Bajo el lema Soluciones para una década. 
 Casi 2.000 compromisarios participan en el IV Congreso de Alianza Popular     
 
 El País.    13/02/1981.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL PAÍS, viernes 13 de febrero de 1981

POLÍTICA

Bajo el lema "Soluciones para una década"

Casi 2.000 compromisarios participan en el IV Congreso de Alianza Popular

Hoy comienza en Madrid el IV Congreso de Alianza Popular (AP), bajo el lema Soluciones para una

década, frase que precisamente da título al libro blanco que este partido viene preparando desde hace un

año, y cuya presentación —mañana, sábado— constituirá sin duda uno de los hechos más relevantes del

congreso de AP. El libro blanco consta de mil páginas, en las que un equipo de expertos ha analizado y

buscado soluciones para «todos y cada uno de los problemas del país», a diez años vista.

Alrededor de 1.800 compromisarios de toda España debatirán, durante los próximos tres días, diez

ponencias con los temas fundamentales que tiene planteados el país en estos momentos. Como ya se ha

apresurado a aclarar el líder aliancista, Manuel Fraga, «éste va a ser un congreso serio, no como el de

UCD. Aquí no va a ocurrir eso de quítate tú que me pongo yo; nosotros trabajaremos a fondo».

Esa lucha por el poder a que alude Fraga es muy probable que no salga a la luz pública en este Congreso

de AP, del que todos los observadores coinciden al pronosticar tranquilidades este sentido. Alianza

Popular ya resolvió la mayor parte de sus problemas internos en él III Congreso (que significó la caída de

Félix Pastor). De los llamados siete magníficos que fundaron el partido (Manuel Fraga, Tomás de

Carranza, Licinio de la Fuente, Federico Silva, Gonzalo Fernández de la Mora, Laureano López Rodó y

Gregorio López Bravo), ya sólo queda el propio Fraga, por lo que su liderazgo se considera, hoy por hoy,

incuestionable dentro del partido.

Si en el congreso del pasado año (AP ha marcado una periodicidad anual en sus congresos), Manuel

Fraga atacó con extremada dureza al Partido Comunista de España (PCE), este año no es previsible que

cambie de actitud, sino más bien al contrario. En unas declaraciones muy recientes, Fraga dijo que el

abandono del término eurocomunista por parte del PSUC significaba que el PCE volvía a sus orígenes

estalinistas. «De la lectura de todos los teóricos del marxismo», manifestó, «se deduce que los comunistas

utilizan la vía armada para alcanzar sus fines revolucionarios; por tanto, yo no me fío nada del

eurocomunismo».

En esa misma línea se pronuncian los redactores de la ponencia Social y cultural: «Nuestro adversario

está perfectamente definido: es la izquierda marxista», por tanto, «esta ponencia propone el planteamiento

eficaz de la nueva derecha española, lo cual exige que consigamos la hegemonía cultural, para alcanzar en

su día una implantación ideológica mayoritaria». Este texto se refiere también a la necesidad de un rearme

ideológico, cuya idea de justicia social la definen así: «La verdadera reforma social, la que modifica

esencialmente las estructuras sociales sin desembocar en hecatombes históricas, ni en el horror, ni en el

desorden, ha sido siempre obra de conservadores, obra de una derecha integradora y reformista,

claramente popular, sin exclusiones».

La ponencia económica lleva por título Medidas de reactivación de la economía española, y se inicia con

un análisis de la actual situación, en el que se hace especial hincapié en el estancamiento económico (el

crecimiento del PIB en 1980 ha sido del 0,6%), evolución de la inflación, caída de la inversión productiva

y evolución del desempleo, cuya tasa cifra en un 12% al acabar el presente año.

Falta un Gobierno

El texto indica que «la causa es el desaliento de la iniciativa privada y la falta de responsabilidad del

Gobierno, ciertos partidos políticos y centrales sindicales, que, en su afán destructor de lo ya creado,

parecen más buscar una continuidad en sus nuevas posiciones de privilegio que en solucionar una crisis

que, en diferentes niveles, afecta a todos los países industrializados».

Como medidas a corto plazo para solventar la situación, la ponencia cita el relanzamiento de la economía

a costa de abandonar la política económica puramente antiinflacionista, medidas de protección al mercado

nacional, fomento de la exportación, reforma de la reforma fiscal, reducción del gasto público consuntivo

a favor de los gastos de inversión, restauración del excedente empresarial y política monetaria expansiva.

Por su parte, la ponencia de régimen local señala que «la profunda reforma de las estructuras políticas del

Estado acaecida tras el advenimiento de la Monarquía ha dejado sin abordar sustancialmente el campo de

la Administración local».

Finalmente, la postura de Alianza Popular sobre el divorcio queda reflejada en la ponencia Familia y

educación. El partido se opone al divorcio por mutuo acuerdo, «porque puede ser aceptación violentada

por uno de los cónyuges y porque en la familia hay un interés familiar superior al individual de los

miembros que la integran».

 

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