Si se confirman las penas solicitadas por el fiscal militar. 
 Todos podrán ser expulsados del Ejército  :   
 De seis a treinta años de prisión. 
 Diario 16.    12/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Si se confirman las penas solicitadas por el fiscal militar

Todos podran ser expulsados del Ejército

Madrid —

Si las peticiones del fiscal se mantienen en el juicio y salen convertidas en

condenas firmes, todos los implicados en el golpe del 23 de febrero serán

expulsados del Ejército, ya que las penas entrarían dentro de las que el Código

de Justicia Militar contempla como dignas de tal medida.

— Las penas militares de privación de libertad tienen una duración de doce años

y un día a treinta años para la reclusión militar. La pena de prisión tiene una

duración de seis meses y un día a doce años.

Las accesorias previstas para estas penas que afecten a la permanencia en el

Ejército son de pérdida de empleo para condenas superiores a doce años;

separación del servicio para las penas de duración entre tres años y un día y

doce años, suspensión de empleo para las penas entre seis meses y un día y tres

años.

La pérdida de empleo implica la expulsión del Ejército y la pérdida de las

graduaciones, derechos y honores militares, salvo los haberes pasivos que les

correspondiesen por los años de servicio.

La separación del servicio implica también la expulsión del Ejército y la

pérdida de los derechos, pero no del empleo, salvo los haberes pasivos en razón

de los años de servicio.

La suspensión de empleo no lleva consigo la expulsión del Ejército. El

suspendido cobra el 80 por 100 de la base reguladora y pierde puestos en el

escalafón en relación con el tiempo de duración de la condena.

Si las peticiones del fiscal para los generales Milans, Armada y Torres Rojas,

para el coronel San Martín y el teniente coronel Tejero y el comandante Pardo

Zancada y los capitanes Muñecas y Abad se mantienen o no se reducen de los doce

años y un día, todos ellos perderán el empleo y serán expulsados del Ejército.

El resto de los procesados, de mantenerse la petición del fiscal, serán

separados del servicio y expulsados del Ejército.

Aunque dejen de pertenecer a la familia militar y pierdan el aforamiento, las

condenas no las cumplirán en un recinto penitenciario civil, sino en un

establecimiento castrense por tratarse de un delito de rebelión militar.

La pena de muerte, abolida por nuestra Constitución, está prevista en el Código

de Justicia Militar, pero tan sólo podrá ser aplicada en tiempo de guerra.

Rebelión militar

El Código de Justicia Militar vigente contempla el delito de rebelión militar y

le condena con la pena de muerte. Se entiende que la máxima pena sólo es

aplicable en caso de guerra, ya que desde la entrada en vigor de la Constitución

española de 1978 quedó abolida la pena capital.

Art. 286. Son reos del delito de rebelión militar los que se alcen en armas

contra el ordenamiento constitucional, el Jefe del Estado, su Gobierno o

instituciones fundamentales de la nación, siempre que lo verifiquen concurriendo

alguna de las circunstancias siguientes:

1.° Que estén mandados por militares o que el movimiento se inicie, sostenga o

auxilie por fuerzas de los Ejércitos.

2.° Que formen grupo militarmente organizado y compuesto por diez o más

individuos y estén armados con armas de guerra.

3.° Que formen grupo en número menor de diez si en distinto territorio de la

nación existen otros grupos o fuerzas organizadas en la forma que se señala en

el apartado anterior, así como en cualquier caso que se empleen aeronaves o

buques de guerra o carros de combate o se produzca el asalto de un polvorín,

parque de Artillería, arsenal militar o almacén de armas de guerra, apoderándose

de ellas.

4.° Que hostilicen a las fuerzas de los Ejércitos.

5.° También se considerarán reos del delito de rebelión militar los que así se

declaren en leyes especiales o en los bandos de las autoridades militares.

Art. 287. Serán castigados con la pena de muerte el cabeza de la rebelión y el

que tome el mando superior de las fuerzas o elementos rebeldes.

Igualmente serán castigados con la pena de muerte los rebeldes con mando de

Compañía y Unidades superiores o análogas de cualquiera de los tres Ejércitos.

Art. 288. Serán castigados con la pena de doce años y un día de reclusión a

muerte, que el Tribunal aplicará discrecionalmente según la graduación y

circunstancias de los culpables, quienes, no estando comprendidos en el artículo

anterior, ejerzan mando no principal en las fuerzas rebeldes y los que formen

parte de ellas como meros ejecutores.

En igual pena incurrirán los promotores de la rebelión, los que sustraigan o

cedan armas, municiones y pertrechos a tal fin, y los que, sin alzarse en armas,

pero estando identificados con los móviles perseguidos por los rebeldes, se

adhieran a la rebelión con actos que signifiquen impulso, fomento, ayuda o

sostén de la misma.

Art. 289. Serán castigados con la pena de seis meses y un día de prisión a

veinte de reclusión los que, aun no estando unidos ni identificados con los

rebeldes, realicen actos que impliquen ayuda a los mismos, cualesquiera que sean

los móviles de su conducta.

Art. 290. Serán castigados con la pena de seis meses y un día de prisión a

veinte años de reclusión los que provoquen o exciten a cometer el delito, aunque

éste no se produzca, y los que, una vez cometido, hicieran la apología del mismo

o de sus autores.

 

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