Declaración de Tarradellas. 
 La Generalitad, de acuerdo con las organizaciones políticas del país, debe pactar directamente con el Gobierno de España     
 
 La Vanguardia.    07/01/1977.  Página: 17-18. Páginas: 2. Párrafos: 33. 

DECLARACIÓN DE TARRADELLAS

"La Generalitat, de acuerdo con las organizaciones políticas del país, debe pactar directamente con el

Gobierno de España»

Estima agotadas las actuales instancias unitarias y pide ¡a creación de un organismo que asesore sobre la

poltica a seguir

Cree equivocada la política de pacto con la oposición y se manifiesta partidario dé la unidad como fuerza

negociadora

Publicamos a continuación !a versión castellana íntegra da !a deelaraétón que ayer efectuó en París el

señor Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat cte Cataluña en el exilio.

En primer lugar quisiera disculparme ya que como sabéis la fecha prevista para estas declaraciones era la

del 31 da diciembre. La causa del retraso se debe a tinas visitas recibidas la semana pasada que me

emocionaron y que agradezco profundamente: se trataba de ciudadanos* de Catalunya u originarios de

otras tierras de España. Su voz y su consejo son para mí tan importantes como puedan ser la voz y el

consejo da los nacidos en, tierras de Lleida, Girona, Tarragona y Barcelona. Nuestras conversaciones

reflejaron una mutua comprensión y creo que la confianza que los inmigrados manifestaron al pueblo de

Catalunya cuando pudieron hacerlo, antes de la dictadura del general Franco, deberá expresarse puesto

que sus ideales de Hbertad ,y da progreso, su patriotismo y sus intereses les de* muestran que « nuestro

lado, y nosotros con ellos podremos alcanzar lo que todos deseamos.

AI mismo tiempo, (10 considerado qua tenía el deber de recibir otras visitas solicitadas a última hora,

cuyo objeto era informarme sobre el pensamiento político respecto a Ig Generalitat, en el presenta y en el

futuro, de ciudadanos de Catalunya vinculados al régimen franquista qua ahora sirven a la Monarquía.

Después de Jas conversaciones que sostuve con pasados representantes da todas las fuerzas de Catalunya

me parecía que e! deber de presidente de todos los catalanes me obligaba a conocer también sus puntos de

vista. Por primera vez desde hace cerca de 25 años que tengo el honor de representar la Generalitat de

Catalunya me dirijo directamente al pueblo para dar a cono-cec mi pensamiento y mí actitud en es» tos

momentos difíciles, pero también muy ésperanzadores para Catalunya.

Durante ests Jargo período como ya sabéis iría he dirigido con frecuencia a los catalanes, da forma

pública y privada, instándoles a que permaneciesen fieles a la Generalitat rogándoles que realizasen,

juntos el esfuerzo necesario para construir nuestra unidad, única solución para alcanzar -nuestra victoria.

Nunca he deseado Intervenir en los problemas políticos internos, por considerar qué ésta no era mi

misión. Mi tarea ha sido, es y será unir y no intervenir en las divergencias que puedan existir entré los

partidos políticos. Esta actitud tía sido positiva y hoy podemos ver cómo Catalunya exige unánímenta la

restauración de la Generalitat. Si hay discusiones entre nosotros, naturales por lo demás entre demócratas

y personas de talante liberal, no son tan profundas que nos impidan ´marchar juntos hacia tos objetivos

que debemos alcanzar.

Convencido desde el principio da que llegaría el día de nuestro resurgimiento de la recuperación de la

personalidad nacional de Catalunya, me negué a formar un gobierno en e1 exilio. WÍ8 per-iTiito

recordarlo ahora, porque alguno» catalanes quizá lo ignoran y otros pueden haberlo olvidado.

