Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 La rotura de los equilibrios políticos     
 
 El Alcázar.    14/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

CRÓNICA DE CATALUÑA

LA ROTURA DE LOS EQUILIBRIOS POLÍTICOS

(Una colaboración especial de JAUME DE LLANSA). La defenestración política de don Carlos

Arias con la consiguiente eliminación del Gabinete de su equipo de "hombres fuertes" como

Fraga Iribarne —sin olvidar la amenaza ¡atente que ya se cernía sobre el teniente general De

Santiago, vicepresidente para Asuntos de la Defensa—, fue saludada estrepitosamente por

todos Jos grupos políticos y sus dirigentes de la "oposición democrática catalana"; y la

designación del joven don Adolfo Suárez, que había hecho una fulgurante carrera política bajo

el Régimen de Franco, al amparo del malogrado don Fernando Herrero Tejedor hasta llegar a

ministro secretario general del Movimiento en el qué-fue llamado primer Gobierno del Rey, así

como los nombramientos para los distintos Ministerios, especialmente los políticos, se saludó

en Catalunya por aquellos grupos y dirigentes, así como desde los medios informativos que se

entregaron al colaboracionismo con ellos, con estrepitosa algarabía pues, dijeron; un Gobierno

de "penenes" no podrá mantener las instituciones franquistas, ni tendrá fuerza de respaldo

suficiente para impedir la eclosión "democrática" de las reivindicaciones y de los partidos

catalanistas, "sin exclusiones".

Paralelamente, las fuerzas y sectores sociales insertas en el Movimiento o significadas por

darle a éste apoyos y alientos personales, operativos incluso periodísticos, consideraron que la

situación abierta y la explosión de actividades ya públicas de grupos y partidos catalanistas de

izquierda así como socialista y comunistas "catalanes" que conviertieron en banderas

emocionales y de agitación todos los más sensibles sentimientos catalanes para movilizar y

agitar "masas" en reuniones mítines, en conflictos sociales y laborales diferenciadores tí& los

del resto de España, en páginas y páginas de periódicos y de semanarios de- información

general; consideraron, digo, que dicha situación global, que aumentaba ante la aparente y

pública debilidad inicial del Gobierno Suárez, incrementada por sus. propias contradicciones

internas, suponía —en la estimación de las aludidas fuerzas sociales, insisto— algo así como el

"canto funeral" del Movimiento y del Régimen que había presidido Franco durante treinta y

cinco años, lo que, repito que en su estimación, les exigía por defensa propia y de intereses

"desprenderse" de sus anteriores y "leales" compromisos operativos y aproximarse al

"ambiente nuevo" para negociar adhesiones o neutralidades para salvar la mayor parte cíe lo

que habían logrado durante la larga etapa de paz social y política de Franco.

Así se produjo en Catalunya la rotura de los equilibrios existentes políticos, sociales y laborales,

económicos y salariales, de relaciones normalmente negociadoras entre tos sectores

empresariales, de trabajadores y sindicales, en todos sus ámbitos equilibradores.

De esta forma entró Catalunya en su etapa más tensa y conf lictiva desde hacía cuarenta años,

al iniciar su andadura hacia la institucionalización de la "democracia" el Gobierno Suárez.

DE LA "RUPTURA" UNIDIRECCIONAL DE CATALUNYA A LAS CONCESIONES "TÍMIDAS"

VAPULEADAS Y RECHAZADAS

Con ímpetu y agresivo y gritón movilizador y clamante, sin respeto de ninguna clase hacia

