Autor: Rexach, Alfred. 
   El estilo Socías, una operación de alcance     
 
 El Correo Catalán.    22/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El "estilo Socías", una operación de alcance

Una máquina implacable ha ocupado el sillón de la alcaldía de Barcelona. Se llama José María Sodas

Humbert. El pleno de ayer, primero presidido por el nuevo alcalde, sirviá para confirmar los pronósticos

formulados por quienes ya le conocían de su anterior etapa corno delegado provincial de Sindicatos. Se

trata de un político experto pese a su relativa juventud —42 años—, que da constantemente la impresión

de saber perfectamente cuáles son sus objetivos y parece absolutamente decidido a llevarlos a cabo.

La manera de conducir la sesión plenaría de ayer reveló tanto un escrupuloso cumplimiento de la

normativa, como una amplia interpretación de la letra. De esta manera, el pleno se desarrolló con

prolijidad en los debates; pero sin apartarse un milímetro de los deseos del nuevo alcalde, quien en más de

una ocasión recalcó que era él quien llevaba el timón. Las formas corteses, pero tajantes y no exentas de

sarcasmo, de Socías aterrorizaron —o a si nos lo pareció— a un pleno de concejales que, salvo conocidas

excepciones, tiene más de pusilánime que de combativo y es más inclinado al «sí señor" que a las

actitudes críticas y creativas.

En la aceptación clara de toda clase de Intervenciones, fuera cual fuera su tema y tono, y en la generosa

concesión de tiempo para que se hiciera uso de la palabra; cabe concretar dos de los detalles más

positivos advertidos en el pleno de ayer. Sin embargo, Socías fue estricto e Inamovible en la dirección de

los debatea. Así, en varias ocasiones negó la palabra a quienes ta habían solicitado a destiempo y en otras

cortó de raíz cualquier intento de polemizar: al margen de lo previsto reglamentariamente. Esto en cuanto

al aspecto "técnico" del estilo del nuevo alcalde.

Por lo que respecta a la valoración propiamente política es posible presumir que Socías tiene la intención

de jugar con habilidad cartas «integradoras». Sus repetidas referencias a la necesidad de negociar con las

Asociaciones de Vecinos su declarados propósitos de constituir comisiones de tradaio con participación

ciudadana, y sus nada veladas llamadas a la colaboración de «/os que quieran colaborar», ¡unto con ¡a

sequedad de su actuación cuando , el rumbo de los acontecimientos se apartaba da sus deseos, permiten

un intentó de valoración de sus mas profundas motivaciones políticas. Si se piensa que el Consistorio

barcelonés tiene la carcoma del descrédito profundamente infiltrada en su préstigio ante la ciudadanía, y

so recuerda además que el próximo año traerá elecciones municipales, no resulta descabellado suponer

que José María Socías Humbert ocupa su puesto actual con el encargo bien concreto y la bien definida

Intención da restaurar aquel prestigio. Asi sería posible afrontar el proceso electoral sin temor a un

descalabro y con la esperanza de que un hombre de confianza —el mismo Socias, presumiblemente—

ocupa un puesto de tanta trascendencia política como la alcaldía de Barcelona.

Ayer ta aprobación de una moción tan significativa cómo la adhesión del Ayuntamiento al Congrés da

Cultura Catalana y la diplomática solicitud de amnistía dieron et tono de lo que Socías (léase el Gobierno)

está dispuesto a ofrecer, para conseguir que la oposición más proclive ai pacto se integre en la linea del

réformismo. Pero la enérgica personalidad de Socías y su afinidad con Suárez y Martin Villa autoriza a

preguntarse qué puede suceder con los que no crean en este juego.

A. R.

 

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