Entonces creí que mi acción tenía que situarse por encima de las actividades de Jos partidos. Era evidente

qua de haber aceptado fas sugerencias y las presiones que recibí para que constituyera un. gobierno o un

consejo hubieran surgido graves; perturbaciones y quien sabe sí, a pesar del patriotismo de sus miembros,

no se habría llegado a una situación semejante a la da Euz-kadi en la actualidad. SI observamos las cosas

con atención veremos que lo que sucede es tanto Un conflicto con e! Gobierno de España como una

oposición de generaciones ilo qua ha provocado las violencias que todos lamentamos. Indudablemente

Catalunya ha evitado esta coyuntura dramática gracias en parte a mi decisión da no formar gobierno y de

no Intervenir, en te política da los partidos,

Una realidad nueva

Todos sabéis que en los últimos años han existido en Catalunya diversos organismos a los que quiero

manifestar mi profundo agradecimiento porque, habiendo reconocido ja Generalitat de Catalunya tanto en

el momento de ser constituida como después, siempre he estado informado por »us dirigentes y nuestras

relaciones han sido cordiales. Distintas reuniones en París dan fe de ello y por lo tanto quiero hoy

expresar mi agradecimiento a todos los partidos y organizaciones que han participado en la Assemblea dé

Catalunya y en el Consell de Forces Polítiques, así como a ´los grupos qua se han mantenido a! margen de

dichos organismos y han te-, nido la atención de manifestar su fidelidad a nuestras instituciones y » eu

presidente.

Es evidente qus te situación actual de España tiena que ver ´muy poco con la de los tiempos da la

dictadura franquista´. Esa realidad nos obliga a trabajar más que nunca para recuperar nuestras propias

instituciones de Gobierno. Nos exige también asumir responsabilidades, y teniendo en cuenta ¡os peligros

qua nos acechan mantener una línea bien clara y precisa, con ei deseo da transformar Catalunya en el país

que todos deseamos,

Con tal propósito, recordaréis que en su día hice pública la idea d© constituir una Assemblea Nacional

Provisional, ¡Idea que fue bien recibida. Como dija ya en el momento de anunciarla no tenía la Intención

de formarla inmediatamente, ya que existían en Catalunya distintos organismos unitarios a los que me>

pareció que correspondía •la decisión de trabajar en este sentido. E! Partit Socialista de Catalunya

(Congrés) recogió la sugerencia y presentó un proyecto de Cambra Nacional Provisional en la segunda

reunión que tuve en París en el Consell de Forces Politiquea de Catalunya.

Los partidos que integran este organismo acogieron con simpatía te Idea de una Cambra Nacional

Provisional y de acuerdo conmigo encargaron a dicho partido ´la redacción de un proyecto. A causa de

ciertos Imponderables d© |a política catalana en ¡os que no debo intervenir Ja Idea del PSC (C) no pudo

cristalizar y por otra paite 69 ha producido on hecho gravísimo qua recuerda en "parta Ja época da

principios de ests siglo, cuando determinados partidos españoles ´Intervenían en la política catalana. Hay

qu© tener la valentía de reconocer que gran paite da las divergencias actuales entre.´lag distintas fuerzas

políticas catalanas no se deben a problemas estrictamente internos sino a la intervención o a la no

intervención que los catalanes debemos tener en la política de tos partidos españoles, machos de los

cuales no respetan nuestros derechos, e Incluso los combaten. En necesario ´observar serenamente,

objetivizar y con toda objetividad esta situación porque, de no hacerlo así caeríamos en un confusionismo

qua nos impedirían alcanzar nada positivo.

Por tal razón, accediendo el ruego da casi todos los partidos y organizaciones catalanes y a tos

sentimientos y deseos de -la inmensa mayoría ds los ciudadanos da Catalunya, creo llegada el momento

de plantear te cosas con claridad con el fervoroso deseo da en-contrae la solución positiva,

En busca de la unidad Es evidente/ qua ja Assemblea da Catalunya ya cumplió con su «jomado que

siempre merecía rol elogio y lo merece todavía, porque eupn movilizar a nuestro pueblo en los momentos

difíciles en que era necesario el restablecimiento de la Generalitat, Respeto y felicito también a todos los

partidos que integran e>! Consell de Forces Polítiques da Catalunya, portjua dejando de lado los últSmoa

meses vemos que su trabajo en pro de ´la onidad y en defensa de -la Generalitat ha side muy eficiente.