Leyes e Instituciones todavía en vigor, colectivos, grupos, partidos y prepartidos, "sindicales" de

diversas siglas, y organismos "culturales" catalanes y catalanistas, socialistas, y comunistas en

estupefaciente floración —incluso el organismo para-eclesial denominado "Justitia í Pau" —se

lanzaron con coraje y apetitos desmelenados de captación de atenciones y militantes a dominar

las calles y las plazas de la geografía urbana catalana, enfrentándose con desparpajo o con

cinismo a las autoridades responsables de conceder o negar autorizaciones para actos

públicos, para emisión y lanzamiento de propaganda multidiversa, de agitaciones callejeras a

las que denominaban "manifestaciones democráticas", de distribución de panfletos y

publicaciones ilegales, de enarbolahnientos de banderas separatistas y comunistas, de

discursos y comunicados de caracteres claramente subversivos, al tiempo .que lanzaban a las

"masas" a enfrentamientos contra las Fuerzas del Orden Público contra cuya acción

protestaban seguidamente con exigencias y denuncias increíbles, mientras. de otra parte,

acusaban de "represoras y antidemocráticas" a las autoridades responsables que cumplían con

su misión y con las órdenes del Gobierno por negar autorizaciones y ordenar "represiones"

Así, "conquistaron plaza y calle" grupos y colectivos de clara composición ilegal como, por

ejemplo la "Asamblea" y el "Consell"; la "Convergencia" de Jordi Pujol; los diversos partidos

socialistas y social-demócratas de Pallach, Raventós y Casanovas las "Esquerras" de Trías

Fargas y Heribert Barrera; los "independientes´´ de Smir y Seníllosa; los radicales separatistas

PSAN y "Front Nacional d´Alliberament de Catalunya"; los comunismos del PSUC, PTE, ORT y

"Movimiento Comunista de Catalunya", así como las "sindicales" CC.ÓO., USO, .UGT, CNT y

"Solidarítat Obrera de Catalunya". Sin olvidar dos organismos o entidades "culturales" de clara

actuación catalanista y muy poco española, ihdentificadás con aquellos grupos —una antigua,

otra de reciente creación—, cuales son el "Omniun Cultural" y el "Congrés de Cultura Catalana"

creado al amparó del Colegio de Abogados y con pretensión de dominio cultural-político sobre

"Els Paísos Catalans", es decir, Catalunya, Baleares, País Valenciano, y lo que los catalanistas

llaman "Catalunya Nord" o sea el Rosellón francés.

Se coordinaron todas esas "fuerzas" —contando con el apoyo publicitario e informativo de

periódicos y periodistas comprometidos— para retar al Gobierno Suárez dando, primero, la

orden del inicio de la "Marxa de la Llibertat" a pesar de que el Gobierno había ratificado la

prohibición de la misma por parte del anterior Gabinete, en pleno verano y época turística, lo

que produjo constantes enfren-tamientos, numerosas detenciones y abundantes multas, y un

sensible deterioro de la Autoridad y de la paz ciudadana en los puntos más sensibles

geográficos y humanos de Catalunya. Se desencadenó la agresiva y dura campaña de

exigencia de "Ayuntamientos democráticos", con la presionante recogida de firmas en la vía

pública y en las viviendas privadas. Fue montada y desarrollada la "operación amnistía",

también con sofocante y amenazadora moralmente exigente petición de firmas en las calles y

en las casas, aunque la "operación" fue un semrfracaso pues, a pesar de haber ampliado el

plazo que los organizadores se habían fijado, se quedaron bastante antes de mitad del camino

del millón de firmas que anunciaron conseguirían. Inmediatamente se montó la campaña y

agitación con convocatoria de manifestaciones en toda Catalunya bajo el triple slogan de

"Llibertat, Amnistía, Estatut d´Autonomía", con proliferación de "senyeras" catalanistas, de gritos

de "Visca Catalunya Lliure", multiplicación de gritos subversivos de puños cerrados en alto, de

flamear de banderas comunistas, de impresionante floración de "pintadas" de todos los signos

y exigencias. Para finalizar con la convocatoria estridente y "no negociable" de la "Diada del II

de septembre" evocadora del enfrentamiento de Catalunya con el Gobierno de la Nación cuyo

himno es el separatista y el revolucionario de "Els Segadors"; convocatoria y acto que tuvo la

significación de una increíble negociación de "tira y afloja" entre los organizadores y el

