Autor: Plaja i Mateu, Antoni. 
   Del carrillón a los papeles guardados en Salamanca     
 
 El Correo Catalán.    22/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Catalunya 76

Del carillón a los papeles guardados en Salamanca

POCO nuevo dio de sí el pleno de la Diputación de Barcelona celebrado ayer en el Palau de la

Generalitat, aparte de los consabidos asuntos de puro trámite. Antes, los periodistas pudimos subir hasta

lo alto del Palau para visionar «in situ» cómo funcionaba el magnífico carillón inaugurado por estas

fechas. «Té bon so, però és una llàstima que no puguem escoltar encara «Els Segadors», señalaba alguien

a dos pasos del señor Samaranch... «Potser si portem la partitura...» insinuaba otro. Pero, claro, que en la

placa de Sant Jaume se pueda o no se pueda escuchar aún «Els Segadors» no es por cuestión de partitura,

un aspecto éste que no ofrece ningún problema. Es lo que nos dijo Samaranch una vez terminado el pleno

del pasado mes de noviembre: «Els que surtin elegits l´any vinent, que toquin el que vulguin». Pues la

cosa está bastante clara. Si ganan los partidos catalanistas tendremos aseguradas las audiciones de «Els

Segadors» siempre que haga falta y la ocasión lo requiera.

A lo que íbamos. Este pleno dio poco de sí, quizá porque estaba muy viva en el recuerdo de los señores

diputados la jornada del lunes con la visita del señor Suárez. El Régimen special de Catalunya y su

consecuencia política más directa, el Consell General, fueron glosados convenientemente por el señor

Samaranch. Y no faltó una alusión directísima a que en su día la Diputación, con su propuesta de creación

de un régimen especiar para la provincia de Barcelona, sentó en cierto modo las bases de lo que más tarde

se amplió para el conjunto de Catalunya. Es decir, una muy humana, inclinación a hacer valer los méritos

propios. También el señor Donadeu, con su lento ritmo al hablar, glosó el tema recordando intervenciones

suyas de hace un año.

Para acabar diremos que los investigadores especialistas en historia contemporánea estarán de

enhorabuena; esa historia que nunca se podía dar en nuestros centros educativos porque a final de curso

aún se estaba con suerte, allá por la llamada guerra de la Independencia. Y es que los documentos de la

Generalitat llavados a Salamanca en 1939 volverán al lugar del que nunca debían haber salido.

Antoni Plaja i Mateu

 

< Volver