Quiero también expresar mis emocionados respetos y mí profunda estima por todos aquellos qo», galados

por una inalterable fidelidad a ía ¡ib» tad o por un alto sentido de responsa* Mudad cívica, han sidis

víctimas d» la represión. Sobre todo quiero senalfr ««& nunca podremos olvidar a quienes per. dieron la

vida en Ja tacha poy Catalunya y por sus ideales, y que nos han dado el ejemplo da su sacrificio. Pero en

e! día da hoy Jas citadas instancias imita* rías, como es da dominio publicó, refle» Jan posiciones

distintas y & veces irrs« conciliables, y hasta en el seno da las mismas los desacuerdos son teles qua

impiden todo acuerdo sobre ´Ja política a realizar e incluso sobre éu aplicación práctica.

Por esta razón, quiero Insistir una vea más para que todos 4ta ciudadanos da Catalunya, estén o no

integrados en alguna de dichas ´¡instancias, consideren Ja situación actual y lo que es necesario hacer para

resolverla. Por mi parte diré que aceptaré estudiar cualquier iniciativa qu© tenga como objeto alcanzar la

unidad. No se trata atora de reiterar mí propuesta de ana Asamblea Nacional Provisional o de preconizar

la Cambra o da plantear la creación de an ´Consell u otra organización ¡institucional. Ño es una cuestión,

de palabras. Se traía de encontrar coincidencias positivas anís te situación en que nos encontramos.

Por tanto, ©n cumplimiento da mis deberes y teniendo en´cuenía los ruegos y Jas Indicaciones qua hs

recibido da todoa tes estamentos y todos los ta-geres da Catalunya he creído que debía di´rtgiiims a todos

para recabar op¡. níones y consejos y después todos ellos adoptar la mejor solución. Aun. que presiento

qoe determinadas organf. zaeioneg que sostienen condioionalmenta el régimen político español actúa!,

•no-quieran´tal vez irse a esa corriente de opinión qué exige el restablecimiento de nuestros derechos íes

pediré también que quieran Estudiar mi propuesta par sus miembros ciudadanos ds Catalunya pensando

única, y excilusivamenía envíos Intereses e ideales de nuestra país, con el´ fin da evitar qoe saiga en

nuevas y trágicas convulsiones. Convulsiones que sólo podremos evitar si es« tamos de ¡acuerdo en «ana

verdadera

La Generalitat debe pactar directamente con el Gobierno anidad d» acción, llena do nobles

coincidencias!. Nadie puede negar que es posible continuar con el planteamiento de los problemas de

entes porque además sarta un grave error.

Necesidad de un consejo asesor

Hay que saber lo que se quiere y s© pueda hacer, teniendo en cuenta las actuales circunstancias. Por lo

tanto, entes de las elecciones del Parlamento español debería constituirse un organismo onítarto que,

mientras no se restablecí e-«A el Parlament de Catalunya, tendría por función asesorar y proponer al

presidenta de la Generalitat la política que «e ha de llevar a cabo tanto en lo referente a la política

española como en la política de Catalunya. Es evidente que el presidente de Ha Generalitat no podrá

realizar una política si previamente no ha sido aprobada por la mayoría del citado organismo. Este último

está debidamente institucionalizado y en consecuencia el decreto da constitución y Jas disposiciones para

•sa aplicación serán publicados en el diario oficial de la Generalítat da Catalunya.

Al empezar este año esperanzador para Catalunya y para todos Jos pueblos do España considero qua es

mi deber reivindicar una vez más el restablecimiento de la Geneiralitat de Catalunya, la amnistía política

total y la legalización do todos tos partidos políticos film exclusión.