Gobierno mediante la acción de intermediario del gobernador civil de Barcelona señor Sánchez

Terán; "Diada" que, al fin, fue autorizada con la condición de que su escenario no fuese

Barcelona capital y sí alguna localidad alejada "discretamente" de la urbe; "Diada" que,

asimismo y no sólo su acto central en San Baudilio de Llobregat, fue un sémifracaso por no

haber logrado la gran movilización catalanista que se propusieron los organizadores ni,

tampoco, que todo el ámbito geográfico y urbano de las capitales, ciudades y poblaciones de

Catalunya se poblasen masivamente de banderas catalanas.

La presencia del Rey, en unión de su esposa doña Sofía, en Catalunya y en viaje oficial, fue

valorada por los catalanistas más positivamente por las palabras en lengua vernácula que don

Juan Carlos pronunció en el Salón del histórico Palacio de El Tinell, que por la auténtica y

entusiasta asistencia del pueblo catalán sencillo en las visitas que efectuaron los Reyes a las

diversas capitales y algunas comarcas catalanas, alguna de ellas bajo torrencial lluvia como fue

el caso de Gerona y Olot, ésta capital de la comarca de La Garrotxa.

La culminación estratégica de todas esas situaciones y "operaciones" consistió en la

resurección de dos cadáveres catalanistas anteriores a nuestra guerra: la "Generalitat de

Catalunya" y la de su "presidente" el viejo Josep Tarradellas. (Por haber tratado en recientes

crónicas este "contencioso" en sus diversos-aspectos funcionales, de negociación y

disentimiento de partidos catalanes con aquél y de todas sus variantes políticas, considero es

ocioso amplíe este tema).

El año 1976 —en relación con la problemática que he presentado —terminó con la

autodisolución de la "Comisión para el Estudio del Régimen Especial para Cataluña", cuya

penúltima sesión se celebró en Tarragona, inmediatamente después de la sesión plenariá,

celebrada en la espléndida "Fontana D´Or" de Gerona, en la que se remataron los "dossiers"

definitivos a elevar al Gobierno, siendo los demás de aparente impacto catalán los que

estipulaban la cooficialidad del catalán con el idioma nacional, y la óreación futura del "Consell

General de Catalunya" que habría de ser compuesto por diputados y senadores catalanes

elegidos en las elecciones generales, así como por representantes cualificados y electos de las

Diputaciones Provinciales. Se preparó en ía Diputación Provincial de Barcelona — hoy´"Palau

de la Generalitat", nombre "recobrado" por una maniobra a la que no quiero referirme— un acto

solemne para que en él el presidente del Gobierno señor Suárez recibiese los aludidos

"dossiers" y les diese carácter oficial de "asunto de Gobierno". Causas dramáticas de todos

conocidas obligaron a aplazar tan solemne acto. Cuando se celebró, para los catalanes, y sus

grupos y partidos, pasó "sin pena ni gloria"; las concesiones "tímK das" asumidas por el señor

Suárez y proclamadas por él en su "discurso, fueron vapuleadas sin piedad y rechazadas en

comunicados de sus dirigentes y de Tarradellas con lenguaje áspero y de contundencias casi

brutales.

