Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 La oposición democrática, con Tarradellas     
 
 El Alcázar.    14/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

"LA OPOSICION DEMOCRÁTICA", CON TARRADELLAS

Se reunieron en Saint Cyprien y no tuvo la resonancia que esperaban

No hubo unanimidad ni "entesa"

BARCELONA, (Una colaboración espeical de JAUME DE LLANSA, por teléfono).— Después de una

serie de peripecias de viaje y profesionales, qué me hicieron revirir tiempos difíciles de correspondal en el

extranjero, he regresado a mi "base de operaciones" a la hora de la noche del domingo en que telefoneo

esta crónica de urgencia, procedente de la encantadora y pequeña villa francesa de Saint Cyprien, a unos

siete kilómetros de la célebre, por su casino de juego, ciudad turística de Canet, y a unos veinte

aproximadamente de Perpiñán, capital del Rosellón, donde, de una manera muy peculiar —y me guardo

de decirla para no descubrirme—, he podido asistir a la parte abierta y enterarme de la parte cerrada de la

esforzada reunión de los partidos catalanes de la llamada "oposición democrática", en torno a Josep

Tarradellas, conocido por "presidente de la Generalitat en el exilio" que acudieron desde Barcelona,

acompañados y rodeados por bastantes enviados especiales de los diarips barceloneses, para tratar de

encontrar una "entesa" definitiva —lo que no ha sido logrado— que evite la no menos y casi definitiva

disensión existente entre todos ellos.

Saint Cyprien, el domingo, queda incomunicado con Perpiñán; los autobuses que durante la semana

enlazan dicha ciudad con la pequeña villa, no funcionan. Y hay una línea de autobuses que sólo lleva a los

viajeros hasta Canet de Mar, en su vértice de Canet-Plage. Por eso, precisamente, para regresar a mi "base

de operaciones" desde la capital del Rosellón, tuve que hacer "auto stop" hasta Canet.

Las sesiones de dos días —se iniciaron el sábado por la tarde a las cinco y media— de los partidos

catalanes con Tarradellas y su "secretariado" —al frente de él Lluis Guasch—, que tuvieron lugar a puerta

cerrada para los informadores, que celebraron en el salón de actos de la "Mairie" (alcaldía o

ayuntamiento) de la encantadora villa costera y turística que lucía en sus mástiles exteriores la bandera

francesa y una catalana, estando el citado salón profusamente adornado con "senyeres".

Todo estaba preparado —con estrepitoso lanzamiento de propaganda— para haberse celebrado todo en el

espléndido "Palacio de Congresos" de Perpiñán, ciudad y local que propiciaba la asistencia de numeroso

público, atraído por el "acontecimiento" y por las facilidades de comunicación. Pero la "cosa" se truncó,

debido a que hubo protestas muy numerosas y enérgicas de sectores franceses de la ciudad y de la

comarca, que fueron oidos por las autoridades de la "Mairie" de Perpiñán y por las superiores dé París;

significándose que el ministro de Interior, Poniatowski, fue muy sensitivo a la queja principal aducida de

que no se podía consentir en Francia una "amenaza catalanista española". Por eso Perpiñán no fue la sede

de la "magna reunión"; todos, incluido. Tarradellas, fueron erradicados a Saint Cyprien y allí fueron

acogiéndose a la hospitalidad del alcalde socialista de la pequeña y encantadora villa, M. Olibo, que, al

respecto, contó con el apoyo del prefecto de París, del que se dice que es amigo de Tarradellas y, al

bempo, autor de las letras de las canciones que canta ese magnífico y por mi admirado cantante que es

Gilbert Becaud.

No hubo, pues, amplia resonancia ni extenso eco de la reunión catalanista en Perpiñán y en todo el

Departamento. Mientras se celebraba en Saint Cyprien, Perpifián dedicaba su espléndido "Palacio de

Congresos" a ser punto de partida de las carnestolendas del carnaval; los rosellonenses formaban

apretadas filas en el parque de la "Avenida de Wilson", unos y otros, en los aledaños, jugaban

tranquilamente a la "petanca".

Al mediodía, avanzada la hora, terminó la reunión "cumbre" de la "oposición catalana" con el "president".

Me marché sin esperar a conocer el comunicado final. No obstante, debo decir que no ha habido ni

unanimidad ni "entesa"; que los partidos más entusiastas de Tarradellas y de su protagonismo para "hablar

en nombre de Catalunya con el Gobierno del Estado Español", son los comunistas —a destacar la

apasionada intervención de la líder del "Moviment Comunista Cátala", Empart (Ampar) Pineda, en tal

sentido— así como los representantes de la vieja "Esquerra Republicana" y el "independiente" y antiguo

falangista, Agustín Semir.

Repito que esta es una crónica de urgencia. En la próxima, que seguirá a esta, informaré a los lectores

más ampliamente sobre detalles y cosas muy curiosas que he visto o de los que me he informado, como

dicen los franceses "sur place".

Hoy he querido dar, en la noche dominguera y recién regresado de la interesante aventura informativa, lo

que los locutores de nuestra TVE denominan "avance informativo".

 

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