunya".

Por su parte, "Avui" —y agoto con esta cita las opiniones periodísticas sobre el tema—, en su editorial de

primera página, le dice al presidente del Gobierno (traduzco del catalán): "Conviene, no obstante, que el

presidente del Gobierno no se engañe sobre la importancia de su presencia barcelonesa... Porque es

verdad que el actual presidente del Gobierno atrajo al Gobierno Civil personalidades de nuestra vida

colectiva que no había podido atraer ninguno de sus antecesores del franquismo. Y es verdad, después de

todo, que sus palabras —en el Ayuntamiento, en el Gobierno Civil, pasando por el Palacio de la

Generalitat— estuvieron pendientes del hecho catalán, que durante años y años el franquismo había

intentado soterrar y hacer olvidar. Pero que el señor Suárez no se engañe: Ni en el Gobierno Civil había

una representación plena de toda Catalunya, ni el tema catalán, como él lo trató ayer satisface los deseos

de todos los catalanes, como no los satisfacen las borrosas "instituciones" que demandó el señor Socías...

Éste pueblo, señor Suárez, ha combatido y continuará combatiendo por las libertades, la amnistía y el

estatuto de autonomía".

Como colofón, aunque previo a la llegada a Barcelona del señor Suárez, el domingo por la noche, después

del partido de fútbol Español-Barcelona, en la entrada de las Ramblas, al pie de la "fuente de Canaletas",

lugar natural de las tertulias alborotadoras de discutidores de todos los domingos, los agitadores

separatistas antiespañoles, apoyados entusiásticamente por los comunistas "catalanes" usaron del triunfo

del Barca sobre el Español para organizar una dura y confrontadora, violenta, manifestación de

"revindicaciones nacionales catalanas" haciendo frente a la fuerza pública con rabia subversiva.

LOS PEREGRINAJES A PARÍS, ESE HOMBRE "QUE APENAS CONOCEN LOS CATALANES", Y

ATENCIÓN AL COMUNISMO También la víspera del "célebre" viaje, en Figueras, capital del Alt

Empordá gerundense, tres catalanes de limpio historial de afanes y dedicaciones a Catalunya, que tienen

el inmenso valor cívico de proclamar y defender sus convicciones democráticas, honestas, catalanas y

españolas, los señores Botanch, procurador en Cortes, Pedro Coll, prestigioso abogado y político, ambos

de Gerona, Santiago Udina, siempre combativo y ardoroso luchador por una Catalunya autónoma, pero

fundida con España —todos ellos presentados con "seny" por Joan Gich—, ante una concurrencia

entusiasta de unas mil personas que llenaron el local donde se celebraba el acto político de presentación

de "Unió Catalana", supieron situar problemáticas y situaciones políticas catalanas en cotas responsables

bien claras, entendibles. No sólo fustigaron a los partidos catalanes que "hacen un triste peregrinaje a

París" para inclinarse ante "ese hombre al que apenas conocen los catalanes (Tarradellas)", sino que,

además, sin combardías políticas y con fuerza oratoria, hicieron una llamada de atención a todos los

catalanes, aún defendiendo una viva y operativa autonomía para Catalunya, para que prestasen atención al

comunismo y a sus agresiones contra la sociedad catalana y española; agresiones, resaltaron, que no

tienen más significado que su carácter anticatalán y antiespañol.

Lectores de Catalunya y de toda España de "EL ALCÁZAR", he informado ampliamente; merecía la

pena.

 

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