Es evidente qqe si en la política interior da Catalunya han sido posibles amplías coincidencias, entre

todois los ciudadanos, como lo demostró atarántente la Diada Nacional de 11 de septiembre, hemos da

lamentar que la intolerable Intervención da ciertos partidos políticos españoles en nuestra vida nacional

haya debilitado una situación que era irreversible. A causa da graves hechos, los catalanes se hallan

divididos por problemas partidistas y de pros el i-tlsmo exterior. No tenemos nada que hacer con estos

problemas. Por otra parte, ya sabemos qua muchos1 de estos partidos han sido, son y serán nuestros

adversarios. Aceptamos, porque somos un pueblo tolerante, lias opiniones políticas da todo el mundo,

pero no podemos ir e remolque de aquellos que siempre han fracasado políticamente y tenemos qua

seguir sus propósitos dirigidos, aunque algunos quieran disimularlo a! Impedir que Catalunya recobre la

Generalitat

No al aventurerismo político

Esta política desgraciadamente secundada durante las últimas semanas por algunos catalanes que hasta

hace poco proclamaban e diestro y siniestro nacionalismo y sa fidelidad al país, me recuerdan otros

tiempos y otras sirenas que Catalunya tuvo la ocasión de vivir en vísperas de sus desastres nacionales. Por

lo tanto, estoy seguro que muestro puebJo se negará a seguir el aventure-risTYio político, venga da donde

viniere, fuera quien fuese, el que lo represente, porque «aben muy bien que da nuevo vendrían trágicas

consecuencias. No es verdad que me desentienda de los problemas de {a política general del país, te epe

no quiero y estoy seguro de in-terpretai* a todo nuestro pueblo, es que se repitan hechos que por haber

Catalunya intervenido en ellos, causaran tantas penas y tantas decepciones.

Cataluña no es un partido

Loa catalanes tenemos anos derechos y por lo tanto unos deberes, como todos loa demás españoles, pero

éstos últtmos no deben olvidar que nosotros tenemos otros derechos y otros deberes que dimanan de

nuestras instituciones a tes que siempre mantendremos nuestra fidelidad. Aquellos que no quieren tenerlo

presenta en todo momento cometen en grava error, Catalunya no es un partido político, Catalunya es una

nación que posee ciña Constitución representada por on Estatut de 1932 que nuestro pueblo aceptó y la

dictadura abrogó. Y no podemos creer que la Monarquía mantenga la misma actitud. Esta personalidad

institucional y jurídica • está representada por el de la Generalitat. Tenemos una bandera que todos

debemos ondear por doquier, con emoción y alegría, y tenemos un himno.

Estas cuatro expresiones da nuestra Racionalidad, tan queridas por nuestro pueblo, Teareíentah muestra

Identidad indestructible, y hemos de velar para mantenerlas íntegramente. Cuando un pueblo se define

por unas realidades da esta ´naturaleza, cuando un pueblo ha demostrado su capacidad de gobierno a

través de la Mancomunitat y de la Generalitat, cuando, como el nuestro, ha provocado una renovación de

las costumbres políticas, no puede en -modo alguno poner ai1 servicio; de cualquier partido político

español ni nuestras aspiraciones ni nuestras responsabilidades.

Por cuanto acabo de manifestar, he creído siempre, y creo, que la Generalitat, de acuerdo con las

organizaciones políticas del país, debe pactar directamente con el Gobierno de España incluso si no es de

nuestro agrado. Me obligan a ello deberes hacia, el país y !a confiarla aue éste me ha otorgado.

Hemos de pactar teniendo constantemente presentes la defensa de nuestros intereses políticos,

económicos y sociales. Los que se oponen a tal política, ¿están dispuestos a luchar contra el Gobierno con

todas las consecuencias que ello implica, o bien la pasión proseHtista de unos, la vanidad desenfrenada da

otros, han de obligarnos a aceptar posiciones que no tienen.Ja menor credibilidad entre te opinión

pública? ¿O es que debemos admitir la política de aquellos que en Catalunya son nacionalistas fervorosos

llamándose defensores da nuestros derechos, que en Madrid sa postergan ante el Gobierno y la oposición

a la que hace toda clase de concesiones? ¿Cómo es posible que afirmen combatir al Gobierno actual

cuando ya han aceptado participar en las elecciones sin conocer previamente las condiciones en que éstas

se desarrollan? Así, ¿quieren presentarse ante eJ pueblo como tina oposición seria y representativa o

pretenden simplemente que los catalanes ayudemos a ocultar sus debilidades y sus ambiciones

personales?

