Monseñor Jubany habla sobre la amnistía. 
 Comparto los deseos de un más amplio perdón para los encarcelados  :   
 El arzobispo de Barcelona condena los secuestros y el terrorismo como fenómenos de unas determinadas afirmaciones políticas. 
 ABC.    04/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. MARTES 4 DE ENERO DE 1977.

MONSEÑOR JUBANY HABLA SOBRE LA AMNISTÍA

«COMPARTO LOS DESEOS DE UN MAS AMPLIO PERDÓN PARA LOS ENCARCELADOS»

El arzobispo de Barcelona condena los secuestros y el terrorismo como fenómenos de unas determinadas

afirmaciones políticas

Barcelona, 3. (Cifra.) El cardenal arzobispo de Barcelona, Narcís Jubany, se refirió al tema de la amnistía

en la misa celebrada en la catedral de la ciudad con motivo ele la Jornada Mundial de la Paz.

«De la misma manera que todos abominamos cualquier tipo de violencia —dijo—, también deseamos que

el orden de la vida pública, elemento característico de -la paz, encuentre en la libertad, como dice el

Concilio, un equilibrio cada día mas humano precisamente, partiendo de esta última convicción, se han

levantado voces pidiendo a las autoridades competentes una amnistía más amplia y generosa para los

encarcelados. Se trata de un deseo que yo comparto con todos vosotros y que ha asumido solemnemente

el Consistorio de nuestra ciudad.»

Por otra parte, al referirse a la necesidad de la defensa de la vida humana, el cardenal arzobispo de

Barcelona condenó todo tipo de violencias; así dijo: «La defensa de la vida humana, medio indispensable

para la .paz- entre los hombres, afecta no solamente a todo aquello que se opone a la misma vida en su

totalidad, sino también a cualquier forma de agresión que constituya una violación de la Integridad de la,

persona humana. Podemos citar, por ejemplo, las mutilaciones, las torturas o tormentos corporales o

mentales, los Intentos de coacción espiritual, y, sobre todo, por la importancia que han. tomado

últimamente, en todo el mundo y también en nuestra nación, los secuestros y el terrorismo, como

fenómenos de unas determinadas afirmaciones políticas o sociales.»

En este mismo orden de cosas, el doctor Jubany se refirió finalmente al problema del aborto. «Ya sé —

afirmó al respecto— que no es éste el momento de hacer un análisis completo de las razones serias que

apuntalan la doctrina de la Iglesia. Pero una reflexión elementa] nos asegura que despreciar, amenazar,

negar o suprimir la vida que comienza en el seno de la madre es el camino para llegar a despreciar,

amenazar, negar o suprimir la vida de las personas adultas. Estad seguros qué admitir la licitud del aborto

y rechazar la guerra es una especie de contradicción y separar la guerra del aborto es una postura injusta:

porque equivale a utilizar dos medidas diferentes ante una realidad única como es la defensa de la vida

humana. La vida de un niño no está a merced de nadie; porque nadie tiene el derecho de suprimirla.»

 

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