El presidente de la diputación de Barcelona, a Informaciones. 
 El Consejo de Cataluña debe elaborar un proyecto de estatuto de autonomía  :   
 Ya es hora que de en España se inicie una real descentralización. 
 Informaciones.    24/02/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE BARCELONA, A «INFORMACIONES»

«YA ES HORA DE QUÉ EN ESPAÑA SE INICIE UNA REAL DESCENTRALIZACION»

El Consejo de Cataluña debe elaborar un proyecto de estatuto de autonomía

MADRID, 24 {INFORMACIONES).

EL Consell General de Catalunya, integrado por senadores y diputados y por representantes de las cuatro

provincias catalanas, debería, elaborar en el plazo de un año, desde su constitución, un proyecto de

Estatuto para Cataluña, con el objetivo primordial de propiciar una solución autonómica para la región,

solución muy distinta a la de los años treinta, según ha sugerido en unas declaraciones a

INFORMACIONES don Juan Antonio Samaranch, presidente de ¡a Diputación de Barcelona. El señor

Samaranch ha dicho también que ha llegado la hora de una real descentralización en España, a base de

hechos reales y no de palabras solamente.

El Consell General de Catalunya ha sido creado recientemente por un real decreto, al que aludía la

referencia del Consejo de ministros celebrado el último viernes.

—¿Cuál es su valoración del real decreto aprobado en el último Consejo de ministros por el que se crea el

Consejo General de Cataluña?

—Constituye la puesta en marcha de las conclusiones aprobadas por la Comisión para el Estudio de un

Régimen Especial para Cataluña. La creación del Consell General de Catalunya significa, sin duda, el

primer eslabón hacia la instituciona-lización de la región catalana y, por tanto, representa, según mi

opinión, una decisión, de indudable trascendencia histórica no sólo para Cataluña, sino para toda España.

COMISIÓN GESTORA Y MANCOMUNIDAD DE DIPUTACIONES

—¿Qué otras medidas destacaría usted del referido real decreto?

—Entre las restantes medidas deben destacarse las relativas a las que podríamos denominar de acción

inmediata, es decir, aquellas oue pueden adoptarse sin modificar la legislación vigente: entre ellas cabe

destacar la constitución de la Comisión Gestora y la de la Mancomunidad de las cuatro Diputaciones

catalanas. Pero todo ello sólo ha de servir para acostumbrarse a trabajar juntos, ya que el objetivo final es

conseguir la plena institucionalización de la región.

—¿Cuál es, según su opinión, el papel que debe jugar la Comisión Gestora?

—La Comisión Gestora, formada por los presidentes de las cuatro Diputaciones catalanas, tiene como

función esencial impulsar las medidas que se establezcan a muy corto plazo en orden a la

institucionalización de Cataluña como región y constituye una pieza esencial para llevar a término las

propuestas de acción inmediata propugnadas por el Régimen Especial de Cataluña.

—¿Cómo concibe usted la mancomunidad de las Diputaciones catalanas?

—La mancomunidad de las Diputaciones catalanas tiene como objetivo primordial la coordinación entre

las cuatro Corporaciones provinciales, medíante la gestión y la prestación de los servicios que a ella se

atribuyen: sin embargo, su papel tenderá a ser mucho mayor, dado que podrá asumir no sólo la totalidad

de las competencias asignadas a las Diputaciones, sino también las que, progresivamente, le sean

transferidas por parte de la Administración de] Estado y de los organismos y empresas de ella

dependentes, con la lógica excepción de las que afecten a la defensa nacional v/o a la seguridad del

Estado, actuando asi como un idóneo vehículo de la descentralización administrativa deseada.

PROYECTO DE ESTATUTO

—Segün usted, ¿cuál será la función primordial del Consejo General de Cataluña?

—El Consell General de Catalunya, integrado por loa miembros de las Cortes, senadores y diputados,

elegidos en las cuatro provincias catalanas y por representantes do cada Diputación escogidos en el seno

de las mismas, tiene ante sí una, para mí, trascendental misión: elaborar en, el plazo de un año, desde su

constitución, un proyecto de Estatuto para Cataluña, el cual deberá ser defendido por la mayoría de los

componentes del Consell en laa Cortea de la nación. Creo que la solución es inteligente, ya que, por una

parte, el Estatuto que se vote representará exactamente la voluntad actual del pueblo catalán, y por otra,

también tiene paira mi una enorme importancia que loa mismos que redacten este documento sean los

responsables de defenderlo y pactarlo en las próximas Cortes Españolas. Ea muy fácil pedirlo todo y que

lo defiendan otros, y esto es lo que se ha querido evitar.

—¿Cuáles podrían ser laa líneas directrices de dicho proyecto de Estatuto?

—El «Estatut de 1977», como ha sido denominado por algunos políticos catalanes, debe tener como

objetivo primordial propiciair una solución autonómica a la Cataluña actual, muy distinta de la de los

años treinta.

PROPUESTAS REALISTA? Y EFECTIVAS

—¿Cómo cree usted que será acogido el real decreto entre la opinión pública catalana?

—A mi modo de ver, la opinión pública catalana y la de sus portavoces más significativos, es decir,

aquellos que rehuyen por igual los maximalismos radicales y las nostálgicas evocaciones del pasado, se

percatarán de la importancia que tiene el real decreto en orden a la institucionializacion de Cataluña, la

cual debe ser entendida como el dotar de instituciones a la región catalana, y demostrarán una vez más su

«seny», aceptando las propuestas que se contienen en el mismo, que son, según mi parecer, realistas y

efectivas. Para mí también es importante recalcar que la institucionalización que se pide para la región

catalana es fácilmente adaptable al resto de regiones españolas que voluntariamente quieran

autogobernarse en lo que sea delegable por parte del Estado, que, a mi modo de ver, es prácticamente casi

todo. No se pide un régimen de excepción, pero oreemos sinceramente que ya empieza a ser hora de que

en España se indicie una real descentralización, en hechos y no solamente con palabras. Realismo y

efectividad de la línea política propiciada por Su Majestad el Rey en el mensaje de la Corona al proclamar

la necesidad de reconocer dentro de la unidad del reino laa peculiaridades regionales, y en cuyo desarrollo

tantos aciertos están demostrando el presidente Suárez y un profundo conocedor de la problemática

catalana, como es el ministro de la Gobernación, Rodolfo Martín Villa.

 

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