Autor: Cirici i Pellicer, Alexandre. 
   Socialismo catalán para el futuro     
 
 El País.    18/11/1976.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

EL PAÍS, jueves 18 de noviembre de 1976

OPINIÓN

TRIBUNA LIBRE

Socialismo catalán para el futuro

ALEXANDRE CIRICI

Escritor y artista barcelonés, nació en 1914. Es crítico de arte y profesor agregado de Sociología del Arte

en la Universidad de Barcelona.

Estimamos que puede ser muy útil para los lectores de EL PAÍS rectificar la imagen dada por algunas

noticias publicadas en este periódico sobre el congreso fundacional del Partit Socialista de Catalunya

(PSC), con llamativos títulos que consideramos muy lejanos de la realidad.

La fundación del Partit Socialista de Catalunya (PSC) ha sido consolidada tras su congreso constituyente,

al final de un largo proceso caracterizado por la intervención de la base entera, en cantidad de asambleas,

ponencias, enmiendas y votaciones durante el período comprendido entre el 22 de junio y el 1 de

noviembre.

Se trata de un acontecimiento que creemos que tiene una importancia de primer orden como signo de un

nuevo estilo, que puede ser mañana el defínitorio de una manera de hacer política, válida para toda la

«piel de toro».

Las notas de esta novedad pueden resumirse en los siguientes cinco puntos:

1.° El carácter autogestiona-rio: Un proceso de funcionamiento plenamente autogestionario, en el que

todo proyecto, toda elaboración y toda decisión han partido de la base, la cual, por otra parte, conserva en

todos los niveles el control de la marcha. Esto, que muchos consideraban utópico, no sólo se ha

demostrado imaginativo, creador y eficaz, sino que en vez de llevar hacia posiciones de grupo ha actuado

como un melting pot en favor de un gran sentimiento de solidaridad. La larga tradición de sindicalismo

libertario ha favorecido el arraigo de este tipo de organización.

2.° El carácter de confluencia política: Grupos que parecían reñidos, que en los años treinta estuvieron a

matar, han confluido, en la generosa y abierta voluntad de convivir y de crear proyectos comunes. Asi se

han fundido la Convergencia Socialista, heredera del antiguo Moviment Socialista, con el Grupo de

independientes para el Socialismo, los grupos procedentes del FOC, del Frente de Liberación Popular, del

POUM, de la Unió Socialista y el primer PSUC, de Comorera, de Esquerra Republicana de Catalunya, del

Partit Popular de Catalunya, de la tendencia socialista del ex Reagrupament, de grupos cristianos, del

Centre d´Estudis Socialistes, etcétera. Ha sido la unión de todos los socialistas catalanes, de la que sólo

quedan fuera los grupos independentistas y los que militan en partidos con sede fuera de Cataluña.

3.° La irradiación social: el Partido ha nacido con unas particulares condiciones de entendimiento muy

típicas de Cataluña. Es un partido obrero de clase, que ha sido capaz de atraer un gran número de

intelectuales y gente de profesiones liberales, los cuales le dan una gran base cultural. 4.° La capacidad

como eje popular; Su capacidad para planteamientos científicos, no apasionados, hace posible que, en el

interior de la política catalana, pueda colaborar a Ib largo de su prolongado caminó, tanto con el socilismo

estatista como con la socialdemocracia avanzada, en un gran frente de los trabajadores, con posibilidades

de bloque mayoritario.

5.° La dirección nacional catalana: Dadas las especiales circunstancias de Cataluña es evidente que el

partido se plantea de un modo básico el problema nacional catalán y su incidencia en la estructuración del

Estado español. Aquí es donde las informaciones dadas pueden ser desorientadoras. No ha habido en el

congreso ninguna pugna entre «nacionalistas» y «españolistas». Hubo sólo la necesaria adaptación

recíproca entre los vocabularios de los distintos grupos originarios. En realidad, todos estos grupos, sin

distinción y desde un principio, parten de la aceptación, por otra parte común, a todos los partidos

inscritos en las instancias unitarias catalanas (Assemblea y Consell) de los derechos nacionales

irrenunciables de Cataluña a la autodeterminación y a la devolución, como punto de partida, del estatuto

de autonomía de 1932..

Desde el punto de vista de las perspectivas generales de una articulación viva del Estado y de una

potenciación de la vía común hacia el socialismo, la constitución de un PSC en Cataluña, con una

naturaleza interior tan arraigada en la clase trabajadora, con su eficacia en reunir por lo menos trece

corrientes políticas anteriores en una sola, con su irradiación sobre anchas capas sociales y su gran

plataforma intelectual, con su capacidad de ser un eje popular y su asunción de un papel que espera a ser

de líder en la defensa de los derechos de Cataluña, constituye, a nuestro entender, una baza muy positiva

para todos.

Todo grupo que, a nivel central o a nivel de las nacionalidades periféricas, desee sinceramente

contribuir a las transformación positiva del Estado encontrará en el PSC un interlocutor realmente válido.

Dentro de una perspectiva socialista, la gran novedad de este instrumento consiste en su capacidad de dar

un peso específico a la acción socialista con la aportación responsable del núcleo catalán en un bloque

compacto.

En este sentido es importante señalar que la vocación del PSC para una actuación en la reestructuración

del Estado coincide no sólo con las posturas de la Federación de Partidos Socialistas; a la que pertenece,

sino también con posiciones explicitadas por el PSOE, que ya en 1896 era muy precoz en reconocer, en el

cuarto congreso de la II Internacional, la autodeterminación de las nacionalidades y que en hechos

recientes ha manifestado su voluntad de aceptar indistintamente o una organización federal del Estado o

un sistema de autonomías pactadas, en una disponibilidad táctica muy semejante a la que tomó como

base, en su congreso fundacional, el PSC.

Tales coincidencias permiten esperar, para un plazo próximo, una acción concertada entre todos los

socialistas del Estado, en la que la voluntad del PSC y de los otros integrantes de la FPS, coordinada por

la del PSOE, pueda garantizar una gran solidaridad en la acción movilizadora y más tarde en una efectiva

obra de Gobierno.

 

< Volver