Esas acciones de los partidos y colectivos catalano-catalanistas, los discursos mitinescos y los

comunicados de exigencia y recusaciones de sus dirigentes que tenían y tuvieron asombrosa

cantidad de espacios en los periódicos catalanes —incluidos los de "Prensa del Movimiento"—,

diarios y constantes y entusiastas portavoces informativos y de comentarios, marcaron y

significaron la ruptura unidireccional de la Catalunya política que he intentado reflejar. Así, esa

Catalunya, que no es la total ni la de todos los ciudadanos catalánes o no catalanes que en ella

viven y trabajan, se situó polémicamente frente a España; y ello, a pesar de que algunos

partidos y algunos de sus dirigentes actuaron y siguen actuando (remito a los lectores a

crónicas recientes) estratégicamente de un modo un poco diferencial con Tarradellas y los que

le apoyan sin fisuras al unirse a la "oposición del Estado Español" para negociar colectivamente

el "paso de España a la democracia", que estiman ellos es condición válida para conseguir los

logros para Catalunya mucho mejor que tratar aisladamente Catalunya —la suya

políticamente— como un todo con el Gobierno "del Estado Español".

ALGUNAS REACCIONES VALIENTES

En medio de esa vorágine constantemente agresiva y con voluntad y dominio dictatorial de la

calle de los muros de las casas, de los medios informativos, es de justicia destacar algunas

reacciones valientes catalano-españolas de defensa y mantenimiento de los valores esenciales

de Catalunya como Región con personalidad propia, pero sin perder ni dejarse arrebatar su

condición de españolidad informando vigorosamente su catalanidad.

Algunas reacciones valientes, digo. Las acciones organizativas, de presentación y de

movilización de "Unió Catalana", motorizada por ese político catalán español de talla que es

Santiago Udina Martorell, en unión de sectores y personalidades que se congregaron y se

congregarán en torno al "Pacte Cátala" de Hpstalrich; los movimientos organizativos, discretos

pero eficaces, de UDPE; la persistencia en lealtades evolucionadas y en su desarrollo de

entidades del Movimiento como Guardia de Franco y Combatientes, así como la presencia

activa de nombres y mujeres de. otras entidades del Movimiento, aunque con frecuencia sean

individuales y no de agrupación; la presencia notable de catalanes en actos y manifestaciones

públicas de indudable resonancia ciudadana y política, entre las que hay que destacar la

manifestación en las barcelonesas Atarazanas, en la Plaza de San Jaime de la misma

Barcelona, la movilización el 20 de noviembre hacia la Plaza de Oriente madrileña, y el singular

acto celebrado en Figueras —capital del Alt Empordá gerundense—, protagonizado y

catalizado por ese arrollador político y sindicalista .que es Juan García Garres.

BREVE RESPUESTA A POSIBLES PREGUNTAS O INCREPACIONES

Periodista avezado, no digo si en poca o en mucha calidad, sé que habrá lectores que al

terminar de leer esta crónica especial se preguntarán, unos, porqué he presentado un

panorama político catalán tan duro, conflictivo, negativo o sombrío, y sé que otros me

increparán, tal vez-airadamente por no haber presentado con su correspondiente valoración

aspectos más optimistas q positivos, siempre hablando políticamente, de la realidad situacional

y de problemática de mi Catalunya de España tan querida y que tantas preocupaciones

despierta entre los catalanes y los españoles todos al inicio de 1977.

Sinceramente debo decirles a todos que puedo-estar equivocado, aunque no lo pienso yo así.

La realidad política de Catalunya fue y es la que yo he presentado; y sí tienen dudas, les remito

á lo-que informan y comentan los periódicos, los periodistas, los comentaristas especializados

catalanes, incluso a los comunicados, a las denuncias y exigencias de los colectivos y partidos

catalanes que he mencionado repetidamente.

¿Hay esperanzas políticas españolas y catalanas con "seny" para Catalunya? Francamente,

lamento mi ignorancia en este aspecto, no me atrevo a bucear en el proceloso mar de la

futurología. Como periodista puro y como periodista político, catalán y español, describo y

presente con la mayor objetividad posible mi entorno y sus circunstancias. Como lo haré en sus

aspectos muy conflictivos actualmente social-laborales y económicos, en la próxima y última

crónica de las que dedico a la visión global de ja Catalunya del año que acaba de irse de los

calendarios y de nuestras vidas.

 

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