Las discrepancias Fraga-Piñar, de manifiesto  :   
 Mientras el primero busca el pacto a la portuguesa, el segundo quiere la unidad de la derecha. 
 ABC.    05/02/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

5 DE FEBRERO DE 1980

LAS DISCREPANCIAS FRAGAPIÑAR, DE MANIFIESTO

Mientras el primero busca el pacto «a la portuguesa», el segundo quiere la unidad de la derecha

Madrid. (De nuestra Redacción.) Las diferentes estrategias políticas de las principales personalidades de

la derecha española quedaron de manifiesto la semana pasada, en el transcurso de una cena celebrada en

un domicilio particular de Madrid. Entre los asistentes figuraban Manuel Fraga Iribarne, Federico Silva

Muñoz, Luis Jáudenes y Blas Piñar. Los cuatro personajes aprovecharon la ocasión para mantener un

cambio de impresiones en profundidad sobre la situación política y la manera de influir en su evolución.

En declaraciones a una agencia de noticias el señor Piñar, líder de Fuerza Nueva, señaló ayer que hubo

acuerdo pleno en lo que al diagnóstico de la situación presente se refiere, pero que la discordancia fue

total a la hora de examinar las causas que nos han llevado al actual estado de cosas y las posibles

soluciones para enmendarlo.

El señor Fraga confirmó, por su parte, esta síntesis de lo ocurrido, añadiendo que no es difícil estar de

acuerdo en que las cosas no van bien, ya que en eso coincide prácticamente todo el mundo. Fraga

inscribió la reunión en el contexto de la serie de conversaciones políticas que desde el último Congreso de

Alianza Popular, y por mandato expreso del mismo, viene manteniendo con los dirigentes de las más

diversas formaciones. Recuérdese que la primera de estas conversaciones fue la mantenida con el

presidente Suárez, con quien almorzó en el Palacio de la Moncloa el martes 19 de diciembre.

Según fuentes próximas a los asistentes, Blas Piñar defendió la tesis de que había que perfilar una alianza

entre las diversas fuerzas situadas a la derecha de UCD. En cambio Fraga se inclinó por una solución que

él mismo calificó como «fórmula portuguesa» y que incluiría la colaboración con la UCD y y demás

partidos que no sean ni marxistas ni separatistas y acepten la democracia.

De acuerdo con esta versión Fraga rechazó el planteamiento de Piñar por considerar, entre otras razones,

que sólo serviría para pasar de un millón y medio de votos a dos millones y que ésa no es manera de

arreglar las cosas. Fraga se declaró partidario de reformar la Constitución, desarrollando la tesis de

«reformar la reforma», ya expuesta hace algunas semanas en el Club Siglo XXI. En medios próximos al

presidente de Alianza Popular se ha puesto de manifiesto que su posición está hoy por hoy mucho más

cercana a las actitudes del señor Suárez.

Federico Silva por su parte, hizo propuestas de estrategia intermedias entre los planteamientos de Piñar y

Fraga, si bien más próximos a los del primero que a los del segundo. Trató de asumir una posición de

«intermediario» entre ambos, tal y como ya intentara en vísperas del cierre de las listas de cara a la última

consulta electoral. El fracaso de aquella tentativa pesó, sin embargo, sobre la conversación y en un

determinado momento Fraga tuvo que defenderle de las críticas de Blas Piñar. En medios próximos a

alguno de los asistentes se asegura que la conversación puso de relieve la falta de espacio político propio

para Silva y su D. D. E.

Los asistentes a la cena coinciden en señalar que si bien quedó patente la imposibilidad de llegar a ningún

acuerdo operativo entre las fuerzas allí representadas, el diálogo no fue, ni mucho menos, inútil. En

círculos cercanos a Fraga se comenta que fue una buena oportunidad para que Blas Piñar escuchara y

tuviera en cuenta opiniones discrepantes de la suya.

 

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