Autor: Tarín Iglesias, José. 
 Barcelona al día. 
 La muerte inesperada de Josep Pallach     
 
 ABC.    12/01/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

BARCELONA AL DÍA

LA MUERTE INESPERADA DE JOSEP PALLACH

En estos últimos dias el «Partido Socialista de Cataluña» celebró su III Congreso, al que,

incluso, asistió en calidad de Invitado de honor un ministro socialdemócrata alemán. Todo

funcionó a pedir de boca y las sesiones se desarrollaron en un ambiente de extraordinario

civismo, reafirmándose posturas, ya en su mayor parte mantenidas anteriormente, como era

una clara posición anticomunista, como lo demuestra, incluso, los pocos puños en alto del acto,

cosa que hace resaltar un periódico de la mañana. Y, ai final, fue reelegido secretario general

Josep Pallach, que, prácticamente, era el alma y guia de este incipiente partido que,

posiblemente, hubiera podido tener un espléndido porvenir. Y hablo en pasado porque a las

pocas horas ríe haber finalizado las tareas de dicho Congreso un Infarto fulminó de manera

Inesperada a su líder.

• Ha sido auténticamente algo sorprendente y doloroso. A medianoche, Josep Pallach sintióse

repentinamente enfermo. Un terrible dolor le agobiaba, robándole la vida por momentos, tanto

que murió, según me dicen, a cien metros escasos de la Residencia de la Seguridad Social,

donde pretendían llevarle. Con su muerte se cierra un breve capítulo de la política catalana.

Pallach, procedente de las viejas filas del P. O. U. M., exiliado en Francia durante varios años,

habíase mostrado siempre enemigo de una coalición con los comunistas. Indudablemente

habla sufrido en sus propias carnes los efectos de su actuación, y por ello mantenía una actitud

firme. En cambio, era partidario de una amplia alianza electoral catalana que abarcara desde

su partido a fa "Unión Democrática", es decir, que pudiera tener una cierta credibilidad.

• Todavía en este sentido están frescas tus palabras en la sesión final del Congreso. Hablase

formado en la lucha, pero no descuidó su formación intelectual, puesto que aprovechó sus años

de exilio para doctorarse en pedagogía en una Universidad francesa, y desde su regreso a

España estuvo adscrito al Instituto de Ciencias de la Educación de nuestra Autónoma, &n la

que trabajó casi desde su fundación. Hombre de profundas y arraigadas convicciones, creía

sinceramente en una socialdemocracia, y a ella bien puede decirse que entregó su propia vida.

La capilla ardiente, instalada en tos locales del partido, fue visitad/sima durante toda la mañana

y a última hora estuvieron en ella las primeras autoridades.

• En estos últimos tiempos colaboraba asiduamente en varios periódicos barceloneses y su

gran ilusión era poder sacar adelante «El Poblé Cátala», titulo en viejas resonancias que él

deseaba convertir en órgano de su partido. El proyecto estaba muy adelantado e incluso se

habían realizado varias maquetas. Realmente, la democracia pierde a uno de sus más firmes

puntales, porque, por encima de todo, Josep Pallach era persona fácil al diálogo y al

entendimiento, cosa muy Importante en estos tiempos en que la mayoría pretende mantener

sus posiciones a ultranza, sin tener en cuenta la opinión de sus adversarios. En definitiva, ha

sido una baja sensible, porque Josep Pallach era uno de tos que vivía la realidad de su

pueblo.—José TARÍN IGLESIAS.

 

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