Además, ciertas organizaciones se oponen a que Catalunya pacta directamente con el Gobierno, pero

observamos el hecho insólito de que no cesan de buscar pactar por su cuenta con el citado Gobierno y

obligan a los cata: lañes, integrados en la Plataforma de Organismos Unitarios, a renunciar al tercer punto

de la Assemblea de Catalunya que exige el Estatut de 1932, que hoy unánimemente nuestro pueblo

reclama. Esta política da claudicación es contraria a los intereses irrenunciables de Catalunya, y por lo

tanto, nunca la aceptaré. No ignoro que en España existen fuerzas de oposición que con un alto, sentido

de responsabilidad desean modificar las actuales estructuras del Estado. Tal actitud merece mi respeto,

porque entre dichas fuerzas y nosotros hay coincidencias y deberes recíprocos, pero sa nos exige, como

ha sucedido últimamente, que Catalunya renuncie a sus derechos fundamentales fomentando de este

modo su propio suicidio. Quiero manifestar claramente que no lo aceptaré. Esta política es combatida por

algunos catalanes, pocos por suerte, deslumhrados por una política española que siempre ha fracasado

totalmente en Catalunya. Nosotros, los que en esta ocasión hemos mantenido un pensamiento y una

actitud claros y precisos respecto a las relaciones de Catalunya con Jos demás pueblos de España, somos

atacados por quienes creen que la mejor manera de obtener responsabilidades del Gobierno de España

consisten en apoyar una política centralista en Madrid y realizar en Catalunya una política que quieren

hacer pasar por nacionalista.

Fieles aliados de la democracia española

Esta doble actitud no es válida y es contraria a los intereses de Catalunya. Mereca total y firme repulsa el

hecho de que en Catalunya se practiqué una política qua quiere representar la defensa de nuestra

personalidad mientras que en Madrid se haga una política totalmente opuesta creyendo qua Jos

ciudadanos de Catalunya no se darán cuenta y la aceptarán.

Pido a todos Jos catalanes reflexionen seriamente ante esa actitud. Los problemas son Claros y precisos.

Ignoro qué rumbo tomará mi vida, pero todos han de saber que nunca aceptaré deslealtades para con

nuestro pueblo que siempre como hasta ahora ha hecho mantener fidelidad hacia quienes han luchado y

luchan para qua Catalunya sea un pueblo libre en el que sa pueda vivir sin el temor y la angustia de un

futuro incierto. Los catalanes siempre hemos jugado limpio y debemos hacerlo una vez más porque

únicamente así seremos respetados por el Gobierno y la oposición. Esta. tiene que saber que, como he

repetido a menudo, nosotros hemos sido y somos los fieles aliados de la democracia española. Esto no

significa, sin embargo, que tengamos que convertirnos en su satélite.

Finalmente, he de insistir en un hecho extraordinario. Aunque desde hace meses la oposición española

quiere ser recibida por el Gobierno hasta hoy no lo ha conseguido y en cambio el Gobierno ha llamado a

la oposición catalana. Esto demuestra el peso que tiene Catalunya y significa también que nuestro pueblo

no necesita la ayuda de una oposición aunque no llega a ponerse de acuerdo y a saber exactamente lo que

quiere. Ante este hecho po-sititfo he de lamentar sin embargo que el Gobierno no haya tenido en cuenta

que existen en Catalunya otras formaciones políticas que merecen la consideración de ser informadas y

escucha-: das. Es de lamentar que no hayan podido exponer sus propios puntos de vista todas las mujeres

y hombres de Catalunya. Con gran emoción y agradecimiento os pido que estéis convencidos de que,

gracias a-vosotros, volveré como presidente de la Generalitat y lo hsré el día en que mi presencia a

vuestro lado signifique que hemos recuperado la libertad,y quñ rne será posible constituir un Gobierno de

unidad que. con .el esfuerzo de todos, nos. traerá, no lo dudéis, la paz. y el bienestar.

 

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